"Simeone no tiene corazón"

Filipe Luís habló en una entrevista de su relación con el técnico argentino y la importancia que tuvo en su vuelta

Elogió a Leo Messi, de quien comentó que afrontaba sus encuentros como el partido más importante de su vida

Simeone mirando a Filipe Luís durante un entrenamiento con el Atlético
Simeone mirando a Filipe Luís durante un entrenamiento con el Atlético | EFE

Filipe Luis, encargado durante muchas temporadas de cubrir el carril izquierdo del Atlético de Madrid, ha concedido una entrevista para el 'Daily Mail' donde ha hablado sobre muchas cosas interesantes. Su exentrenador, el Cholo Simeone, ha sido uno de los nombres más destacados, por lo vivido juntos y la importancia en su regreso. Leo Messi, Eden Hazard, el Chelsea y Mourinho también han sido protagonistas.

Tras ser una de las estrellas de aquel Atleti que maravilló el mundo del fútbol por su garra, entrega y sentimiento de equipo, llegando a disputar dos finales de la Champions League, el lateral brasileño decidió probar suerte en Inglaterra en medio de estas dos. No cuajó y Simeone, con quien dice, tiene una gran relación, gestionó la situación para volverlo a reclutar para la causa.

Le convenció con un contundente mensaje: "Me dijo: 'Vuelve, vamos a ganar de nuevo y necesito un lateral izquierdo como tú'. Volví, jugué bien y dijo: 'Ves, solo juegas bien conmigo...'. Sacaba lo mejor de mi. Conocía cada centímetro de mi cerebro".

El ahora futbolista del Flamengo, explicó un secreto a voces del técnico argentino para conseguir el máximo de los suyos: "Te doy mi palabra; no es fácil jugar para Simeone. No tiene corazón. Nunca se dice a sí mismo: 'Oh, qué pena, pobre jugador, necesito hacer esto o lo otro'. Él decidirá lo que tenga que hacer simplemente en busca de la victoria. Convirtió al Atleti en el equipo monstruoso que es ahora".

La exigencia como seña de identidad: "Ese éxito tiene un nombre: Diego Simeone. Él no pierde el tiempo. Nunca hará un entrenamiento en plan, 'venga, pasémoslo bien hoy'. Yo era un lateral izquierdo sin confianza en diciembre cuando llegó y el mejor del mundo en enero. Es el único que ha logrado sacar eso de mi."

Afirmó también que: "Ahora puedo recibir y enviarle mensajes como un amigo, pero por aquel entonces, cada vez que recibía uno, era estresante".

Lo que supone enfrentarse a Leo Messi y la llamada del Barcelona

Hablando sobre el argentino se sinceró y elogió su fútbol: "Un día me gustaría preguntar a Messi qué sentía al jugar contra mi. Lo afrontaba como el partido más importante de mi vida, porque era el mejor jugador que nunca había visto. Tenía algo, le estudiaba mucho, que era muy importante: improvisa. No tiene el regate en la cabeza antes de que le llegue el balón. Yo intentaba no dejarle recibir. Si recibe el balón, uno contra uno, es imposible.

Sabe que en ocasiones ha ido un poco más allá, pero una llamada lo tranquilizó: "Hubo partidos en los que fui demasiado lejos en términos de agresividad y me expulsaron, pero nunca me recriminó nada. De hecho, el Barcelona me llamó al final de su etapa en el Atleti, por lo que les debía haber gustado mi fútbol.

Mourinho y el Chelsea, una etapa quemada

El brasileño contó su relación con el entrenador portugués durante su estancia en Londres: "Cuando estuve en el banquillo en el primer partido llamé a su puerta y pregunté: '¿Por qué me trajiste aquí? ¿Por qué no me dejaste en el Atlético?'. Me dijo que no se sentía tan seguro defensivamente conmigo como con Azpilicueta". 

"Me dijo que tenía que ganarme el puesto. No podía esperar que por nombre fuera a ser la primera opción. Él tenía razón, yo no estaba jugando bien. Pero también pienso que hay que estar en el campo para mejorar. No me arrepiento del fichaje porque era uno de los mejores equipos del mundo, pero ¡todo el mundo quiere jugar! En ese momento me sentí traicionado. No quería trabajar con Mourinho un año más. Pero no era su culpa. Ganamos la final y tengo la medalla en casa", relató.

A Hazard le falta exigirse

Compartió vestuario con el belga en el Chelsea, por lo que habla con conocimiento de causa: "Eden, junto a Neymar, son los mejores jugadores con los que he jugado nunca, al nivel de Messi. No entrenaba bien, cinco minutos antes del partido jugaba al Mario Kart en el vestuario. Calentaba sin atarse las botas. Pero nadie podía quitarle el balón. Se iba de tres o cuatro jugadores y ganaba partidos él solo. Hazard tiene mucho talento. Quizá le falta un poco de ambición para decir: 'Voy a ser el mejor jugador del mundo'. Porque podría serlo

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