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Su principal virtud es la buena administración de las asistencias

El Barça pregunta por Óscar

El interior del Internacional de Porto Alegre, de 20 años, fue descubierto por la secretaría técnica blaugrana a los 15 años en una Nike Cup

Joaquim Piera

Óscar dos Santos Emboaba Júnior, o simplemente Óscar, es un auténtico desconocido para el aficionado culé y para el público europeo, pero no para Pep Guardiola y la secretaría técnica del Barcelona. El joven centrocampista del Internacional de Porto Alegre, de 20 años, es junto a Neymar y Lucas (Sao Paulo) uno de los nombres más interesantes de la nueva hornada de cracks en potencia que ha generado el fútbol brasileño. Titular con su equipo, marca las diferencias en la Seleçao sub-20, con quien ganó este año el Campeonato Sudamericano y con quien acudirá al próximo Mundial de Colombia, del 29 de julio al 30 de agosto.

Fino estilista, Óscar es un centrocampista de toque, que tiene en la buena administración de sus pases y asistencias su mejor virtud. Surgido en las categorías base del Sao Paulo, mismo club que reveló a Kaká, siempre ha sido comparado con el `8¿ del Real Madrid. Ambidiestro ¿lo que le permite jugar tanto de interior derecho como izquierdo¿, es un futbolista técnico, y con mucha inteligencia táctica. Los ojeadores blaugrana lo descubrieron en una Nike Cup en Inglaterra, cuando tenía 15 años y, desde entonces, no dejaron de seguir sus pasos.

En su reciente visita a Brasil, Sandro Rosell comunicó al entorno del jugador que el Barça estaría interesado en hacerse con sus servicios, para reforzar el primer equipo. El objetivo es estar informado de las negociaciones y las ofertas que el futbolista vaya recibiendo. Su contrato expira en junio de 2015. Su cláusula de rescisión asciende a los 30 millones de euros. Independientemente de lo que ocurra con Cesc Fábregas, el brasileño sería una apuesta de futuro para oxigenar a Xavi y a Iniesta en la creación. Por su precio, estaría descartada la opción de jugar con el Barça B en Segunda División. El entorno del jugador tiene claro que el destino natural de Óscar es terminar en un grande de Europa, y, por eso, desestimarán cualquier oferta, por muy atractiva que sea, procedente de la liga rusa o ucraniana.

El año pasado, una disputa judicial con el Sao Paulo, con quien rescindió el contrato aprovechando una brecha del mismo, le dejó casi 8 meses sin jugar. Sin notar este período de inactividad, desde que debutó en el Internacional se ha convertido en una pieza imprescindible en el centro del campo.