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ENTREVISTA | Juan Gómez-Jurado Escritor

Juan Gómez-Jurado, escritor: "Odiaba al Barça del sextete, pero aquello era precioso de ver"

El escritor más leído en español regresa con 'Mentira', su primer thriller independiente tras el éxito del 'Universo Reina Roja', y charla en SPORT sobre literatura, cine y deporte

Juan Gómez Jurado, escritor de 'Mentira'

Juan Gómez Jurado, escritor de 'Mentira' / Penguin Random House

Iker Kind

Iker Kind

Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) es uno de los escritores más importantes de España. Un día decidió plasmar en un papel todas las historias que llevaba dentro, que convivían con él. Desde entonces, no ha podido dejar de hacerlo. Pequeños y mayores se han adentrado en sus universos literarios, como el de 'Reina Roja'. Además, es cofundador del pódcast 'Todopoderosos' y ha retomado el proyecto 'Cinexfavor' junto a Arturo Gónzalez-Campos. En esta ocasión presenta 'Mentira', un éxito desde antes de salir a la venta que nos hará dudar de todo.

¿Qué tiene la escritura que no tiene lo demás?

La escritura es un camino prácticamente inevitable para alguien que es muy lector. No todas las personas que leen mucho se convierten en escritores, pero sí te puedo decir que los que son muy lectores comparten el 99% de los genes con los que son escritores. Hay un momento en el que se produce una pequeña mutación, en algún sitio, donde te pones a escribir. Cuando eso pasa, es como si se abriera un tubo de fontanería por el que se te escapa algo si no escribes. Es casi inevitable. De la misma forma que el agua busca su sitio, esto nos pasa a los que escribimos. Lo único que tiene todo esto es supervivencia. No puedes no contar las historias que tienes en la cabeza. Por tanto, respondería supervivencia.

'Mentira' es tu primera novela independiente tras pasar por varios universos literarios. ¿Te ha gustado la experiencia?

Sí, porque era necesario por mil razones. Lo primero, y la más importante, es por el homenaje que supone esta historia para una de las personas más importantes de mi vida, como bien conoces: mi amiga Eva. Era una persona única e irrepetible, y, si quería hacer este homenaje, ella no cabía en el 'universo Reina Roja'. Tenía que ser al revés, tenía que crearle uno propio. Ha sido bonito buscar una voz narrativa distinta, unos ritmos diferentes. Crear una novela que fuera única desde todos los puntos de vista: desde el de la narradora, desde la voz narrativa, desde la figura del narrador no confiable, que adquiere un punto de vista que no había visto en otras ocasiones. Se empieza diciendo «Mi trabajo es mentir, pero contigo no voy a hacerlo». Es decir, que tú desde el principio sabes que esta narradora no es confiable y eso es bastante único.

Me he dejado la vida, dentro de mis pobres capacidades, en hacer el mayor homenaje posible. No ha sido fácil, no puedo decirte que haya disfrutado, porque no me gusta escribir. Lo he dicho mil millones de veces, lo hago porque no me queda más remedio. No para trabajar, podría trabajar de otras cosas, pero no me queda más remedio que sacar las historias que tengo dentro de la cabeza porque si no me volvería loco.

En 'Mentira' vuelves a apostar por una protagonista femenina, una decisión que habías tomado anteriormente. ¿Qué te atrae de esa perspectiva?

Es curioso porque esta mañana he visto una entrevista que le hicieron a Björk en 1994. Ella vino a España y hablaba de la cantidad de cosas que se le permiten a un hombre. Hacía una lista larguísima que soy incapaz de reproducir. Y después decía que a una mujer lo que se le exige es ser femenina. Y a mí lo que me gustaría, decía ella, sería que a una mujer se le permitiera ser un personaje. Estoy traduciendo del inglés. Ella usa 'character' en un sentido en el que, en un diagrama de Venn, se cruzarían personaje, carácter y personalidad. Me ha gustado ver mucho esta entrevista porque Byörk explica mucho mejor que yo lo que llevo diciendo mucho tiempo. Yo escribo historias, escribo personajes, y en un momento dado resulta que ese personaje es hombre o mujer. Pero no es lo que le define.

Juan Gómez-Jurado presenta su última novela: 'Mentira'

Juan Gómez-Jurado presenta su última novela: 'Mentira' / Penguin Random House

¿Te acompañan durante todo el día tus personajes?

Afortunadamente no, pero lo hacen mucha parte del día. Es imposible irte a la cama y que no te estén resonando las voces de los personajes o la historia. Hay cosas que tú vives con una intensidad muy fuerte. Si voy a despeñar un BMW por un barranco, esas imágenes van a estar dentro de mi cabeza, voy a sentir esa escena: el viento, el crujido del metal, las ruedas rascando sobre la carretera helada y el asfalto. Todas esas imágenes y sensaciones las evoco de una manera muy nítida en el interior de mi cabeza y puedo sentir a la protagonista dejando los nudillos blancos sobre el volante, y puedo sentir cómo rechina los dientes y cómo grita mientras se cae. Todo eso lo oigo. Tengo una imaginación, por desgracia, 'vividísima'. No tengo manera de transmitirte qué es lo que siento porque no es tanto una presencia física como una constatación de que las cosas que están sucediendo y voy a trasladar al libro están pasando en mi cabeza. Escribir es recordar, es sentir, es imaginar y reflexionar.

¿Cuánto te ayuda 'Todopoderosos' a desconectar de todo? ¿Y cuánto tiempo le dedicas a cada programa, más allá de las dos horas de pódcast?

Depende mucho de quién estemos hablando. En el caso del último, el de los hermanos Grimm, le dediqué la preciosa cantidad de diez minutos. Llevo toda la vida reflexionando sobre los cuentos de hadas, sobre el estructuralismo, sobre el viaje del héroe, sobre Maria Tatar, que es una de mis escritoras o ensayistas de referencia desde hace muchos años. A lo único que me limité fue a sacar un folio y apuntar cuatro cosas para saber cuánto tiempo le dedicábamos a cada apartado. Cuando es un programa sobre Spielberg, por ejemplo, tampoco mucho. En cambio, cuando es de Shakespeare bastante. A lo mejor me puede llevar tres o cuatro días de trabajo porque es otro tema, otra movida. Ahí hay que llegar a honduras distintas y trabajar un montón. Pero me ayuda muchísimo a desconectar, estoy deseando que llegue ese día. Me pongo muy nervioso el día que hay programa porque tienes una especie de mariposas en el estómago, pero luego es maravilloso. ¿Sabes por qué? Es que son mis amigos. La amistad que tenemos Javi, Rodrigo, Arturo y yo trasciende lo profesional a tantísimos niveles que no te puedes hacer una idea.

Hablamos todos los días, mucho rato todos los días. Y tenemos un amor infinito por ellos, yo tengo una deuda infinita con ellos y creo que de alguna forma se escucha cuando estamos hablando. No somos un grupo de cómicos que se han juntado para hacer un pódcast, somos amigos de verdad.

No me gusta escribir, lo hago porque no me queda más remedio

Juan Gómez-Jurado

— Escritor

En la presentación de 'Mentira' en Barcelona, reconociste que le enviabas regalos a Arturo González-Campos durante el proceso de escritura, con el objetivo de recibir estímulos rápidos de tu mejor amigo. ¿Te vuelves loco cuando escribes? ¿Qué tal llevas la soledad?

Todos lo llevamos mal porque nadie puede llevarlo bien. El trabajo constante durante una serie de meses sin ningún tipo de resultado es muy duro y difícil. Soy una persona muy insegura, muy frágil con respecto a mi inseguridad, y por tanto estoy muerto de miedo durante todo ese proceso. Es muy complicado porque escribes algo que no sabes cuánto va a durar ni a cuántas personas va a llegar, ni cómo lo van a recibir ni a qué mundo le estás hablando para cuando salga. Por eso no se puede escribir una novela de tendencia. Eso es muy de determinada moda editorial, pero cuando has escrito el libro a lo mejor el mundo ha cambiado. Yo no hago eso, que no me estoy colocando en ningún tipo de superioridad, sino simplemente que como no sé qué estoy haciendo ni a qué mundo le estoy hablando te mueres de miedo. 18 meses por lo menos con cada libro, aunque esté haciendo otras cosas al mismo tiempo. 18 meses de ansiedad.

Además del pódcast, ¿el deporte puede ayudarte a desconectar de esa ansiedad?

Por desgracia para mí, me veo obligado a hacer ejercicio. Llamar deporte a levantar pesas me parece muy osado. Es una cuestión de mantenimiento personal; cuanto más músculo tengo en la espalda, más tiempo aguanto en la silla. Es así de sencillo. No quiere decir que sea Conan el Bárbaro, La Roca o Alan Ritchson o Henry Cavill. Simplemente para mi edad y estatura tengo que tener una cantidad determinada, porque luego cuando escribo lo pierdo muchísimo. Entonces intento trabajar todos los días en ese sentido. Tendría que hacer mucho más de lo que hago, tendría que andar mis 10.000 pasos diarios, pero me gustan mucho el sofá y las palomitas. Es una lucha contra mi gordo interior, que por desgracia tiene mucho peso en mi vida.

Juan Gómez-Jurado

Juan Gómez-Jurado / Penguin Random House

¿Y como espectador? ¿Disfrutas de algún espectáculo deportivo de manera puntual? Ya doy por hecha la imposibilidad de que sea habitual...

Lo hago como un rito de unión y hermanamiento con mi hijo pequeño. El mayor es cinéfilo y me ha salido bien (risas), está bien socializado y le gustan los tebeos y los libros y las películas. Yo le digo «Vente a casa que nos vamos a ver tres películas seguidas» y él dice «¡Vámonos!». El pequeño, que es más deportista, me pide ver el fútbol. A mí no me importa, mi problema con el deporte de máxima competición es que me gustaba muchísimo cuando tenía 15-20 años. Llegó un momento en el que me dejó de interesar, sobre todo porque me aburre profundísimamente. Me encanta la belleza del deporte, aunque ha cambiado a peor en los últimos años porque ahora es correr muchísimo. No se parece en nada a lo que yo sentía viendo a Michael Laudrup. Odiando mucho a la, probablemente, la mejor escuadra de la historia, que es el Barça del sextete, he de reconocer que aquello era una cosa preciosísima de ver. De la misma forma que era muy bonito de ver a Michael Laudrup, con la camiseta blanca eso sí (risas). Y ahora el fútbol me parece menos bonito.

Dicho esto, estuve en la final de la Champions en Londres, y el domingo me voy a ver el Madrid-Atlético con mi hijo pequeño. Me sigue pareciendo una vía de unión entre generaciones y entre personas muy hermosa. Aunque en sí mismo no me guste mucho el entorno del deporte, porque se ha llenado de mierda con miles de cosas que sabes tú bien. Y aburriéndome muchísimo el «y tu más» de unos y otros, que es que me parece lo peor y superirreflexivo y tóxico, qué bonitos son los aficionados del Barça y del Madrid que apoyan a su equipo con alegría y defendiendo lo suyo. Qué bonito es cuando no te dedicas a criminalizar al que tienes enfrente. Por desgracia, las redes sociales no dejan que eso pase.

Además, la alternancia es muy bonita. Mi hijo es madridista acérrimo, y le digo yo: «No está mal que el Barça gane alguna vez, que gane una liga o que nos gane una Champions». Y me dice: «No, al enemigo ni agua» . Y le respondo: «No, te vas a ver mucho más rico cuando volvamos a meter otra diferencia de diez» . Hay que tener un poco de sabiduría como aficionado del deporte. Y siendo madridista, me alegraría que el Barça ganase la Champions. Te lo digo completamente de corazón. Tú también quieres ver que tu eterno rival, que es el segundo mejor equipo del mundo, gane también porque eso te engrandece a ti. Cuatro Champions seguidas del Madrid es un coñazo, quiero que ganen los demás también de vez en cuando. No hace peor tus victorias. Te escuece medio segundo, pero luego te paras a pensar y dices: «Bien». Dicho todo esto, el sábado voy a ir al fútbol y para mí es un momento muy especial. Nos compraremos uno de esos bocadillos espantosamente malos que venden en el Bernabéu y unas palomitas o una bolsa de pipas, nos sentaremos, y durante 90 minutos vamos a ser las personas más felices del mundo, pase lo que pase en el campo. En realidad yo voy al campo para pasar tiempo con mi hijo, que es lo más importante en el mundo. Si me preguntas, soy un aficionado de segunda clase.

Ahora el fútbol me parece menos bonito

Juan Gómez-Jurado

— Escritor

No hay día en que un escritor no escriba. ¿Ya lo has hecho hoy?

Escribir es muchas cosas. Escribir es poner frases en un papel y escribir también es revisar, de la misma forma que en la alta competición cuenta todo: cuando te juntas en Suiza para la pretemporada y cuando estás incluso descansando, que no te puedes atiborrar a bollos. De la misma forma que un deportista de alta competición tiene una visión gestáltica de sí mismo y del deporte durante todo el año, yo también la tengo. Esta mañana me he levantado y me he puesto a corregir. Y luego haré deporte porque tengo que seguir metiendo músculo, porque sé que en verano no voy a poder entrenar tanto, ya que será cuando me ponga con la siguiente novela, que no es la próxima que publicaré sino la siguiente. Entonces durante todo el año tengo una visión de mí mismo con respecto al próximo libro y al lugar donde estoy. Así que en ese sentido se parece mucho a la alta competición. No es algo inspiracional, es algo intencional, planificado, sostenido en el tiempo, que requiere una serie de procesos.

Por último, aunque ahora estés enfocado en la serie de 'Reina Roja' y su siguiente temporada, ¿veremos 'Mentira' en el cine algún día?

Puedo decirte que nos han llamado, desde que salió el libro, del orden de una o dos productoras al día. Por otro lado, es la conclusión lógica al hecho del contexto en el que nace este libro. Es decir, 'Reina Roja' fue un récord absoluto por todos lados, llegó al número dos en Estados Unidos en su primer fin de semana, top 10 en 110 países, récord también de visualizaciones... y ahora este libro sale y lleva tres semanas en el número uno. Entonces, quiero decir que claro que mucha gente querría comprar esta historia, porque todo el mundo corre en auxilio del ganador, por decirlo de alguna forma.

Es que es muy cinematográfico este libro. Soy capaz de ver las escenas mientras leo.

Te lo agradezco mucho. Es muy visual. A veces me dicen que mi escritura es muy cinematográfica y me preguntan si escribo pensando en una adaptación audiovisual. Y mi respuesta es que si escribiera pensando en una adaptación, no pondría cinco metros de nieve. No se puede poner eso, no se puede hacer. ¡Todo lo contrario! No hay nada más lejos de mi cabeza que eso. Sí, nos ha escrito mucha gente y será un honor poder buscar a la persona adecuada y el equipo adecuado para trabajar en esta historia. Me gustaría mucho. A lo mejor aparece o a lo mejor no, porque esta historia es muy importante para mí, como bien sabes, así que va a tomar otro camino distinto porque me importa mucho. Todas me importan, pero esta como diez veces más por otros motivos. Vamos a ver qué somos capaces de hacer.