La felicidad de Rivillos: "Vuelvo a sentirme jugador... ¡Lo necesitaba!"

El Barça Lassa visita este martes a Movistar Inter (21.00 horas) con el recuperado Mario Rivillos en la lista

"Me fui al gran rival de Inter y algunos lo vieron como una putada", ha explicado el madrileño a SPORT

Mario Rivillos sigue con su particular pretemporada
Mario Rivillos sigue con su particular pretemporada | JAVI FERRÁNDIZ

El FC Barcelona Lassa expone este martes el liderato liguero en la pista de Movistar Inter (21.00 h., Esport3 y Teledeporte) con Aicardo y Sergio Lozano en la lista, por lo que el colomense Adolfo será la única ausencia azulgrana

En los locales no estará ni el astro Ricardinho ni Humberto con la Final Four de la Champions en el cercano horizonte en ambos contendientes. Elisandro, por su parte, entró en la convocatoria, pero es duda.

Los de Andreu Plaza aventajan en siete puntos a los de Jesús Velasco, que son terceros a falta de tres jornadas. En la primera vuelta en el Palau, 4-4 con una fulgurante reacción final de los interistas.

En la víspera del este decisivo choque, SPORT departió con el recuperado Mario RivillosEl madrileño se lesionó en el quinto partido de la pasada final liguera y ha vuelto casi nueve meses después. Ahora se lo toma con calma y... con ambición.

¿Ha vuelto Rivillos?

Bueno, he vuelto a jugar y a sentirme jugador, que es lo que más necesitaba. Y a ir recuperando sensaciones. Tengo muchísimas ganas.

Ante Antequera ya dejó destellos de su frescura habitual...

Era un partido para mí. Le dije a Andreu que quería jugar y tuve la suerte de tener minutos, marcar dos goles y aportar cosas positivas. Poco a poco voy cogiendo mi chispa.

¿Que supuso para usted su golazo final de vaselina?

Son muchas cosas. Mi familia, mi mujer, ver a mis compañeros en pie, que me han arropado tanto... Me han visto sufrir y ese gol fue la mejor manera de redondear la noche. Hice lo que se me pasó por la cabeza, salió perfecto y me fui superfeliz.

En junio pasó de ir ganando el quinto partido por 0-1 a que se apagase su luz casi nueve meses. ¿Cómo se asume esto?

Nunca había tenido una lesión y me encuentro con un cruzado roto. Fue un palo enorme que me pilló a punto de casarme y con mi mujer embarazada. Me lo tomé fatal y pasé un verano jodido, aquí los dos solos pasando un calor brutal y currando el día entero. La que me cuidó fue mi mujer, día y noche las 24 horas.

Y lo que se tarda en volver...

Es mucho tiempo y lo que más me costó fue asimilarlo. Al principio quería estar a los seis meses. Iba progresando, pero unos días después parecía que no avanzaba. Eso te va minando mentalmente.

¿Ahora se ve todo mucho mejor?

Claro. Al final me casé aunque cojo perdido, tengo un bebé hermoso y vuelvo en la parte decisiva de la temporada, pero no estoy al cien por cien y tampoco puedo jugar muchos minutos.

¿Qué le está costando más?

Sobre todo algunas acciones. Yo soy muy explosivo y aún me pega el tendón rotuliano cuando intento esconder la pelota y meter el pase. O cuando voy en carrera fuerte y apoyo para chutar rápido. Noto un pinchazo en la cicatriz de donde me sacaron el injerto, porque el cruzado no me duele nada. Eso se me irá a medida que coja más masa muscular en el cuádriceps, así que tengo que seguir metiéndome caña en el gimnasio. Esta lesión dura un año, lo que pasa es que aquí el cuerpo médico es espectacular y nos mima mucho.

¿Llegará a tope a la Champions?

Mmm... mis compañeros van como motos y empiezo a coger la mía. Soy consciente de que es uno de los grandes objetivos y quiero estar lo mejor que pueda. Para nosotros es primordial ganar la Champions y sí hay que forzar, lo haré sin dudarlo.

¿Cómo ve al equipo?

Muy bien. Desde que llegué vamos de menos a más y veo un equipo casi hecho, maduro y con las ideas muy claras, pero tenemos que seguir mejorando. En eso estamos. Ya hemos dado un gran paso ganando la Copa de España y esta temporada tiene que ser nuestra. Tenemos que ir a por todos los títulos.

¿Siempre será especial jugar en casa de Movistar Inter?

Claro. Pasé cinco temporadas allí con momentos inolvidables, aunque los recuerdos que tengo de jugar allí con esta camiseta no son muy buenos. Y el último, peor imposible. La primera vez también fue horrible, pero nos exponemos a esto y yo me sé sobreponer a estas cosas. Pero si es en Torrejón, que es mi casa y mi ciudad. Allí conozco a todo el mundo y al final me pitan cuatro gatos... O cinco (sonríe), pero yo me sé sobreponer a estas cosas.

¿Ha recibido algún mensaje de Inter tras sus dos goles?

Sí. Sigo teniendo contacto con muchos de mis excompañeros. Este deporte también te da amigos y yo tengo bastantes. Me dijeron que saben lo que he sufrido y que se alegran.

¿De José María García también?

No, pero hablamos en la Copa de España y ningún problema. Es un tío excelente. Te da todo lo que tiene y es como yo, que a veces nos puede el corazón. Me llevo muy bien con él.

¿Le gustaría que no le pitasen?

¡Hombre, claro! Pero no seamos hipócritas. Me he ido al gran rival de Inter, que además juega en mi ciudad. Y algunos lo han visto como una putada, pero yo he elegido lo mejor para mí y para los míos.

¿El gran enemigo en la Liga sigue siendo Inter?

Ellos mismos reconocen que esta temporada no están tan finos, pero son los campeones de casi todo y el que sean terceros no quiere decir que no vayan a competir en las citas importantes. Y lo veremos hoy.

¿El ciclo ya está cambiando?

Vamos a ver. Al final dependerá de nosotros. Bueno, y de ElPozo, que también está ahí. Pero trabajamos para que cambie definitivamente y lo haga a nuestro favor.

¿Es tan importante acabar primeros en la Liga regular?

Es vital. No te da el título, pero sabes que jugarás en casa los partidos clave. Si la temporada pasada hubiésemos jugado el quinto en el Palau creo que seríamos los vigentes campeones. Y hace dos años yo estaba en Inter y le ganamos al Barça el quinto partido de la final en casa, así que fíjate si es importante.

cerrar
Sport

SPORT.es

Descarga gratis la app en tu móvil