Opinión

el reto del futuro

Alonso, un talento desaprovechado

Fernando Alonso ha llegado a su fin de ciclo en la Fórmula 1 y ahora le esperan nuevos retos.

El futuro de Alonso sigue por decidir.
El futuro de Alonso sigue por decidir. | EFE
@quiqueautosport

Aunque lo esperábamos, hasta que no se produjo la noticia nadie se hizo a la idea. Me refiero al anuncio de Fernando Alonso hace un par de semanas en el que decía que esta iba a ser su última temporada en el “Gran Circo”. A partir de ese momento, ríos de tinta corrieron ladera abajo con una fuerza inusitada y con pocos recodos en los que no se reconociera al asturiano.

Y merecidos, claro que merecidos. Gracias a sus hazañas, muchas personas descubrieron la F1 y, sobre todo, a un gran deportista que alteró las conversaciones habituales en los cafés del desayuno.

Su primera victoria en Hungría o los títulos de 2005 y 2006 ya forman parte de la historia de este deporte. Del mismo modo, las muchas gestas que protagonizó en los circuitos de medio mundo, que llevaron incluso a que un tal Michael Schumacher diera su brazo a torcer ante el descomunal empuje del piloto asturiano.

Con un Renault que para nada era un “pata negra”, Alonso se adueñó de un paddock que no daba crédito a lo que estaba consiguiendo. Dos temporadas históricas, las de los títulos, que luego fueron perdiendo fuelle con muchos errores en la toma de decisiones y en sus declaraciones fuera de la pista, fruto de un carácter muy complejo que ha marcado su trayectoria.

El paso a McLaren en 2007, desdibujado por su encontronazo con Hamilton, su fatídico regreso a Renault, en el que perdió dos años, su fichaje por Ferrari, que no dio los frutos deseados, o las últimas cuatro temporadas en McLaren, insufrible y caótica su estancia en la escudería inglesa, se van a saldar con un botín muy escaso para sus manos y posibilidades.

Lo he dicho en repetidas ocasiones durante los últimos meses: Alonso ha sido un talento totalmente desaprovechado que deja la F1 con todos los calificativos habidos y por haber de grandísimo piloto, merecidísimos, pero con solo dos títulos que han sabido a poco. Aun así, tengo que reconocer que ha sido un astro en esta disciplina tan despiadada como exigente. A partir de ahora, Dios sabe. Volará en el Campeonato del Mundo de Resistencia, en la Fórmula E, en la IndyCar o donde quiera, pero ya nada será igual. Solo me queda desearle suerte.