DGT

La DGT compra radares para los motoristas de la Guardia Civil

La DGT se ha hecho con 60 radares móviles, para que la Guardia Civil de Tráfico realice controles.

Motoristas de la Guardia Civil de Tráfico
Motoristas de la Guardia Civil de Tráfico | MOTOR

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha comprado 60 radares móviles, con la intención de colocarlos en puntos fijos con un trípode y  que los agentes de la Guardia Civil de Tráfico realicen controles de velocidad a los vehículos que circulen por las carreteras y denuncien a aquellos que excedan los límites de velocidad y que, por lo tanto, pongan en riesgo tanto sus vidas como las de los demás usuarios de la vía.

Hace tiempo que esta medida tendría que haberse iniciado. Sin embargo, debido al cierre presupuestario del entonces Gobierno de Mariano Rajoy, no se ha podido poner en marcha hasta ahora. Así lo ha anunciado Gregorio Serrano, director general de Tráfico, en Twitter. "Invertimos 860.130 euros en la adquisición de radares láser portátiles para los motoristas de la Guardia Civil. 2016: 300 muertos por velocidad", ha destacado en su cuenta personal de Twitter.

Ésta es solo una de las muchas medidas que se están tomando para controlar que los vehículos no superen las velocidades máximas permitidas, pues el exceso de la misma es la causa principal de muertes en accidente de tráfico, según un estudio realizado por la Comisión Europea. Por lo que todas las medidas que se tomen serán pocas para la necesidad que impera en las carreteras.

Los radares se han comprado a la empresa Saima Seguridad por 860.130 euros. Los equipos de medición tienen que ser capaces de captar velocidades de hasta 250 km/h a una distancia de quince a cincuenta metros en dos carriles de carretera y con temperaturas de 0 a 50ºC. Por su parte, las baterías deben tener un mínimo de cinco horas de funcionamiento y los mismos equipos tienen que contar con trípodes con soporte y funda, ordenadores portátiles o tablets para les gestión de infracciones, soportes magnéticos y instrucciones de funcionamiento y de mantenimiento.

De esta manera, gracias a los nuevos radares que servirán a la Guardia Civil de Tráfico para realizar controles de velocidad, se espera reducir los siniestros por exceso de la máxima que suceden en nuestras carreteras.