Gerard Piqué, defensa del FC Barcelona

¡Piqué, president!

OPINIÓN

Bojan Krkic

@BoKrkic

Tengo la gran suerte de conocer a Gerard Piqué y le tengo un gran cariño a nivel personal. Es imposible hablar de él dejando mis sentimientos de lado, pero, más allá de esta relación, me sigue maravillando la energía y la actitud positiva con la que vive y juega. Geri lleva al Barça en el corazón y eso se ve en todo lo que hace. No recuerdo a un jugador así, con esa fuerza para defender sus colores dentro y fuera del campo. Es un aficionado que lucha a nivel profesional por los intereses del club. Piqué está comprometido con los valores de la entidad porque los lleva dentro, los siente.

Desconozco si realmente quiere dirigir el club a corto, medio o largo plazo. O si ha cambiado de idea. No lo sé. Lo que sí tengo claro es que al frente del Barça necesitamos a gente que haya mamado toda su vida ese barcelonismo de base, que haya crecido amando a nuestros colores. El club no puede permitirse tener referentes neutros, sino a líderes comprometidos en la defensa del escudo. Y ello implica compartir el catalanismo intrínseco a la entidad, así como la rivalidad histórica con el Real Madrid y otros grandes clubs. Quienes estén al mando del Barça deben sentirse orgullosos de todo aquello que representan a nivel institucional y deportivo y deben implicarse a nivel emocional, no solo profesional. Deben pasarlo mal en la derrota, sufrir como sufre cualquier seguidor.

Conozco a Geri y sé que lo pasó muy mal en Anfield ante el Liverpool y en Lisboa ante el Bayern. Sufrió por partida doble, como futbolista y culé. Es imprescindible tener a gente así al frente, comprometida y, a la vez, capaz de convencer a socios y aficionados de que así es. La afición no puede tener ninguna duda de que todo lo que hace su presidente, con aciertos y errores, es por el bien de la entidad, con el único objetivo de hacer más grande el club. El éxito de la presidencia de Joan Laporta no solo fue construir un Barça enorme, seguramente el mejor de la historia, sino que también lo fue crear vínculos sentimentales con los aficionados, que le veían como un culé más. La personalidad de Gerard tiene algo de eso porque no esconde sus convicciones y las defiende donde sea necesario y por muy desagradables que, en ocasiones, puedan ser las consecuencias. Como cuando aguantó, jugando con la Selección Española, la pitada monumental del Santiago Bernabéu. Admiro a Piqué por sus valores, por su carácter, por su compromiso y por la seguridad que transmite en todo lo que hace. ¡Piqué, president!

LA RESPUESTA EN TURÍN DEMUESTRA FORTALEZA

El equipo de Ronald Koeman llegó a Turín rodeado de un ambiente complicado. Tras perder el Clásico ante el Real Madrid, llegó la dimisión de Josep Maria Bartomeu al frente del club. Estas situaciones no son fáciles de gestionar, por mucho que se intente aislar a la plantilla, antes de un partido como el disputado ante la Juventus. Es por ello que el 0-2 y, sobre todo, la forma en la que se logró ese resultado debe ser valorada en su justa medida. La reacción del equipo demuestra que está fuerte, que trabaja duro y que, a nivel mental, está capacitado para competir bajo grandes niveles de presión y exigencia.

Nunca antes se había ganado en el campo de la Juventus y hay que felicitar a Koeman por el planteamiento que presentó y a los futbolistas por cómo lo interpretaron. Me gustó mucho el doble pivote que formaron De Jong y Pjanic, pero también la exhibición de Pedri, uno de esos jugadores que llegan sin hacer ruido y que se ganan, con trabajo, cada minuto que tienen. Me gustó, en general, la respuesta de todos.

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