Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

SALUD

Boticaria García, nutricionista, explica qué hay que hacer con la cebolla para que no nos haga llorar: "El microondas tiene la solución"

La popular farmacéutica resuelve el misterio también de por qué este alimento nos causa muchas veces reflujo

Boticaria García avisa sobre las señales de alerta y consecuencias de la falta de hierro: "No lo debes ignorar"

Boticaria García avisa sobre las señales de alerta y consecuencias de la falta de hierro: "No lo debes ignorar" / José Luis Roca

Roberto González

"¿Te gusta la cebolla, pero luego te pasas media tarde repitiendo como un loro pero con regustillo azufrado? La ciencia y el microondas tienen la solución". Quien habla es la farmacéutica y nutricionista María de los Ángeles García García, más conocida como Boticaria García y es una gran divulgadora de consejos para la salud. 

Hace una semanas hizo una publicación en redes sociales sobre comer kiwi con piel que lo petó. Hoy toca la cebolla.

Boticaria García resuelve el misterio de por qué la cebolla nos hace llorar y, en algunos casos, nos repite. "En la cebolla viven tranquilos y felices unos compuestos con azufreCuando muerdes o cortas la cebolla una enzima espabila esos compuestos transformándolos en unos compuestos volátiles activos. Es decir, los compuestos siguen felices, pero se acabó la paz. Ahora pueden volar y tienen ganas de fiesta. No solo de hacernos llorar, sino que también pueden irritar el estómago y provocarnos esa sensación de reflujo, de repetición", detalla.

La solución: el calor

La buena noticia, dice Boticaria García, es que esto se puede evitar. ¿Cómo? Con calor. "La enzima que transforma estos compuestos se destruye con el calor", señala. "Así que si cueces o si escaldas la cebolla te la cargas y ya no podrá realizar su función", agrega.

La nutricionista acaba con un truco final. "Si te da pereza cocer o escaldar, cocinando la cebolla en el microondas unos 30/45 segundos también inactivas en parte esa enzima. No es milagroso, pero algo ayuda. Y sí, la cebolla sigue estando crunchy, apto para ensaladas", concluye. 

Comer kiwi con piel

"¿Sabías que comer kiwi con piel es la pera limonera?", empieza diciendo la experta a través de un vídeo en su cuenta de Instagram. "Aporta un 50% más de fibra, un 32% de folatos y un 34 más de vitamina E que uno pelado", asegura.

Pero la cosa no acaba ahí. "Comer un kiwi con cáscara tiene tres veces más actividad antioxidante que comer la pulpa sola", destaca Boticaria García. Pero, ¿y si me da repelús la pelusilla de la piel? La nutricionista responde: "Después de lavarlos bajo el chorro del grifo, frótalo con un cepillo de verduras suave o con un paño limpio. También puedes cortar los extremos del kiwi, que son más duros, pero si no te importa y tienes buenos dientes, para dentro igual". Del kiwi no se desperdicia nada.

Entre sus seguidores la idea no ha cuajado del todo. Les puede la incredulidad y el asco. "Prefiero darle un bocao a una camiseta", comentan. Hay quien, además, apunta a que no lo ve muy saludable por si se come parte de los pesticidas que llevan las frutas y verduras.

Sea como sea, entre la audiencia de Boticaria García se toman con humor el asunto. "Con el precio que tienen, normal que se coma hasta la piel", dicen.

Vía: La Nueva España