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VIVIENDA

Gonzalo Bernardos, economista: "En 2026 no habrá ni rastro de burbuja hipotecaria ni inmobiliaria"

El acceso a la vivienda continúa siendo uno de los grandes retos para la ciudadanía en España

Gonzalo Bernardos, economista español

Gonzalo Bernardos, economista español / SPORT

Andrea Riera

Andrea Riera

El acceso a la vivienda continúa siendo uno de los grandes retos para la ciudadanía en España. Encontrar un hogar adecuado es cada vez más complicado. Según los últimos informes del sector, los precios de compra y alquiler han aumentado de forma notable en los últimos años, lo que dificulta que muchas personas puedan acceder a una vivienda sin poner en riesgo su estabilidad económica.

Gonzalo Bernardosprofesor de economía de la Universidad de Barcelona también conocido por ser un tertuliano habitual en diferentes medios de comunicación, se ha pronunciado sobre este tema en un artículo para 'El Español'.

El experto advierte que "la sustitución parcial de los motores generadores de demanda ha hecho que pierda fuerza la compra de mejora e inversión patrimonialista y gane peso la de primer acceso a la propiedad y la especulativa".

Según Bernardos, entre 2014 y 2020, el mercado estuvo dominado por la clase media-alta, que compraba viviendas para mejorar su residencia o invertir en alquileres, aprovechando la rentabilidad frente a depósitos y renta fija.

Sin embargo, desde 2021, los propietarios han cambiado de manera notable. "El número de viviendas compradas por hogares de clase media-baja aumentó de forma sustancial, especialmente entre los jóvenes menores de 40 años en los distritos más obreros de las grandes y medianas ciudades".

El segundo trimestre de 2024 marcó un punto de inflexión: muchos jóvenes se trasladaron del alquiler a la compra ante la dificultad de encontrar arrendamientos y el hecho de que "el importe del arriendo supera la cuota hipotecaria si comparamos dos pisos de características similares", señaló el economista. Este fenómeno impulsó un boom inmobiliario que se mantiene hasta la actualidad.

De cara a 2026, las previsiones son de crecimiento sostenido. Se espera un aumento del precio de la vivienda del 8% y de las ventas del 7,5%, alcanzando 850.000 transacciones, lo que sería el tercer mayor registro de la historia del país.

"El próximo año veremos el mayor trasvase de capital de padres a hijos de la historia de nuestro país, materializado mediante donaciones, préstamos y ayudas familiares", afirma Gonzalo Bernardos, destacando el papel central de los jóvenes en la compra de inmuebles.

No obstante, el experto asegura que la construcción de nueva vivienda será limitada, con previsiones de apenas 200.000 inmuebles iniciados, debido a la falta de capital, escasez de mano de obra y retrasos administrativos.

Esta situación aumentará la presión sobre los precios de la vivienda usada: "A pesar de lo indicado por algunos analistas, periodistas y políticos, en 2026 no habrá ni rastro de burbuja hipotecaria ni inmobiliaria. En los siguientes años, ya veremos".