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Tragedia

Al menos 40 muertos y 115 heridos en el incendio de la fiesta de Año Nuevo en un bar de una estación de esquí de Suiza

Decenas de muertos y un centenar de heridos en un incendio en la fiesta de Año Nuevo en una estación de esquí suiza

PI STUDIO

Gemma Casadevall

Gemma Casadevall

Berlí

El incendio en el bar Le Constellation, en la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana del cantón de Valais (al sur de Suiza), ha causado al menos 40 muertos y 115 heridos, cincuenta de los cuales de extrema gravedad, según el comandante de la policía cantonal, Frédéric Gisler. Es una "tragedia sin precedentes" en la historia reciente de Suiza, añadió el presidente de la Confederación Helvética, Guy Parmelin, desplazado al lugar de los hechos. El origen del incendio, según testigos presenciales, pudo ser una vela o bengala colocada en una botella de champán en la barra del bar del sótano del local. Ni las autoridades cantonales ni la Policía confirmaron esta hipótesis, sujeta aún a investigación. Asimismo se investiga si la escalera que conducía al sotano era demasiado extrecha, como se ha afirmado en medios locales, y si contribuyó con ello a convertir en una ratonera el local, frecuentado por turistas extranjeros. Supuestamente a la fiesta habían acudido jóvenes de entre 15 y 20 años, extremo que tampoco han confirmado las autoridades, aunque sí dejaron entrever que entre las víctimas puede haber adolescentes -"Imaginamos que había muchos jóvenes entre los presentes", afirmó un portavoz policial.

La conmoción es enorme, inconmensurable, y lo prioritario es ahora atender a las víctimas, dijo Parmelin, quien justo estos días asumió su cargo presidencial de forma rotatoria. La mayoría entre el centenar largo de heridos están en situación de gravedad o incluso crítica y han sido trasladados en helicópteros a ciudades de toda Suiza. No se ha precisado su identidad o nacionalidades, puesto que ello están también sujeto a su identificación y al debido respeto a su privacidad y la de sus familiares, añadió Gisler. Se da por hecho que hay italianos, franceses y tal vez alemanes, países que han ofrecido su colaboración en la identificación de los afectados. El proceso puede ser largo, han advertido las autoridades suizas, ya que algunos de los cuerpos hallados quedaron irreconocibles.

Dos testigos presenciales, unas muchachas francesas, habían relatado a la cadena de televisión gala BFMTV que el detonante del incendio fue una bengala o una vela colocada en una botella de champán. En imágenes que circulan en redes sociales se aprecia cómo las llamas prenden vertiginosamente en la decoración y el techo, de madera, sobre la barra del bar. A continuación se extendieron a gran velocidad por ese espacio. De ahí pasaron, en cuestión de segundos, a la planta superior y luego al resto del local. Otras fuentes, asimismo citadas por medios suizos, habían atribuido el origen del siniestro a un petardo que estalló en su interior.

Oficialmente, las causas de la tragedia son aún materia de la investigación. Lo único que parece totalmente descartado es que se tratara de un atentado, según la policía. Se parte de la base de que fue un accidente, derivado del uso de un artefacto pirotécnico o de una vela, a lo que siguió el incendio y posterior deflagración.

El siniestro se originó en la barra de bar del sótano, donde se encontraban en esos momentos casi un centenar de personas festejando. A esa parte del exclusivo local se accede, según parece, por una escalera algo angosta. Las autoridades locales han rechazado entrar en especulaciones acerca de si el local cumplía con las normas de seguridad requeridas.

En la noche de Fin de Año se habían cancelado los fuegos artificiales en esa estación de esquí y prohibido el uso de pirotecnia en esa localidad, por motivos medioambientales.

El incendio se originó sobre las 01.30 de la madrugada. En ese momento se encontraban en el lugar entre 300 y 400 personas, más otras 40 en el exterior. Minutos después de saltar la primera alarma llegaron al lugar los primeros vehículos de bomberos, a lo que siguió un gran operativo entre policía, ambulancias y servicios de extinción de incendios.

Cundió el pánico, hubo escenas apocalípticas, según testigos presenciales. Decenas de personas trataban de salir por sus medios del local, algunas de ellas las ropas en llamas, mientras en su interior quedaban atrapados otros visitantes gravemente heridos.

Los servicios de emergencia incluyeron una decena de helicópteros, entre otras dotaciones del cuerpo de bomberos, así como hasta cuarenta ambulancias procedentes de los hospitales más cercanos.

Las autoridades locales habían ofrecido ya a primera hora de la mañana de este jueves una conferencia de prensa para dar las primeras informaciones sobre lo ocurrido y expresar la consternación con que la población vive estos momentos. Sin embargo, no concretaron entonces número de víctimas ni dieron datos personales o nacionalidad sobre los afectados. Aseguraron asimismo que el incendio estaba ya bajo control, aunque a las nueve de la mañana seguían el operativo de los bomberos en el local y sus inmediaciones.

Los heridos han sido trasladados en las horas inmediatas a varios hospitales de ese cantón. El mayor de ellos, el Hospital de Sion, ha recibido a los más graves y su unidad de cuidados intensivos está desbordada. Otros afectados fueron trasladados en helicóptero a las principales ciudades suizas, como Berna, Ginebra, Lausana e incluso hasta Zúrich, a casi 300 kilómetros de distancia. En Francia, Alemania e Italia se atiende asimismo a otros heridos, aunque no se ha especificado si se trata de nacionales de esos países.

MAPA DE UBICACIÓN DEL INCENDIO DE CRANS-MONTANA

Mapa interactivo que muestra la ubicación del incendio en Crans-Montana.

Una estación de esquí exclusiva

Crans-Montana, con unos 10.000 habitantes, vive principalmente del turismo relacionado con su estación de esquí. Tiene unas 2.600 camas hoteleras y centenares de viviendas turísticas, así como ocho hoteles de lujo. Un 20 % de sus visitantes son extranjeros.

El local 'Le Constellation' es de los más populares entre los turistas extranjeros que se concentran en esa localidad para dar la bienvenida al Año Nuevo desde los Alpes. Crans-Montana ha sido tradicionalmente lugar de peregrinación de personalidades de la vida pública. Se la identifica con el lujo y la jet set internacional. Está a 1.500 metros de altitud, rodeada de lagos, con vistas al Mont Blanc y con accesos a 140 kilómetros de pistas de esquí. Fuera de la temporada invernal, tiene entre sus ofertas turísticas campos de golf y otras actividades deportivas de gama alta.

Aunque se desconocía el origen del fuego y las cifras exactas de víctimas, un portavoz policial había informado a primera hora de la mañana de que el incendio pudo haber desatado tras "una o más explosiones" provocadas por fuegos de pirotecnia. Varias equipos de emergencia, con helicópteros y ambulancias, se desplegaron ya de madrugada en el lugar del siniestro.

Los fuegos artificiales se habían prohibido

Las autoridades habían prohibido los fuegos artificiales para las celebraciones de fin de año en la popular estación de esquí, incluidas las fiestas que tienen lugar en su plaza mayor, debido a las condiciones medioambientales y la ausencia de nieve en esta temporada.

La localidad habitualmente se encuentra cubierta por un manto de nieve en este periodo del año, pero no era así en esta ocasión, debido a las altas temperaturas y la falta de precipitaciones registradas este invierno.

Las autoridades habían colocado por el pueblo carteles indicando la prohibición de fuegos artificiales para celebrar el paso de 2025 al 2026, según confirmó EFE a través de residentes de Crans-Montana con los que se comunicó.

Accidentes mortales y escaramuzas en Alemania

La noticia de la tragedia en Suiza sacudió impactó asimismo en Alemania, país donde la noche de Fin de Año se identifica con el uso descontrolado de la pirotecnica. Hay un debate recurrente desde hace años en la opinión pública y autoridades alemanas sobre una prohibición, pero hasta ahora no se ha hecho efectiva pese a las alarmas incluso de organizaciones medioambientales, que alertan de los estragos que causan en humanos y animales.

En esta ocasión se produjeron algunos accidentes, dos de ellos mortales, además de altercados entre jóvenes y agentes policiales. En Berlín, al igual que el año anterior, se había decretado la prohibición del uso de pirotecnia en algunos puntos de encuentro habituales en esta noche, donde literalmente se trata de "pulverizar" el año que desaparece y festejar la llegada del siguiente. Pese a estas prohibiciones puntuales en lugares estratégicos, toda la ciudad se convierte en un polvorín, con personas de toda edad y condición abarrotando las calles, plazas, parques y terrazas para lanzar sus cohetes y petardos que se adquieren en cualquier supermercado.

Según informaciones de la policía, la situación en Berlín fue algo más tranquila que en años anteriores y no hubo al menos agentes heridos de gravedad. Se produjeron, sin embargo, unas 400 detenciones temporales de jóvenes. En Hamburgo (norte de Alemania) sí hubo escaramuzas entre los agentes y grupos de jóvenes, así como incendios de contenedores de basura, lo mismo que en Leipzig (este).

Dos muchachos de 18 años murieron en Bielefeld (centro del país) al estallar artectos pirotécnicos de fabricación propia. Las autoridades alemanas habían alertado contra el uso de estos materiales, así como de la potente pirotecnia ilegal que se introduce en el país a través de Polonia y que se vende sin control.

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