Pruebas

lexus ux 250h f sport

Lexus rompe moldes entre los SUV con el nuevo UX 250h

Es el primer modelo de la marca que se construye sobre la plataforma GA-C y destaca por su equilibrio prestacional.

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Lexus UX 250h F Sport. | motor
@xperezgimenez

Lexus ya lleva muchos años manejándose con éxito en el segmento de los SUV, ofreciendo modelos estéticamente rompedores y atractivos, con una gama muy completa y prestaciones de primer nivel. Todo ello con el sello de la hibridación, un terreno en el que el grupo Toyota-Lexus se mueve a la perfección.

La marca lanzó hace unos años el NX como SUV compacto de alta gama, pero necesitaba de un hermano pequeño que atacara al grueso del mercado. Este modelo lo ha encontrado con el UX (ver todas las versiones), la propuesta atrevida, jóven y tecnológica con el que la firma japonesa aume el reto de la modernidad híbrida. Su única apuesta es con la versión 250h, un vehículo que destaca por mantener unas altas prestaciones y presentarse en el mercado con un precio atractivo dentro del segmento.

De la gama que se ofrece con el UX, probamos la F Sport. Se trata de una proposición algo más deportiva, con unos acabados más ‘racing’ y con unas prestaciones añadidas que lo convierten en el modelo perfecto para ser un primer coche para familias de mediana edad, o una idea como segundo coche, o incluso una alternativa para gente de más de 55 años que busca un coche moderno, fácil de manejar y sin muchas pretensiones.

La gama del Lexus UX 250h arranca en 33.900 euros, un precio competitivo que se sitúa incluso por debajo de sus competidores que, además, no cuentan con la propuesat híbrida.  La unidad probada con el paquete F Sport (con tracción 4x4) tiene un precio algo superior (46.800 euros), aunque las mejoras que ofrece lo valen.

El UX se monta sobre la nueva plataforma de la marca, la GA-C (que viene  a ser la misma que la TNGA del Toyota CH-R) ofreciendo un centro de gravedad más bajo y una suspensión mucho más ajustada. Sus siglas revelan que une lo mejor de la conducción urbana y la todocamino (’U’ de urbano y ‘X’ de crossover). Estéticamente tiene muchas similitudes con su hermano mayor, el NX, con un frontal muy ‘americano’ en cuanto a cromados y unas ópticas que le dan un aspecto más fiero de lo normal en el segmento. 

MODERNO Y DE CALIDAD

En el interior del UX encontramos un universo en el que la tecnología depliega todo su potencial. El puesto de conducción es muy cómodo y todos los elementos son fácilmente accesibles por parte del conductor. La consola central cuenta con un diseño orientado hacia el conductor y destaca por un ‘piano’ que podemos encontrar en otros vehículos de la competencia. El sistema de infoentretenimiento ofrece una línea visual elevada, por lo que resulta muy cómodo para el conductor. 

El punto negativo lo encontramos en la pantalla de siete pulgadas, y no por la calidad de la imagen (que es excelente) sino porque no es táctil, lo que obliga a manejar las diferentes funciones desde un mando central (track-pad) que no es lo que se dice fácil de aprender. Al tener que mirar la pantalla para ver si estamos acertando con el mando se puede perder concentración (así que recomendamos aprenderlo bien y evitar distracciones). La suerte es que el sistema solo se puede manipular con el coche parado.

El acceso a las plazas traseras es bastante fácil, aunque es importante saber que este coche no está pensado para cinco ocupantes. Con cuatro basta, sobre todo si el conductor mide más de 1,85 metros de alto porque en ese caso el espacio que quedará para los pasajeros de la parte de atrás será bastante reducido (especialmente el espacio para las rodillas).

Tampoco es que sea muy grande el maletero. Aunque cuenta con la ventaja de tener un doble fondo que nos permitrirá guardar objetos. La capacidad es de 283 litros, algo justa en este segmento (en la versión de tracción delantera tiene 320 litros). 

BUENA HIBRIDACIÓN

El motor de gasolina es un 2.0 litros de cuatro cilindros que entrega una potencia de 146 CV. Su unión con el motor eléctrico de 109 CV nos ofrece una potencia conjunta de 184 CV con un par de 180 Nm. La suma de uno y otro no da el resultado final ya que no está pensado para ofrecer la máxima potencia de los dos propulsores al mismo tiempo. La batería que  monta es de hidruro de níquel refrigerada y cuando dispone de toda la carga permite circular en modo eléctrico hasta una velocidad máxima de 115 km/h.

El grupo propulsor va asociado a un cambio CVT de variador contínuo. Funciona con mucha suavidad, aunque como en la mayoría de los híbridos actuales con este sistema el sonido del motor es elevado al revolucionarse mucho si requerimos aceleración. En esta versión F Sport disponemos incluso de levas tras el volante, aunque es más una propuesta estética que funcional. Tiene un buen empuje y consumos contenidos.

Monta suspensión variable adaptativa con un nuevo sistema (denominado AVS) que reducr el deslizamiento de la carrocería en las curvas. La amortiguación va ajustándose de forma constante, obteniendo una  buena propuesta de marcha y un dinamismo de primer nivel. Podemos seleccionar el modo de dureza en la conducción con programas Eco, Normal, Sport S y Sport S+.