El Barça regaló un nuevo gol que fue definitivo

Otro error en defensa provocado por la falta de concentración condenó de nuevo a los azulgranas

Los momentos puntuales de relajación siguen pasando factura, y es un aspecto importante a mejorar

El gol que terminó por ser el que diera la victoria al Cádiz en el Carranza llegó de un nuevo error flagrante de la defensa del FC Barcelona, impropio de un equipo que necesita y quiere luchar por los títulos más importantes.

Un despropósito en defensa, y otra cadena de errores. En este caso, el saque de banda de Jordi Alba a Lenglet es de los menos recomendables para cualquier técnico de fútbol base, y menos encarado hacia la pierna menos hábil del defensor dentro del área. Al francés se le notó la falta de diligencia con la derecha y no supo cómo reaccionar, hasta que el balón le superó y confió en Ter Stegen. El portero, con poco tiempo de reacción, salió e intentó golpear la pelota, pero también con poca convicción. El resultado fue que el rebote favoreció a Negredo libre de oponentes por delante, ya que De Jong, precipitado, se lanzó a evitar el disparo de primeras. Negredo, veterano, controló para dejar al neerlandés atrás y, de paso, retratada a toda la defensa azulgrana.

Como apuntó Busquets al final del partido, son errores individuales puntuales, pero son errores encadenados que provienen de faltas de concentración, de desconexiones temporales que son fatales para un equipo de primer nivel. Pasa en Champions, pasa en Liga. Pasó en Liverpool, pasó en Roma, y sigue pasando esta temporada. El Barça se relaja un momento y los rivales no perdonan. Nadie perdonaría, y nadie quiere perdonarle al Barça, porque todo el mundo quiere ganarle. Es por eso que un jugador del Barça tiene que estar concentrado, atento y alerta en cada segundo del partido. El dicho dice que de los errores de aprende, pero parecen ya muchos errores para no haber podido sacar ya una moraleja.

Un fallo que significa otro gol regalado, como los que ya se han concedido este año, los más recordados, los de Alavés y Atlético de Madrid. Otro gol que no es de pizarra, que es de aquellos que avergüenzan al cuerpo técnico cuando lo ve por la tele. De esos más que evitables.

“No tengo explicación”, decía Koeman. Algo se tiene que encontrar para solventarlo. El Barça no se lo puede permitirLa Liga ya parece muy lejos pero si necesita luchar hasta el final, no pueden suceder errores de este calibre, pero lo peor es que no es la primera vez.

Alavés y Atlético, otros regalos

Ya es una tendencia esta temporada. Más puntos perdidos esta campaña llegaron de errores flagrantes en defensa, como los que provocaron el empate ante el Alavés, o la derrota ante el Atlético. En el primero, Neto fue el principal señalado, aunque Piqué también estuvo en la fotografía. En el Wanda, una cadena de fallos empezada por Griezmann, seguida por Piqué, y terminada por Ter Stegen, dejaron a Yannick solo para marcar a placer.

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