El Barça acelera la ‘operación salida’: siete bajas en dos semanas

El club azulgrana necesita aligerar su masa salarial y está realizando una profunda 'limpieza' del vestuario

Umtiti, Pjanic y Braithwaite podrían ser los siguientes en irse del conjunto culé, que en las próximas horas o días anunciará el adiós de Monchu

Operación salida: ¿Quién se va y quién se queda? | sport

El Barça necesita aligerar como sea su masa salarial. Ya no solo para poder inscribir a Leo Messi y los cuatro fichajes que ha realizado este verano (Eric Garcia, Agüero, Depay y Emerson), sino también para empezar a resolver su delicada situación económica. La gestión de Bartomeu y el coronavirus han situado al club azulgrana entre la espada y la pared. Y Joan Laporta se está viendo obligado a tomar muchas decisiones, algunas de ellas drásticas, para ‘salvar’ el futuro a corto plazo de la entidad, pero también rebajar el endeudamiento y evitar que la crisis financiera se dilate mucho más tiempo.

En las últimas dos semanas, el presidente culé ha acelerado la ‘operación salida’. El Barça ha oficializado un total de siete bajas, que se han sumado a la anunciada a principios de junio de Juan Miranda. A finales del mismo mes, Todibo ‘inauguró’ el sprint. El Niza ejerció la opción de compra de 8,5 millones fijos y siete en variables por el central francés. Dos días después, el club azulgrana rescindió el contrato de Matheus Fernandes de forma unilateral y traspasó a Konrad de la Fuente al Olympique de Marsella a cambio de tres millones. A principios de julio, la dirección deportiva cedió a Francisco Trincao al Wolverhampton (que se guardó una posibilidad de compra futura de 29 millones) y vendió a Junior Firpo al Leeds por 15 millones. Los últimos en salir han sido Sergio Akieme (el Almería lo ha obtenido en propiedad por 3,5 millones) y Carles Aleñá, por quien el Getafe pagará unos cinco millones.

En total, el Barça ha recibido 35 millones de euros y, lo que es más importante y urgente, se ha desprendido de siete sueldos. Aunque las fichas de los ocho futbolistas que ya han abandonado el Camp Nou no eran excesivamente elevadas, todo ayuda. En tiempos de austeridad, todo ingreso o ahorro es bienvenido. Además, alguna de las bajas mencionadas –especialmente la de Matheus– han servido a Laporta para ‘lanzar’ un mensaje al vestuario. Si la dirección deportiva no cuenta con algún futbolista, se trabajará incansablemente para traspasarlo, cederlo o rescindirlo. El club no se puede permitir pagar a alguien que no va a jugar. Y mucho menos sobrepagarlo como se está produciendo con algunos casos como Miralem Pjanic y Samuel Umtiti.

La secretaría técnica, de hecho, ya ha ofrecido la carta de libertad al central francés. El futbolista, sin embargo, la ha rechazado. Sabe que ningún equipo, pese a incorporarle sin pagar traspaso, será capaz de ofrecerle una ficha que se acerque a la que percibe actualmente. El centrocampista bosnio tiene algunos pretendientes, pero también deberá aceptar una disminución de su sueldo. Son dos carpetas cuya resolución urge en las oficinas del Camp Nou. A diferencia de todos los efectivos que han hecho las maletas, ellos sí que permitirían oxigenar ostensiblemente las cuentas barcelonistas. De momento, lamentablemente para Laporta y los suyos, no parecen demasiado dispuestos a realizar un esfuerzo. Ya han empezado la pretemporada bajo las órdenes de Ronald Koeman.

Braithwaite y Griezmann, en la puerta de salida

Paralelamente, el Barça trabaja en el traspaso de jugadores que sí que tienen mercado. En las próximas horas será oficial el adiós de Monchu, que se desvinculará definitivamente de la entidad para emprender una aventura en Primera División, con la camiseta del Granada. La fórmula del traspaso será parecida a la de Aleñá. Por su parte, Martin Braithwaite, revalorizado en la Eurocopa gracias al gran papel de ‘su’ Dinamarca, y Antoine Griezmann tienen cada vez más números de abandonar la Ciudad Condal. No hay prisa: el club, consciente de que llegarán ofertas, prioriza lograr buenos acuerdos que le ofrezcan la posibilidad de reforzar la plantilla. El francés es una pieza susceptible a algún intercambio que aporte un nuevo perfil de futbolista al vestuario. Su continuidad tampoco se puede descartar, evidentemente. El mercado de fichajes se antoja muy largo e intenso.

Prácticamente paralizados se encuentran los casos de Phillipe Coutinho y Ousmane Dembélé, los dos fichajes más caros de la historia del Barça. Están lesionados y será difícil encontrarles salida. La dirección deportiva quiere renovar al francés, al que le queda un año de contrato, para evitar que el próximo verano se vaya con la carta de libertad. Si no llega a un acuerdo con su agente, no obstante, aplicará medidas de presión para que el extremo acepte irse ahora. Con Ilaix Moriba y Alejandro Balde, 'Jan' ya ha evidenciado que no le temblará el pulso.

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