Consejos

SEGURIDAD

¿Cómo conducir seguro con placas de hielo en la carretera?

Conducir con marchas largas y realizar maniobras suaves son las técnicas más adecuadas para conducir con hielo.

Conducir seguro con hielo en la carretera.
Conducir seguro con hielo en la carretera. | PXHERE
@Gemmagf_

Durante los próximos días, según las previsiones meteorológicas, nos enfrentaremos a bajas temperaturas provocadas por una ola de frío polar que llegará para traernos vientos y heladas muy intensas. Con la intención de mejorar la seguridad durante los trayectos en coche durante estos días tan fríos, desde Motor Zeta, con la ayuda de la Escuela de Conducción de ALD Automotive, te mostramos una serie de recomendaciones. En este sentido, Javier Cabanas, director de la Escuela, ha comentado que “se trata de conocer cómo responde el vehículo en condiciones de frío extremo para que el conductor ponga en práctica las técnicas de conducción más adecuadas para dominar el coche en situaciones adversas y disminuir el riesgo de sufrir un percance.

Conducir con marchas largas. Las placas de hielo hacen que los neumáticos delo vehículo pierdan adherencia a la calzada, por lo que es esencial circular con marchas largas, ya que evitan un exceso de potencia que podría hacer patinar las ruedas.

Realizar maniobras suaves. Es muy importante conducir con suavidad, tanto a la hora de realizar giros con el volante como a la hora de pisar los pedales de acelerador o freno. En caso de perder el control, lo mejor es que el coche se deslice por la placa sin acelerar y frenar muy suavemente para evitar el bloqueo de las ruedas.

Evitar las marca de rodadura. Es necesario evitar las marcas de rodadura de otros vehículos, ya que son zonas propensas a acumular agua y, como consecuencia, con este frío, hielo.

Aumentar distancia de seguridad. Con las heladas se incrementa considerablemente la distancia de frenado, por lo que los vehículos deben aumentar la distancia de seguridad entre ellos para tener tiempo de reacción ante cualquier situación.

Acondicionar el vehículo. Es esencial comprobar que los neumáticos están preparados para rodar por calzadas a muy bajas temperaturas, por lo que, si son neumáticos de infierno, mucho mejor. Además, hay que asegurarse de que las luces, la batería y le limpiaparabrisas funcionan correctamente y que el nivel de líquidos es el adecuado.