Pruebas

Skoda Fabia Combi

Prueba del Skoda Fabia Combi, los familiares resisten

El Fabia Combi es un familiar pequeño con un gran maletero y un confort en marcha destacable como principales virtudes.

Skoda Fabia Combi.
Skoda Fabia Combi. | SKODA
@alexsoler66

Los SUV han arrasado con todo. Su combinación de tamaño, diseño, prestaciones y seguridad han desplazado a segmentos como los familiares y los han condenado al olvido. No obstante, aún quedan algunos vehículos, como el Skoda Fabia Combi, que reclaman su sitio en el mercado.

El Fabia Combi es un familiar pequeño que destaca, sobre todo, por su gran maletero, aunque también tiene otras virtudes. Partiendo del diseño de su variante compacta, y basado en su misma plataforma, presenta todas las características del compacto, pero con un enorme maletero, su gran diferencia, además de la estética de perfil, ya que el frontal, la trasera y el interior son calcados a la versión estándar.

Cada vez más atractivo

Skoda presenta el Combi con los mismos cambios que incorporó al nuevo Fabia presentado en el Salón de Ginebra del año pasado. El rediseño de los grupos ópticos delanteros es muy acertado y las llantas de 18 pulgadas le quedan muy bien, aunque restarán algo de comodidad a un vehículo que, en general, es muy fino en marcha. La trasera se mantiene prácticamente intacta. En términos generales su paso de compacto a familiar está bien resuelto y la sensación es que en cada generación se consigue que sea más atractivo.

El habitáculo es exactamente el mismo, con muchos elementos característicos del Grupo Volkswagen, como el volante, su pantalla central con botones a ambos lados y su cuadro de instrumentos con pantalla en el centro para la información adicional. La sensación en el interior es de calidad y en la unidad probada (Fabia Combi Style 1.0 TSI de 95 CV), el plástico en color "piano black" que envuelve la pantalla central, recorre el volante y firma el acabado de elementos como el climatizador le sienta como un guante, aumentando más la calidad general del interior.

La accesibilidad en las plazas delanteras es más que correcta y el espcio para el conductor y el copiloto muy apropiado. La posición de conducción también es muy acertada, con la posibilidad de regular con precisión la altura del asiento, la inclinación del respaldo y la posición del volante para ajustarse a las necesidades de cada uno.

Un gran maletero

El Skoda Fabia Combi llega con 4,26 metros de largo, alargándose desde los 3,99 metros del Fabia compacto. No obstante, su distancia entre ejes sigue siendo la misma, 2,47 metros, por lo que el espacio interior no ha cambiado. Donde se nota especialmente el incremento es en el maletero, que presenta una capacidad de 530 litros ampliables a 1.395 si se abate la banqueta trasera. Con esta capacidad, el Fabia Combi será capaz de transportar las maletas de toda la familia para cualquier tipo de escapada.

Para cargas más voluminosas, abatir la banqueta trasera o plegar la cortinilla que cubre el maletero para poder apilarlo todo hasta el techo, previa instalación de una red separadora eso sí, servirá para aumentar su capacidad de carga. Es difícil terminar con todo el espacio. 

Por otro lado, la presencia de un maletero tan grande y el mantenimiento de la misma distancia entre ejes perjudica a las plazas traseras, que serán, sin duda, su punto más flojo. Para niños no supondrá ningún problema, pero para llevar a adultos, la accesibilidad será complicada y el espacio para las rodillas será escaso.

Cómodo en marcha

En marcha, el Fabia Combi es un vehículo muy apropiado para hacer viajes largos. En general, es muy cómodo, con una estabilidad en marcha destacable y con una suspensión que será capaz de absorber la mayoría de baches, sobre todo a velocidades contenidas. Al entrar en autopista, sin embargo, se notarán más las imperfecciones de la carretera, aunque su suspensión siempre termina por ofrecer un buen confort. El tamaño de las llantas jugará en su contra esta vez. En ciudad, destacará su maniobrabilidad y la capacidad, pese a haber crecido respecto al compacto, de meterse en todos los huecos. El sistema Start&Stop, una maravilla para ahorrar combustible, se traducirá en tirones al acelerar tras los semáforos. No es nada grave, pero en un coche generalmente cómodo, destaca.

Su motor 1.0 TSI de 95 CV es más que suficiente para moverse por los límites legales. Tarda 10,9 segundos en alcanzar los 100 km/h y su aceleración, muy gradual, salvo en el momento de arrancar, aportará confort a la marcha. La nota negativa en este caso es su recuperación, algo lenta, aunque no necesaria en un vehículo de estas características.

En general el Fabia Combi recuerda que a los familiares aún les queda guerra por dar, con un gran maletero, un confort en marcha más que correcto y un diseño e interior de calidad como sus grandes puntos fuertes. El acabado Style, el que más equipamiento ofrece de serie, parte de los 15.300 euros, un precio muy razonable que se suma a su lista de argumentos para ser un coche a tener en cuenta.