Inicio El Taller del Corredor Síndrome de fricción de la cintilla iliotibial (rodilla del corredor)

Síndrome de fricción de la cintilla iliotibial (rodilla del corredor)

Llevas varias salidas con una cierta molestia en la parte externa de tu rodilla, cuando terminas el entreno te sientes un poco dolorido y al día siguiente aún te sientes resentido. Decides parar de entrenar unos días y tu rodilla mejora así que esta tarde vas a salir a entrenar para probarte…pero de nuevo cuando llevas un rato rodando a ritmos suaves, tu molestia vuelve a aparecer.

Conforme pasan las semanas esa molestia va en aumento hasta que un día no puedes aguantar ese dolor de tipo pinchazo en tu rodilla de nuevo y debes parar de correr y volver a casa caminando.

Lo prometido es deuda y hoy os voy a hablar del Síndrome de fricción de la cintilla iliotibial. Se trata de la dolencia más recurrente en la rodilla de los corredores que nos visitan en la consulta y es por ello que también se le conoce como la rodilla del corredor.

¿Dónde duele la cintilla iliotibial?

Tal y como os describo al principio, esta dolencia se origina en la cara lateral externa de la rodilla y tiene un principio de molestia soportable pudiendo llegar a un fuerte pinchazo que nos obliga a parar de correr, si te está pasando en estos momentos sabrás a lo que me refiero.

La rodilla del corredor ocurre por una fricción continua y pronunciada del tendón de la banda iliotibial (recorre todo el cuádriceps por su cara externa) sobre el cóndilo femoral de la rodilla en los movimientos de flexión y extensión de la misma en las fases de apoyo del pie.

Un factor como la pronación excesiva o una alta velocidad al pronar (os contaré más de esto en otra entrada) es el principal y puede ser definitivo para diagnosticar esta patología, aunque otras causas como tener una dismetría de miembros inferiores (una pierna más corta de la otra), un acortamiento o escasa flexibilidad de la cintilla o una debilidad del glúteo medio también pueden provocar esta desagradable sensación de dolor.

Acortamiento                                                     Hiperpronación

 En definitiva, se trata de un aumento de temperatura e irritación del tendón al pasar cerca del hueso de la rodilla en su intento por controlar la rotación interna de la misma.

Su diagnóstico es relativamente sencillo de realizar, con la persona estirada, palpamos con el dedo pulgar en el cóndilo femoral externo con cierta presión para reproducir en ese mismo momento ese dolor agudo que padeces al correr. Nos será útil realizar una Ecografía o Resonancia Magnética para valorar el estado general de la rodilla para descartar otras lesiones como las meniscopatias, condropatías rotulianas y tendinitis rotuliana entre otras.

Y te preguntas, ¿qué debo hacer?  ¡Llega mi objetivo de la temporada y no estoy entrenando!

¿Cómo solucionar cintilla iliotibial?

Lo primero, debemos valorar tu biomecánica de la pisada en la carrera para observar tus rangos de pronación del pie, rotaciones de tu rodilla o si tienes una pierna más larga que la otra. Una vez observamos estos parámetros y constatamos que haya algún problema biomecánico, adaptamos unas plantillas personalizadas para controlar el defecto de pisada. Sobre el tema del calzado, otro factor a tener en cuenta es conocer tu pisada y tu drop más idóneo para minimizar los parámetros de la pronación y supinación, así como su desgaste.

Por otro lado, y no menos importante (a veces más), pautaremos un programa de estiramientos y potenciación en función de los resultados del estudio biomecánico. Si tenemos una cintilla corta o poco elástica incidiremos en los estiramientos, si se trata de una debilidad del glúteo medio, lo potenciaremos.

Cabe decir que un buen tono muscular equilibrado de todo el cuerpo favorecerá en este tipo de patologías así que no olvides de dedicar al menos un día a la semana para hacer trabajo de fuerza, sin olvidarte del Core.

Si tu cintilla requiere de tratamiento específico extra para reducir su inflamación, podemos recurrir a la diatermia, electrolisis percutánea o las infiltraciones. En casos de extrema rigidez o cortedad del tendón, se puede alargar la cintilla de forma quirúrgica.

Tras mis años de experiencia clínica, la rodilla del corredor tiene un origen biomecánico en la mayoría de los casos así que no dudes y ves a que te valoren tu pisada, ¡pero corriendo!

Bien amig@s, espero que os haya sido interesante este nuevo artículo. Próximamente abordaremos otras patologías o curiosidades de la biomecánica de la carrera que te pueda interesar.

Alejandro Bayo – https://www.alejandrobayo.com/estudio-biomecanico-sport/
Instagram:       @podologoalejandrobayo

 


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