Gavi se rebela contra el bajón general

Gavi se rebela contra el bajón general

El andaluz envió un balón al larguero y dio algo de movilidad a un Barça espeso y sin intensidad

Gavi fue objeto de un penalti no pitado en el minuto 89 con una carga de Catena en el área

Hay situaciones que invitan a dejarse llevar. Hay momentos que lo más fácil es caer en la inercia. Le pasa al Barça desde que no compite por ningún título. Se le está haciendo larguísimo el final de temporada. No es el caso de Gavi, que se rebela contra la falta de energía general

Denunció Xavi la falta de deseo del equipo ante el Cádiz y se repitió ante el Rayo. El Barça recibió un gol a las primeras de cambio, jugó sin fluidez y sin la intensidad del mejor Barça de Xavi. Hace semanas que el equipo no juega con el nervio de Gavi. Hace ya varios partidos que ha perdido el compromiso general. Hace días que recuerda demasiado al Barça de Koeman. 

Sin Pedri, además, ha perdido juego, pausa y estructura. También atractivo (solo 57.023 espectadores en el Camp Nou), a pesar del duende de Gavi que, además de arrebato, deja lujos en cada partido. Ante el Rayo jugó de interior izquierdo y fue el jugador del Barça más agresivo en la presión.

También de los que perdió más balones (nueve en la primera parte). Ocurre en cada partido, juega siempre sin reservas, con la urgencia de la juventud, sin miedo a nada. También es habitual verle pisar el área en un Barça, donde los interiores son más lanzadores que pasadores. Gavi volvió a rondar el gol. Esta vez con un disparo desde fuera del área lleno de clase que se fue envenenando. El balón golpeó el larguero y salió disparado a la línea, a centímetros del gol. 

Solo Gavi daba movilidad a un Barça espeso, incapaz de encontrar soluciones, jugando sin la activación necesaria. El andaluz, con su estampa habitual (cordones desatados y lengua en la mejilla), se vació, pero se fue apagando con el paso de los minutos. Ni siquiera el descanso sirvió para ver una reacción del equipo. Mitad cansado, mitad apático, el Barça dejó una imagen de final de fiesta en el Camp Nou. 

Le está costando un mundo al equipo encontrar la motivación para competir por una posición de Champions. Le está costando mostrar su mejor versión ante equipos de perfil bajo.

Ante el Rayo ni siquiera Gavi logró contagiar a sus compañeros. Su determinación por cambiar el estado de ánimo del equipo no fue suficiente. El andaluz acabó frustrado entre las interrupciones del Rayo y una carga de Catena en el área que fue penalti pero no pitó el colegiado. En su primera temporada con el primer equipo, el andaluz se niega a contagiarse del bajón general. Gavi siempre compite

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