El de Gündogan no ha sido el único toque de atención del Clásico

Gavi también denunció que no podían estar tan "empanados" en la jugada del empate

Y Ronald Araujo habló de "descontrol" después del golazo de Bellingham

El 'palito' de Gündogan tras el Clásico: "Me gustaría ver más enfado en el vestuario"

LaLiga TV

Sergi de Juan

Sergi de Juan

Por no ser demasiado habitual, las palabras de Gündogan ayer en la 'flash interview' de LaLiga, han sorprendido a muchísima gente. Hay quienes defienden que las críticas mejor hacerlas internamente (el clásico de que la ropa sucia mejor lavarla en casa) y, en cambio, hay muchos otros que lo ven como un acierto total porque demuestra un carácter competitivo y nada conformista que puede ayudar al equipo.

En ese sentido, en el cuerpo técnico no han encajado mal sus palabras, precisamente porque le ven este sentido motivador, de no resignación. "No quiero decir algo que no debería. Vengo del vestuario y obviamente la gente está decepcionada, pero después de un partido tan importante y un resultado innecesario me gustaría ver más enfado y decepción", afirmó.

Campeón del triplete con el Manchester City, sabe lo que es la exigencia diaria y la presión de ganar siempre. "No vine aquí para perder este tipo de partidos o permitir que se abran este tipo de brechas".

Son palabras, todas ellas, que buscan la reacción del Barça porque la distancia ahora es de cuatro puntos y este sábado el equipo visita el Reale Arena con la obligación de ganar para no alejarse de la cabeza de la tabla.

Pero todo el mundo se ha centrado en las de Gündogan, pero ayer al finalizar el partido otros dos jugadores también fueron autocríticos en sus palabras. Curiosamente, dos jugadores, Gavi y Araujo, que se lo dejan todo en el campo y a los que se les nota que odian perder. Y más un Clásico.

El joven centrocampista reconoció que no podían estar "tan empanados" en la jugada del gol del empate de Bellingham y que después de eso "nos vinimos abajo". El central uruguayo estuvo muy en la línea del mensaje de su compañero. "Creo que el partido se descontroló cuando estuvimos un poco largos. Son los mejores con espacios y corriendo. Debimos tener más el control de la pelota. Cuando empezamos a correr, se descontroló todo".

Los tres más autocríticos, además, tienen galones para serlo. Gündogan era el capitán del Manchester City, con el que ganó el triplete y tienen una trayectoria plaga de éxitos, Araujo es el tercer capitán de la plantilla, y Gavi, pese a su juventud, ya tiene mucha experiencia y es un jugador imprescindible para Xavi Hernández.

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