Bragado, el abuelo del Mundial de Pekín, acabó noveno y batió el récord universal de participaciones

Bragado, el abuelo del Mundial de Pekín, acabó noveno y batió el récord universal de participaciones

Bragado demuestra que la veteranía es un grado
Bragado demuestra que la veteranía es un grado | AFP

Jesús Angel García Bragado volvió a escribir una página de ¿oro? en el Campeonato del Mundo de Pekín al batir el récord mundial de participaciones en este evento (12) y finalizar en novena posición, a un solo puesto de clasificarse automaticamente para los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro 2016.

Lo más curioso es que el marchador madrileño afincado en Catalunya ha logrado, salvo el oro de Miguel Angel López en 20 kilómetros marcha y a la espera de lo que haga Ruth Beitia en la final de salto de altura, el mejor resultado de la delegación española desplazada a la capital china, lo que debiera ser una seria advertencia para los más jovenes y para los rectores de este deporte. Algo están haciendo mal. Ellos, los deportistas, sus entrenadores, agazapados en planteamientos arcaicos y desfasados y la Federación Española, incapaz de hacer autocrítica y muy dada a mirar para otro sitio cuando las cosas vienen mal dadas.  Lo del marchador es encomiable desde cualquier punto de vista y deja al desnudo una realidad que no se puede negar.

Bragado, a quien algunos ya califican como 'Bragator', tiene 45 años y 316 días. Es el de más edad de cuantos participan en este Mundial, veintinueve años mayor que el 'benjamín'  -el velocista japonés Sani Brown, que compitió en los 200 metros con 16 años y 172 días, informa Efe. Aún le faltaban seis años para nacer cuando el madrileño ganó en su debut, hace veintidós años, la medalla de oro en el Mundial de Stuttgart 1993, por el que recibió un flamante Mercedes como premio. Hoy, Bragado se ha quedado a apenas 43 segundos de obtener el billete para los Juegos  después de plantear la prueba con su habitual sagacidad, marchando de atrás hacia adelante y dejándose ver a partir del kilómetro 40 que, como él suele decir, es cuando esta prueba empieza en realidad. Arrancó a la altura del decimoquinto lugar y fue avanzando posiciones, pero no pudo pasar de la noveno plaza, tres puestos mejor que en los pasados Mundial de Moscú 2013. De haber logrado su propósito, hubiera afrontado sus séptimos Juegos, lo que habría sido otro récord.

El historial de Bragado está jalonado de éxitos en la distancia más agónica de cuantas existen, los 50 kilómetros. Ha sido oro en los Mndiales de Stuttgart 1993, plata en Atenas 1997 y bronce en Berlín 2009.