Lo que El(goibar) se llevó

Lo que El(goibar) se llevó

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1) Joshua Cheptegei, nacido en Kampala (Uganda), se apuntó el tanto del mítico cross Juan Muguerza en Elgoibar. Y de paso se apuntó bastantes más cosas. Vista la exhibición de este espaguetti fibroso de tinta negra, todo parece indicar que quien quiera ganarle en el mundial de Cross que se celebrará en su país (y su ciudad) ya puede adquirir un billete muy caro en el tren-bala y asegurarse que funcione sin retraso por tierras africanas. Lo que hizo hoy este jovencísimo chaval de tan solo 20 años fue un escándalo.

Ding-Dong. Ya tenemos a otro africano que le ha tocado la lotería de la naturaleza. Mientras el resto de invitados al Show vasco corrían con la boca desencajada, el de Kampala, en cambio, corría inexpresivo al desaliento, como la cara del señor patata, sin accesorios. Algunos parciales que marcó el chico dejaron aplastado al grupo. Casi perplejo. Incluso para todo un campeón olímpico como Kipruto, que pedía a gritos unos obstáculos (o las paredes del Empire State) que frenaran un poco el muelle del Ugandés.

Hoy el chaval era imposible de seguir para el resto, nada más que con la vista, o con unos prismáticos desde la grada. Puede que para algunos haya sido una sorpresa pero ya dejó claro en el Laredo de Jonatan Flores y más tarde en los juegos de Río que es un superclase. La conjunción entre el paisaje verdoso y su estilo de correr, fácil, de línea clara, sin sobresaltos, elegante y pintón brindaron unas bellísimas estampas sin parangón de cuantos crosses llevamos disputados en esta edición de la piel de toro.

Y eso que pareció no emplearse a fondo. Uno piensa que de no ser porque se estaba jugando una copa y una Txapela que ponerse en la cabeza, se diría que el muchacho hoy rodó por el monte para darse el gusto de estirar las patas y oler la hierba fresca del terruño. Solo tuvo que emplearse una vez. Una. Lo justo y necesario. Nada más. Fue justamente cuando el hasta ahora intratable atleta de Bahrein, Aweke Ayalew, se le pegó al costado mientras ambos subían la alargada cuesta estrecha situada en un lateral del circuito. Entonces Chepteguei al verle allí, lo miró. Y no se asustó. Solo le dijo con la mirada ¿A dónde vas tú? Y acto seguido cambio el ritmo y el de Bahrein, sin resortes para responderle, le tembló el bigote. Dejó al de Bahrein literalmente clavado con una facilidad pasmosa. Sin respuesta. Y de ahí hasta el final el joven Ugandés rubricó una actuación memorable.

2) Cabe señalar que el año pasado, llegado a este punto de la temporada de Cross, cuando tocó Elgoibar, se pudo ver a atletas de talento superlativo, como Torontich, arrastrarse de cansancio, tras las batallas de Itálica (y etc). Hoy, el intratable Ayalew, que venía de vencer hasta ahora en todo lo que había corrido, y ha corrido mucho, le pasó exactamente lo mismo que a Torontich: casi no podía con su alma.

3) Y solo faltó que llamaran a Chepteguei del Teryet (la montaña donde entrena a 2600 metros de altura) para que este bajara del cielo a pisar al de Bahrein como una alfombra. Es lo que tiene correrlo todo, que quien no tiene necesidad de hacerlo, como Chepteguei, juega con bastante ventaja. Y parece que el joven Ugandés es un atleta que goza de muy buen trato y mimo en la compañía Global, como corresponde a uno de esos atletas que tal y como se vio en los Juegos de Rio (donde tropezó con Farah) es uno de los chavales llamados a ser el futuro sustituto del Inglés en la pista.

4) El aparataje en la rodilla de Toni Abadía. ¿Será grave? En cualquier caso, el maño, ya sabemos, con una pata sola es capaz de cruzarse un desierto entero.

5) La cabeza de Javi Guerra parece que este año está casi tan fuerte como sus piernas. Y si a Guerra le funciona la cabeza, todo lo demás funciona solo y de perlas, oye….

6) En chicas hay que destacar hoy a la ganadora, la Etíope Teferi. ¡Ojo! Pero no porque terminara a la postre como ganadora. Para nada. No la destacaremos por su victoria, que también, sí. Vale. Su mérito sobre todo radica en que ganó a una edad en la que muchas atletas de otros países se dedican a hacer calceta. O bien rememoran la gloria de otros tiempos con sus nietos.

Otra de las imágenes del día, sin duda, fue la chica de casa, Trihas Gebre (3ª). Es difícil no ser fan de esta mujer. Y no es de extrañar que a la gente del país Vasco, en concreto de Donosti, lugar donde reside, le tengan un cariño especial desde que llegara con una mano atrás y otra delante de su Etiopía natal hace ahora unos años. Es una atleta adorable y entregada como hay pocas. Hoy corrió en casa y tenía muchas ganas de hacerlo bien.

Tímida como pocas fuera de la pista, descarada como pocas en el terreno. Corrió por encima incluso de sus capacidades. Y se le vio el alma sobresalir de la camiseta, hasta el punto que tuvo que ser atendida a la llegada en una imagen brutal de lo que puede llegar a ser ese deporte cuando lo das todo y no te guardas nada. Si hay un cross que se llama Juan Muguerza podría haber en el futuro otro que se llamara perfectamente, Trihas Gebre.

Mario Torrecillas

Fotos: Juan Diego Ramos

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