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Correr es más divertido planteando retos permanentes

Al contrario de lo que se dice, correr es de valientes, de muy valientes. Quienes compiten tienen claro eso, puesto que son muchas las horas y muchos los sacrificios que hay que invertir en entrenamientos para preparar las carreras.

Sin embargo, son muchas las personas que, año a año, se incorporan como aficionados de un deporte que requiere muy poca cosa para ser practicado, pero que remarca como pocos el significado del reto personal. Y es que, cuando uno empieza a correr, empieza el reto de mejorar, hasta acabar compitiendo.

Los beneficios de correr

La práctica deportiva es sana y recomendable para todas las personas. La sencillez de correr, como algo que no necesita poco más de un calzado adecuado, atrae a muchas personas y tiene muchos beneficios.

El primero de todos es que cualquier persona puede practicar el running. No es necesaria otra práctica que la de correr y no necesita de la mejora de gestos técnicos para hacerlo mejor, ni necesita de otras habilidades físicas especiales, aunque, eso sí, no debe llevarse a cabo si se padecen problemas de salud.

Para empezar a correr no se necita una inversión demasiado alta y enseguida notamos las mejoras. Y, con la mejora de nuestro estado físico, nos notamos mucho más activos e, incluso, disminuimos el riesgo de padecer enfermedades. También nuestros huesos agradecen estas carreras, porque está científicamente demostrado que correr hace nuestros huesos más fuertes.

Los retos que implica correr

Como decimos, la práctica del running lleva implícita una superación que muchos deportes no tienen, puesto que, en la medida que se practica con regularidad, se va mejorando la resistencia y esto hace que podamos alargar, tanto los tiempos de carrera, como las distancias.

Y, con estos logros, llega la necesidad de alcanzar más y más mejoras, superar esar mejoras marcadas y generar nuevas metas. Y una de las más habituales es la de correr una media maratón, una distancia de poco más de 21 km que puede ser el preludio de otra meta importante que se fijan muchos corredores: acabar corriendo una maratón.

Como prepararse una carrera

La preparación de una media maratón requiere, ante nada, de mucha disciplina y también mucho rigor. Esto último es importante para analizar objetivamente nuestra situación de partida, nuestro nivel real y nuestra experiencia. En función de ello, podremos establecer un plan de entrenamiento correcto que puede empezarse desde un año antes para los que empiezan, hasta 12 o 16 semanas para las personas que ya tienen una rutina de correr 3 o 4 veces por semana.

Si ya se tiene esta práctica, también es recomendable apuntarse a alguna prueba periódicamente para estudiar nuestras sensaciones y nuestro nivel. Podemos empezar por pruebas de 10 kilómetros y establecer el objetivo de correr una media maratón como preludio de una futura maratón. No deben faltarnos chequeos médicos periódicos para evitar riesgos con nuestra salud.

Otros factores importantes

La alimentación y el descanso son también muy importantes para preparar una prueba de larga distancia, así como la hidratación en todo momento. En lo referente al descanso, hay que incorporar sesiones de recuperación. Muchas personas combinan la carrera con la bicicleta y con esta última incorporan sesiones en las que solo se rueda para mantener una actividad y tener un descanso activo. Es muy importante plantear días de descanso y cumplirlos a rajatabla.

Respecto al esfuerzo en los entrenamientos, se recomienda empezar con un entrenamiento de intervalos para evolucionar hacia un entrenamiento en series. A menudo nos obsesionamos con carreras largas y ello no es lo más conveniente, porque un entrenamiento más variado nos será mucho más motivador.

La importancia de la motivación

La motivación es uno de los factores más importantes a la hora de correr. Es por ese motivo que la misma inercia de practicar el running nos lleva a superar constantemente muchos de nuestros límites.

Establecer objetivos es la mejor manera de motivarse, sobre todo porque, al superarlos, nos generan ese “subidón” que genera conseguir un reto. Por lo tanto, es importante tener siempre unos objetivos para nuestros entrenamientos.

Trabajar la motivación hará que nuestra mente esté preparada para ayudar a nuestro físico en las carreras, cuando las cosas se pongan complicadas y pensemos en abandonar. Y todo empieza también por tener una disciplina que nos haga respetar tanto los días de entrenamiento, como los de descanso.

La posibilidad de incluir la bicicleta

Algunos corredores incluyen la bicicleta en sus entrenamientos. Ya hemos comentado su papel interesante en el descanso activo, pero también puede ser de gran ayuda para realizar entrenamientos aeróbicos.

Para este tipo de entrenamientos, la bicicleta puede ser de gran ayuda, con la ventaja de que el riesgo de lesión es muy pequeño, incluso algunas personas lo ponen por debajo de correr. En este sentido, puedes informarte al respecto y decidir si incorporas la bici a tu preparación.


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