Luis Enrique triunfará o fracasará con su idea

Luis Enrique triunfará o fracasará con su idea

Lluís Mascaró
Luis Enrique, en rueda de prensa
Luis Enrique, en rueda de prensa | ALI HAIDER

España disputa hoy su primera final del Mundial de Qatar'2022. Si gana, le quedarán otras tres para conquistar el título. El sueño de la selección pasa, irremediablemente, por eliminar esta tarde a la sorprendente Marruecos. No será tarea fácil porque el combinado magrebí está en octavos por méritos propios, tras acabar en cabeza de su grupo en la primera fase, por delante de Croacia y habiendo dejado a Bélgica en la cuneta. España, de todas formas, es superior. Teóricamente, claro. Porque también era mejor que Japón y la derrota ante los nipones estuvo a punto de costar un disgusto histórico al equipo de Luis Enrique. Pero de aquel tropiezo se sacaron las conclusiones necesarias para que un accidente de semejante envergadura no se volviera a producir.

El técnico asturiano aleccionó a sus jugadores para no repetir los errores (exceso de confianza, pasividad, falta de intensidad, pérdidas de balones...) que propiciaron el KO ante Japón. Veremos si los futbolistas han asimilado el mensaje del entrenador. Lo que está claro es que Luis Enrique se mantendrá fiel a su modelo, con el objetivo de tener el control del partido y buscar incesantemente la portería rival. Ni las críticas más despiadadas conseguirán que el seleccionador varie su hoja de ruta. Considera que es la mejor manera de construir un equipo campeón. Y triunfará o fracasará con las botas puestas. “Vamos a seguir jugando de esta manera, es mi idea, es la que nos ha llevado hasta aquí”, recalcó el técnico asturiano, por si había alguna duda, en la rueda de prensa previa al duelo ante Marruecos. Veremos si hoy le basta para clasificarse para cuartos de final. 

INJUSTICIA CON LEWANDOWSKI

Atropello consumado. El Comité de Apelación mantiene los tres partidos de sanción a Lewandowski y el delantero polaco se perderá los encuentros de Liga contra el Espanyol (31 de diciembre), el Atlético y el Betis. El desproporcionado castigo por tocarse la nariz tras ser expulsado por Gil Manzano contrasta, sin duda, con declaraciones mucho más graves contra los arbitrajes como las realizadas por Ancelotti al empatar contra el Girona. La vara de medir no es la misma y Lewandowski ha pagado muy caro ser la nueva estrella del Barça. El club presentará recurso ante el TAD y solicitará la suspensión cautelar del castigo. Pero mucho me temo que no va a servir de nada. La sentencia ya está dictada.