La esperanza pasa por una revolución

La esperanza pasa por una revolución

Lluís Mascaró
Xavi Hernández empezará su primera temporada en el Barça como técnico
Xavi Hernández empezará su primera temporada en el Barça como técnico | EFE

Se acabó la temporada más decepcionante de la historia reciente del Barça. Y eso que ha habido unas cuantas. Con la tristeza que genera la impotencia, el equipo blaugrana cierra una campaña para olvidar. Bueno, para olvidar no. Porque muchas de las cosas que han pasado en los últimos diez meses deben servir de lección. Pero lo más importante es que hoy podemos proclamar, con esperanza, que empieza el futuro. Un futuro liderado por Laporta en el palco y Xavi en el banquillo. Entre los dos deben construir un Barça que recupere la ilusión de todos los culés.

Hay que aprender de los errores para transformar una plantilla que necesita una auténtica revolución. Y hay que ser valientes. Muy valientes. Para tomar decisiones tal vez dolorosas pero imprescindibles. La realidad del Barça es compleja. Con una triple crisis deportiva, económica e institucional todavía no superada. Aunque hay motivos para creer. La explosión de Pedri y el regreso de Ansu son los principales. Y el posible fichaje de Lewandowski. El vestuario necesita una sacudida tremenda que pasa por una larga lista de bajas y 7/8 incorporaciones de rendimiento inmediato. Xavi exige refuerzos para poder competir. Y Laporta debe dárselos si no quiere que su apuesta por el técnico de Terrassa acabe siendo fallida.

Xavi ha conseguido su objetivo de mínimos: clasificar al Barça para la próxima edición de la Champions y acabar la Liga en segunda posición. Un plan excesivamente modesto para el club blaugrana. La próxima temporada no bastará con eso. Hay que ser mucho más ambicioso. Y pelear, de verdad, por la Liga. Y hacer un buen papel en la Champions. Los títulos no pueden esperar…

EL RIDÍCULO DE FLORENTINO PÉREZ

Ridículo mayúsculo de Florentino Pérez y de la caverna mediática madridista. El no fichaje de Mbappé ha sido un golpe durísimo a la credibilidad del ‘ser superior’. Por mucho que sus periodistas afines quieran disfrazar el fracaso de traición, solo hay una realidad: ni Haaland ni Mbappé jugarán en el nuevo Bernabéu. El Madrid se ha quedado sin estrella y deberá conformarse con la vieja guardia.

A menos de una semana para la final de la Champions, la imagen del club blanco se ha visto seriamente perjudicada por la humillación infligida por el PSG. El jugador que debía ser el emblema futbolístico y comercial del Madrid ha preferido quedarse en París. ¿Por dinero? Puede ser. Pero seguirá en el club francés hasta el 2025. 

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