Jornada de récords en Gwangju

Chupkov celebra su victoria en los 200 braza

Chupkov celebra su victoria en los 200 braza / EFE

EFE

Tres récords del Mundo y tres medallas de oro para los nadadores rusos es lo que dio de sí la sexta jornada de finales de los Mundiales de Gwangju, la más vistosa desde el inicio de la competición de natación.

Dos de los récords mundiales, los firmados por los estadounidenses Caeleb Dressel (100 mariposa) y Regan Smith (200 espalda), se consiguieron en las semifinales, el del ruso Anton Chupkov en una magnífica final de los 200 braza.

Chupkov fue uno de los tres campeones mundiales rusos de la jornada. Los otros dos fueron Yuliya Efimova, en los 200 braza, y Evgeny Rylov, que se llevó el oro en las final del doble hectómetro espaldas.

Dressel, ganador de los 100 libre y los 50 mariposa, dio un recital en las semifinales de los 100 mariposa y batió el récord mundial que tenía Michael Phelps desde Roma 2009. Dresel nadó en 49.50, 32 centésimas más rápido que su compatriota. A Phelps, que ayer vio cómo el joven húngaro Kristof Milak le arrebataba el tope mundial de los 200 mariposa, solo le queda una plusmarca mundial en la tabla de récords: los 400 estilos.

Dressel, media hora después, nadó el 50 libre en 21.18 y, como en los 100 libre, amenaza el récord mundial del brasileño César Cielo, logrado con bañador de plástico en Roma hace diez años.

A la nueva generación de grandes nadadores, hay que añadir a un nuevo componente: Regan Smith, una espaldista de 17 años, que se suma a los grandes éxitos logrados por Ariarne Titmus, Maggie McNeil y Kristof Milak en este mundial.

En las semifinales de los 200 espalda se convirtió en la primera mujer en bajar de los 2:04 minutos en la distancia al nadar en 2:03.35 y batir el anterior récord que estaba en poder de la estadounidense Missy Franklin desde los Juegos de Londres 2012 (2:04.06).

El tercer tope mundial de la jornada lo logró Chupkov en la final de los 200 braza, en una final de altísimo nivel, en la que se midieron dos plusmarquistas mundiales (Matthew Wilson e Ippei Watanabe) y Chupkov, campeón mundial en Budapest hace dos años.

Wilson nadó hasta los 150 metros por debajo de su récord mundial, pero el ruso, que hasta el 100 estaba octavo, fue remontando, se situó quinto en el 150 y ganó con récord mundial incluido por delante del australiano y el japonés.

En la misma prueba, versión femenina, también hubo victoria rusa. En ausencia de la estadounidense Lilly King, que tenía la mejor marca mundial del año y fue descalificada en las series, Yuliya Efimova logró una cómoda victoria (2:20.17) por delante de la sudafricana Tatjana Schoenmaker y la canadiense Sydney Pickrem.

Otro ruso, Evgeny Rylov también se llevó el oro, éste en los 200 espalda, con una victoria sin paliativos por delante del estadounidense Ryan Murphy y el británico Luke Greenbank. El tiempo de Rylov (1:53.40) está muy lejos del récord mundial de Aaron Peirsol (1:51.92).

Como ya ocurrió hace dos años, la estadounidense Simone Manuel sorprendió en los 100 libre a las dos favoritas, la australiana Cate Campbell y la sueca Sarah Sjöstrom para llevarse la victoria con 52.04, que es nuevo récord americano. La sueca sí parece en la mejor situación de llevarse el 50 mariposa. En las semifinales marcó el mejor tiempo por delante de la holandesa Ranomi Kromowidjojo y de la francesa Maria Wattel.

En la última final de la sesión, el relevo largo masculino (4x200 libre), el cuarteto australiano se llevó el oro por delante de Rusia y Estados Unidos. Los 'aussies' con 7:00.85 batieron el récord de Oceanía.

El sábado se disputa la penúltima sesión de las pruebas de natación. En las series de clasificación tomarán parte los españoles Lidon Muñoz (50 libre), Jessica Vall (50 braza) y Juan Segura. En la final de los 800 libre estará Mireia Belmonte.