Un Valencia blando y sin rigor se deja avasallar por el Milán de Mirotic

El equipo de Álex Mumbrú sumó diecinueve pérdidas y un porcentaje de tiro de campo del 28% ante un mucho más intenso cuadro italiano

Con la desventaja rondando los treinta puntos, los valencianos trataron de maquillar los daños y el sonrojo por medio de Nate Reuvers, pero no lo lograron

Imagen del partido entre Olimpia Milano y Valencia Basket

Imagen del partido entre Olimpia Milano y Valencia Basket / Valencia Basket

EFE

Un Valencia Basket blando y sin rigor, que tuvo diecinueve pérdidas y un porcentaje de tiro de campo del 28%, se dejo avasallar por un Armani Milán que, mucho más intenso, usó con cuentagotas a un inspirado Nikola Mirotic porque no lo necesitó más.

Olimpia Milano-Valencia Basket

Euroliga

83
52
Alineaciones
Olimpia Milano
(23+21+20+19): Lo (10), Shields (-), Mirotic (19), Melli (3), Poythress (8) -cinco titular- Tonut (6), Ricci (3), Flaccadori (7), Hall (7), Hines (6), Bortolani (5) y Voigtmann (9).
Valencia Basket
(12+19+8+13): Jovic (2), Puerto (2), Ojeleye (5), Inglis (6), Davies (9) -cinco titular- Ferrando (3), Harper (10), López-Arostegui (6), Robertson (-), Claver (-), Pradilla (1) y Reuvers (8).

Necesitado tras su mal arranque de competición, el Milán salió mucho mas metido y pronto quedó claro. Arrambló con cinco rebotes ofensivos en la desguarnecida canasta visitante y vio cómo un excelso Mirotic, que anotó sin fallo sus primeros catorce puntos, alimentó su casillero para darle el mando.

La entrada del escurridizo Jared Harper por un tocado Stefan Jovic que ya no volvió a jugar, pareció despertar al Valencia pero fue un espejismo, el primer de varios. Sin necesidad de los puntos de un desacertado Shavon Shields y con Mirotic viendo tranquilamente el choque desde la barrera del banquillo, a los locales les bastó con un par de carreras Diego Flaccadori para abrir brecha (21-12, m.8).

Un robo con mate de Damien Inglis también pareció meter en el partido al conjunto español. Otro espejismo. El tercero fue el más creíble porque llegó tras un par de acciones de Brandon Davies cerca el aro y un par de robos tras una defensa más agresiva pero tampoco cuajó. El regreso de Mirotic dio calma y algunos puntos más a su equipo lo que dejó la renta local al descanso en trece y eso sí que era real (44-31, m.20).

El regreso del Valencia fue aún peor y no era fácil. Otra vez su zona fue un pasillo abierto para los jugadores locales pero es que, además, falto de confianza, de concentración, de ideas y de liderazgo, el equipo de Álex Mumbrú encadenó pérdidas, una tras otra, hasta ver desaparecer sus opciones de pelear (58-33, m.25).

Los dos equipos sabían que el partido estaba acabado y el Valencia miraba el cronómetro implorando que corriera más rápido, pero cada triple y cada mate de la segunda unidad italiana, y fueron varios de cada, parecía ralentizar esa cuenta atrás (72-46, m.35).

Con la desventaja rondando los treinta puntos, los de Mumbrú trataron de maquillar los daños y el sonrojo por medio de Nate Reuvers, pero el desaguisado era tan grande que tampoco lo consiguieron, ni si quiera ante la unidad C de los locales.