De 'semiretirado' a ídolo en Vallecas

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Falcao veía cómo la rodilla y el talón de Aquiles ponían en riesgo su carrera a los 35 años, pero el Rayo salió al rescate

Tardó 10 minutos en meterse a la afición vallecana en el bolsillo: Ha recuperado el instinto

Vallecas se viste de fiesta para recibir a Falcao | EFE

La temporada pasada fue dura para Radamel Falcao. Con el sueldo más alto de la primera plantilla del Galatasaray, el ‘Tigre’ vio cómo el club y el entorno se le echaban encima al perderse buena parte de la temporada por un cúmulo de infortunios físicos. A sus 35 años, el colombiano veía cómo continuos problemas en la rodilla ponían en riesgo su carrera en un tramo en el que se jugaba un hipotético último contrato.

A Turquía llegó el cafetero libre después de terminar su periplo en el Mónaco. El club otomano lo recibió con honores de estrella (acorde con el salario que firmó), pero desde su aterrizaje el físico comenzó a jugarle una mala pasada. En total, 40 partidos oficiales y muchísima irregularidad. Lo peor, como decíamos, las malas sensaciones con una rodilla que amenazaba este verano con complicarle la vida para buscar acomodo una vez llegó a un acuerdo para romper el contrato con el Gatalasaray. También el Talón de Aquiles había avisado al suramericano durante su etapa turca.

EL RAYO COMO 'FLOTADOR'

En medio de toda esa incertidumbre acerca del porvenir de Radamel, apareció el Rayo Vallecano, más listo que nadie, para acercarse al entorno del atacante y proponerle un regreso a la Liga. Para jugar en un recién ascendido, sí, pero para ser importante y tener toda la confianza para volver a brillar. "Hasta que no se cierra el mercado no soy consciente de que llegaba. Hasta ahora ha estado mucho con Colombia y no ha estado tanto con nosotros, pero nos lo ha puesto muy fácil. Es un jugador que ha tenido una carrera que se puede comparar solo con gente de la élite absoluta y el hecho de tenerlo en el Rayo es para agradecerlo todos los días", aseguraba en rueda de prensa Andoni Iraola.

El fútbol vertical y ofensivo del técnico guipuzcoano le ha venido como anillo al dedo al ‘Tigre’. “Su faceta rematadora no la vamos a descubrir ahora y a pesar de los años la sigue manteniendo. Hay que intentar que el equipo juegue lo más cerca del área para que podamos aprovecharnos de lo que mejor hace, que es finalizar jugadas”, añade el ex del Athletic, que llegó a enfrentarse en varias ocasiones con el que ahora es su pupilo.

UNA IRRUPCIÓN IPSO FACTA

Su irrupción en Vallecas, donde la atmósfera y el olor a fútbol de barrio y a tradición siguen impregnando cada recoveco del estadio, no pudo ser más meteórica: 10 minutos tardó en anotar su primer gol. Tres goles en sus tres primeros partidos (un tanto cada 32’), lo que necesitó para convertirse en uno de los ídolos de la afición franjirroja. La colonia colombiana de Vallecas algo tuvo que ver, claro. En cada partido hay una marea cafetera que llena de pancartas y de camisetas amarillas el vetusto campo del barrio. Radamel ha recuperado la chispa y, a pesar de que no tiene la velocidad de reacción ni la punta de velocidad de las que gozaba en su etapa ante el Atlético o el Oporto, ha refrescado un instinto que en su momento le convirtió en uno de los mejores ‘9’ del mundo. Con un remate de cabeza portentoso y una capacidad de anticipación y una intuición de primer nivel mundial, el ‘Tigre’ vive su enésima juventud al servicio de Iraola y de todo un barrio.

El BARÇA, UNA PRESA QUE SE LE DA BIEN

Falcao ha disputado un total de cuatro partidos frente al Barça, todos entre las temporadas 2012/13, 2011/12, en los que marcó tres tantos.

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