Rousaud: "Bartomeu es un presidente opaco y de nula credibilidad"

"El Barça está en uno de los momentos más complicados de su historia. Y si esto sigue así tendremos que salvarlo entre todos"

"Si soy presidente prometo un modelo de club que vuelva a permitirnos crear un Barça esplendoroso del que sentirnos orgullosos"

Rousaud se sincera en SPORT desde su casa del Maresme
Rousaud, que atendió a SPORT en su casa del Maresme, ha trabajado para crear una candidatura unitaria, pero al final da el salto él solo | sport

Emili Rousaud, exvicepresidente del FC Barcelona con Josep Maria Bartomeudimitió junto a otros cinco compañeros después de explotar el caso 'BarçaGate'. Hoy charla en exclusiva para SPORT desde su casa del Maresme y afirma que se sintió engañado por el presidente... después de que fuera elegido para ser el candidato continuista de esta junta.

Estamos haciendo esta entrevista y usted todavía no ha confirmado que vaya a ser candidato.

Estoy acelerando la constitución de un grupo que sea muy solvente,  fuerte, porque la situación del Barça, desde todos los puntos de vista, es un desastre y se requiere gente de gran prestigio y honesta para darle la vuelta a todo.

¿Cuál su historia de amor con el Barça?

Mi padre ya me llevaba de pequeño al Camp Nou con cinco años. Soy de esa generación de culés que se enamoró del Barça viendo a Cruyff. Le decía a mi madre que solo me comprara calzoncillos de la marca Jim porque eran los que anunciaba Johan.

¿Desde cuándo es socio?

Desde 1982. Mi padre me dio a elegir entre comprarme una moto o hacerme socio. Elegí lo segundo, claro.

¿Quiénes han sido sus héroes barcelonistas?

Laudrup por su clase y Stoichkov por su carácter. Y también me gustaban mucho Koeman y Guardiola. Gracias al Dream Team y a Johan Cruyff pasamos de ser un club perdedor a un club ganador.

Está considerado un gran empresario. Creó una empresa formidable desde cero: Factor Energía.

A los 33 años me hablaron que se liberalizaba el sector energético, del que no tenía ni idea, y ví una oportunidad de negocio. Me leí la ley,  cumplí con los requisitos para tener la licencia de comercialización y en 1999 fuimos la primera empresa en lograrlo.

De la nada...

Empezamos cuatro personas buscando financiación puerta a puerta y hoy somos 400 trabajadores, facturamos más de 400 millones al año y tenemos dieciseis oficinas en España y dos filiales en el extranjero. 

Un hombre de carrera de fondo.

Sí, mis amigos decían decían que estaba loco, pero con fe, ilusión y constancia las cosas se consiguen.

¿Cómo entró en la junta directiva de Bartomeu?

Le conocí en la sede de su propia empresa por temas de negocios. Le dije que la ilusión de mi vida era servir al Barça. Debió gustarle mi perfil porque me invitó a formar parte de su junta. 

¿Le conoce bien entonces?

Lo organiza todo para que no seamos capaces de ver qué está pasando por debajo, sin poder intervenir ni asesorar. Es una persona muy opaca en ese sentido, poco transparente.

Usted ha estado cinco años con él.

Los primeros años no fueron, digamos, muy fáciles.

¿Por qué?

En las juntas directivas del Barça se votan muy pocas cosas. Una de ellas fue  sobre la condena penal al Barça por el caso Neymar. Quique Tombas, Maria Teixidor y yo no votamos a favor. Barto se lo tomó como una especie de traición y a partir de ahí pasamos a tener cargos poco relevantes en el club. Una especie de castigo encubierto. Estábamos muy alejados de lo que realmente pasaba en el club. 

Pero revirtieron esa situación…

Sí, con el tiempo Barto, digamos que nos ‘indultó’ y volvió a darnos responsabilidades más relevantes. 

Fue ganando peso en la junta…

Sí. Barto me pidió que presidiera la Comisión de Adjudicaciones, la que aprueba todos los contratos por encima de los 200.000 euros .

¿Se deja aconsejar?

No. Por ejemplo, viendo que los secretarios técnicos eran un desastre, algunos le dijimos que pensara en Monchi, que dejaba el Sevilla. El hecho incuestionable es que Barto ha sido siempre el que ha llevado el área deportiva personalmente. Por eso tengo la sensación que toda la gente que él ha ido poniendo ahí han sido una pantalla.

Dirán que a toro pasado…

Cuando estaba dentro pensaba que Barto se equivocaba, pero cuando realmente abro los ojos es cuando explota el tema de los contratos de las redes sociales. Me dí cuenta que nos estaban engañado. Habíamos creado una comisión para controlar los contratos y resulta que se troceaban para que nadie los viera. Ví que era un tema intencionado y por eso decidí marcharme.

¿No le pidió antes Barto su dimisión?

Éramos ocho los directivos los que queríamos dimitir. Después dos se bajaron del barco. Uno de ellos se lo explicó porque sorprendentemente al día siguiente nos llamó para pedirnos que dimitiéramos. Sus razones  fueron surrealistas.

Virtudes y defectos de Bartomeu.

La resiliencia es su virtud y el principal defecto es que le dice a todo el mundo que sí, lo que quiere escuchar.

¿Cuándo decidió que quería ser el candidato continuista?

Hablé con Cardoner en septiembre del año pasado, porque él era el candidato oficial. Le dije que si él no quería serlo, a mí me haría ilusión. Me respondió que no se presentaría y que yo sería un buen candidato. El propio Cardoner organizó en octubre en su casa una reunión con Bartomeu y fue cuando surgió todo.

¿Contaba con su apoyo?

Al final me dí cuenta de que Barto solo contaba con tres personas: Gómez Ponti, Óscar Grau y Jaume Masferrer. A este último le otorgó una posición muy extraña. Al ser adjunto a la presidencia le puso al mismo nivel del CEO, algo incomprensible. Una bicefalia que hizo que las cosas no funcionaran.

Entonces, ¿qué papel ha de tener un directivo del Barça?

Un directivo se juega su dinero y su patrimonio si las cosas van mal. Debe exigirle al presidente del Barça que las decisiones sean transparentes y colegiadas. Cuando descubres que la realidad es diferente y tienes pruebas, has de irte. Si mi ambición por ser presidente, después de ser nombrado vicepresidente, hubiera estado por encima de mi conciencia y de mi honestidad, me hubiera quedado mirando hacia otro lado.

¿Fue usted quien exigió la auditoría del contrato de las redes sociales?

Sí, en la junta delegada la pedí. Barto no lo veía claro. Por eso hice una jugada que a él le sentó fatal: pedí la auditoria por correo electrónico y copié a todos los miembros de la junta. Fue cuando Barto pensó: “Ahora no me escapo”. 

Nunca podrá borrar que ha estado cinco años con él...

Sí, pero las juntas directivas están montada para que no se entere de nada, al menos de las cosas importantes. Yo tengo muchas dudas sobre la conducta real de Barto. 

¿Le convenció la rueda de prensa del resultado de la auditoría?

No. Me molestó mucho. El resumen de la auditoría no es toda la auditoría. Cuando se conozca el informe íntegro vamos a flipar.  Ahora está en sede judicial gracias a la Plataforma Dignitat Blaugrana y será allí donde se aclarará todo.

¿Se arrepiente del “alguien ha metido la mano en la caja”?

 Dije que “si se demuestra” que se ha pagado un precio superior al mercado se podría decir que alguien ha puesto la mano en la caja. Yo no acusé a nadie.

¿Comparte que Barto no se haya ido “por responsabilidad”?

Lo más favorable para el club hubiera sido su dimisión . El Barça ya no puede caer más bajo.  Para mí, ahora tiene una credibilidad nula.

¿Qué le conviene  ahora al Barça?

Fuego nuevo. El Barça lleva veinte años cautivo de Laporta y Rosell, porque la junta actual es sandrista. Al Barça le interesa romper con esta confrontación permanente Laporta-Rosell. Por eso sería bueno que en las próximas elecciones ganara alguien nuevo.

¿Cree que Sandro Rosell está detrás de alguna candidatura?

Me consta, porque me lo dijo él mismo, que quiere montar una candidatura en el que él no sería la cabeza visible. Se comenta mucho que es la de Jordi Roche. A mí no me parecería una candidatura natural, pura, más bien la de un testaferro.  

¿Qué promete si llega a ser presidente del Barça?

Un modelo de club que vuelva a permitirnos crear un Barça esplendoroso, con un modelo deportivo que sea la referencia en todo el mundo. Es decir, volver a la excelencia. Y sobre todo, recuperar el ADN, el orgullo de ser parte del Barça.Tendremos una junta, desde el punto de vista político, neutral. Transversal como la sociedad actual, gente de todas las tendencias. Quien quiera hacer política, el Barça no es su sitio. Ahora bien, el Barça ha de estar siempre al lado del pueblo de Catalunya. No dejaré que sea el instrumento de nadie. 

No hemos hablado de la situación económica del club…

Me preocupa mucho, porque se ha visto muy comprometida por las decisiones deportivas tomadas por el presidente: fichajes, renovaciones… Nos hemos gastados mil millones en estos años y el modelo deportivo no ha funcionado. Tenemos una gran masa salarial y unos jugadores que tienen un valor de mercado devaluado.  El Barça está en uno de los momentos más complicados de su historia. Y si esto sigue así tendremos que salvar al Barça entre todos.

¿Cómo calificaría el fichaje de Ronald Koeman?

Ha sido un golpe de efecto. Coger a una leyenda del barcelonismo para tapar la realidad. Le deseo toda la suerte del mundo y acierto, porque en los próximos meses nos jugamos muchas cosas.

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