Nieto: de Súria al Camp Nou

Nacido en Baza, empezó a jugar en el Bages, donde su padre trabajó en las minas

Extremo izquierdo, debutó en 1969 y participó en la primera huelga del fútbol

Francisco Nieto defendió la camiseta del primer FC Barcelona la temporada 1968-69
Francisco Nieto defendió la camiseta del primer FC Barcelona la temporada 1968-69 | sport

Irrumpió en el Camp Nou en la primavera de 1969. Savia nueva en momentos de desaceleración y dudas, muy habituales en el FC Barcelona de esa época. Francisco Nieto Sánchez, extremo izquierdo del Atlético Catalunya (filial azulgrana) debutó contra el Deportivo (4-1) el 23 de marzo de 1969. Jugó tres partidos y marcó un gol. El Barça le abrió las puertas para poder labrarse un camino y cumplir su sueño. Una historia de lucha, superación, trabajo y humildad.

Nacido en Baza (Granada) el 26 de agosto de 1948 en el barrio de las Cuevas, fue registrado por su abuelo el 5 de septiembre y así consta en su DNI. “Concluimos que nací el 26 porque mi madre dio a luz un día de mercado (jueves) en Baza”, recuerda. A los cinco años, junto a sus padres y hermana mayor, Dolores –después llegaron Natividad y Manoli–, se trasladó a Súria, donde su padre fue empleado en las minas de sal y potasa. 

En Catalunya fue seducido por el fútbol. Empezó a jugar con los amigos, en el colegio y en la calle, destacando en algunos equipos del barrio. “Los hijos de los mineros éramos muy guerreros”, destaca. Llegó a los conjuntos inferiores del Súria y destacó por su arrojo y velocidad por banda izquierda, pero se lo llevó Josep Boter, mítico cazatalentos azulgrana, después de un chivatazo.

El Barça

En el verano de 1965, con casi 17 años, recaló en el Barça. Jugó tres años en el Juvenil (pudo hacerlo por ser de finales de agosto) y  también en la selección catalana de la categoría. Fue campeón azulgrana con Isidre Flotats en el banquillo y con Ramon Alfonseda y Joan Casasses, entre otros, sobre el terreno de juego.

La temporada 1968-69 la empezó en el Atlético Catalunya, filial azulgrana. Tras un partido en Figueres, entre semana, el secretario técnico, Domènec Balmanya, le comunicó que el entrenador del primer equipo, Salvador Artigas, había requerido sus servicios. Nieto, por aquel entonces, estudiaba y trabajaba (hacía perchas de plástico para El Corte Inglés. Se levantaba a las seis de la mañana y se entrenaba por la tarde).

Nieto ya había hecho algunos ‘bolos’ con los mayores. Conocía a Josep Maria Fusté, que lo ayudó, a Paco Gallego… Debutó el 23 de marzo de 1969. Barça-Deportivo, en el Camp Nou. “¿Nervios? En mi interior no, pero fue un día muy especial. Esperaba recibir un balón en un saque de banda, me di la vuelta y corrí para recogerlo. Pero lo hice al revés y en lugar de girar por dentro del campo me llevé por delante al juez de línea”, rememora. Entró poco en juego y, en el intermedio, Artigas así se lo hizo ver a sus jugadores: “Parece mentira que no le deis el balón al chaval…”. 

Siguió en el equipo contra el Córdoba (2-1, marcó el gol en El Arcángel pero voló una prima de 60.000 pesetas tras la derrota) y dijo adiós ante el Valencia en el Camp Nou (1-1), el duelo 1.000 del Barça en Liga. La reacción de una vacuna le impidió estar en el amistoso de Nueva York jugado en junio, después de superar una operación de menisco. 

Siguió en la disciplina azulgrana, ahora en el Condal (1969-70) pero ya no volvió a contar para el primer equipo. Fue cedido al Rayo Vallecano (1970-71) en la operación Teófilo Dueñas y, desvinculado del Barça, fichó por el equipo madrileño por tres temporadas, hasta 1974, siempre en Segunda. Jugó 143 partidos y marcó 10 goles. En el curso 1970-71, por lesión del lateral zurdo, Tomás Fernández, ocupó esta posición media temporada para volver a la punta la otra media. Y en ese tiempo fue elegido mejor extremo de 2ª en la Challange Dicen...

Regreso a Catalunya

Tenía ganas de volver a casa y el secretario técnico del Manresa, Arcadi Prat, lo convenció. Las condiciones económicas, además, eran favorables. Coincidió con Joaquim Hernández, el padre de Xavi, Abete, Vilaseca… El entrenador era Pepe Pinto, ex del Barça. En la segunda campaña (1975-76) fue castigado a raíz de la primera huelga del fútbol español.

Fichó entonces por el Girona, donde jugó otras dos campañas después de ser reclamado por Xavi Agustí. Se fue al Villarreal (1978), en Tercera, pero “no me pagaban y me fui”, recuerda. Colgó las botas en el Santa Coloma de Farners, con un ascenso.

Se había licenciado en Educación Física y sacado el carnet de entrenador, pero trabajó en una empresa de acabados para la construcción en Girona, hasta la jubilación. Nieto tiene tres hijos (FrankMagdalena Andrea) y cuatro nietos: AriadnaAleixJan Noah. “Los dos últimos jugarán al fútbol”, asegura. Y ya les brinda sus mejores consejos. 

Además de ejercer de abuelo, también emplea tiempo junto a su amigo Antonio para entrenar a 18 jóvenes con capacidades diversas (entre los que se encuentran tres chicas) de dos Fundaciones (Vimar y Tramontana). Es un comprometido y activista miembro de la Agrupació Barça Jugadors (ABJ) e  ideólogo de las Trobadas junto a su amigo Casasses.

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