Los Agnelli, dueños de la Juventus: una dinastía de película

La familia fundadora y propietaria de la FIAT controla la Juventus desde 1923

Intrigas, muertes prematuras, aristocracia, dinero y poder jalonan el árbol genealógico de los Agnelli

El espectacular vídeo de Barça y Juventus para promocionar el duelo de Champions | JUVENTUS

El matrimonio que forman la Juventus y la familia Agnelli está a punto de cumplir cien años: es imposible entender la historia del próximo rival europeo del Barça sin el ‘clan Agnelli’, lo más parecido a una familia real que ha tenido Italia a lo largo del último siglo. Tan parecido que a menudo se los ha comparado con los Kennedy: intrigas, muertes prematuras, aristocracia, dinero y fama.

La historia arranca en el Piamonte a finales del siglo XIX: Giovanni Agnelli, hijo de un empresario que se había hecho rico criando gusanos de seda, aparca el negocio familiar. Le gustaba más el mundo del motor que el de la seda. Y funda junto a otros socios (entre ellos, el conde Emanuele Cacherano di Bricherasio) la Fabbrica Italiana Automobili Torino (FIAT).

El nombre de la nueva empresa es aplaudido por los fundadores porque tiene ecos latinos y transmite energía: 'fiat lux' era una expresión latina que significaba 'hágase la luz'. Era el 11 de julio de 1899.

Dos años antes había nacido también en Turín un club de fútbol llamado Sport Club Juventus. Los caminos de la FIAT y la Juventus transcurrieron paralelos durante dos décadas, pero en 1923 se juntarían para siempre.

A la Juventus no le iban bien las cosas, con disensiones entre sus socios (algunos abandonaron el club y fundaron el Torino) y graves problemas económicos que quedarían solucionados con la entrada de capital procedente de la FIAT.

Para entonces, Agnelli ya se había hecho con el control total de la empresa. Entre otras razones, por la prematura muerte del conde Cacherano di Bricherasio en 1904. Su muerte fue un asunto turbio: encontraron su cuerpo en el castillo de Agliè y las autoridades decretaron que se trataba de un suicidio. 

 La familia Agnelli controla la Juventus desde 1923 | Marc Creus

convencido por Antonio bruna

Sin embargo, Agnelli no acababa de ver del todo clara la idea de invertir en un club de fútbol. Le convenció el caso de Antonio Bruna, un trabajador de la FIAT que también jugaba en la Juventus.

Le faltaba tiempo para entrenarse y se le ocurrió pedirle a un directivo del club, Sandro Zambelli, que intercediera ante Giovanni Agnelli. Agnelli accedió a reducir la jornada laboral del jugador y empezó a vislumbrar la capacidad que tenía el fútbol para influir en el ánimo de la gente. La FIAT entró directamente en el accionariado de la Juventus

julio de 1923, la fecha clave

Edoardo Agnelli, el hijo de Giovanni, se convirtió en el presidente de la Juve el 24 de julio de 1923. Bajo su mandato, se convirtió en un club de referencia. Disfrutó incluso del llamado Quinquenio de Oro: cinco campeonatos de Liga entre 1931 y 1935. 

Durante ese periodo, la Juventus empieza a ser identificada como un equipo próximo al régimen fascista que empezaba a dominar Italia. Había argumentos que lo confirmaban.

En 1932, la familia Agnelli financia la construcción de un nuevo estadio en Turín, que se utilizaría durante el Mundial de 1934 con el nombre Stadio Benito Mussolini.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el campo pasó a llamarse Comunale Vittorio Pozzo, en honor del seleccionador italiano campeón del mundo en 1934 y 1938.

En 1932, la familia Agnelli financia la construcción del estadio Benito Mussolini, luego conocido como Comunale

El fin de ese lustro dorado de la Juventus (1930-35) coincidió con el año de la muerte de Edoardo Agnelli, fallecido a los 43 años en un accidente de hidroavión. Dejó siete hijos: uno de ellos, Gianni, se convertiría en uno de los personajes más relevantes del siglo XX en Italia. Fue nombrado presidente de la Juventus en 1947. Estuvo en el cargo hasta 1954, cuando cedió el testigo a su hermano Umberto.

gianni, el 'avvocato'

La vida de Gianni Agnelli da para una novela: carismático, mujeriego, elegante, amante de la velocidad y de la navegación, aficionado al esquí y con merecida fama de ‘bon vivant’, Agnelli tomó el control de la FIAT en 1966 y la convirtió en un imperio. Compró una parte de Ferrari, creó la marca Lada, absorbió Alfa Romeo y Maserati. Convirtió FIAT en la empresa más importante de Italia. 

Antes de casarse con la aristócrata Marella Caracciolo di Castagneto tuvo un romance con la nuera de Churchill, Pamela Harriman, y cuenta la leyenda que también fue amante de Jackie Kennedy y de Anita Ekberg. Si en los años 30, su abuelo Giovanni había hecho buenas migas con el fascismo de Mussolini, Gianni siempre tuvo buenos contactos en la Democracia Cristiana. 

Llamado el ‘avvocato’, como presidente de FIAT tuvo que afrontar momentos complicados, como la venta del 10 por ciento de la empresa al Gobierno de Gaddafi para sortear la crisis del petróleo o las huelgas de los trabajadores, especialmente duras en los setenta, los años de plomo. 

“Durante la semana estábamos contra él y los fines de semana con él”, se decía en Turín por su doble cargo de presidente de la FIAT y de la Juventus. 

Muchos de los trabajadores de la FIAT eran migrantes llegados del sur de Italia que se hacían hinchas de la Juventus y que propagaban su pasión por el club cuando regresaban a casa. Por eso la Juventus es el equipo con más aficionados del fútbol italiano.  Es una de las grandes paradojas del club de Turín: vinculado históricamente a la burguesía y al poder, pero con un gran predicamento entre la clase obrera italiana.

"Durante la semana estábamos contra él y los fines de semana, con él", decían los trabajadores de la FIAT, aficionados de la Juventus, sobre el patrón Agnelli. 

Artífice del fichaje de Michel Platini, Agnelli siempre fue el magnate de la Juventus, aunque oficialmente solo fue presidente del club entre 1947 y 1954. Era frecuente que su helicóptero despegase de su residencia en Villa Perosa, a las afueras de Turín, para aterrizar en el campo de entrenamiento del equipo. O que llamase a las seis de la mañana a casa de los jugadores para comprobar que estaban durmiendo y no de fiesta, como él.

Tradicionalmente, el primer partido de pretemporada de la Juve se jugaba en Villa Perosa, a 50 kms de Turín, el pequeño pueblo que simboliza el poder de los Agnelli: Giovanni -el abuelo de Gianni y fundador de la FIAT- había sido alcalde del pueblo. Durante su mandato, asumió el pago de los impuestos de todos los habitantes del pueblo. Gianni hizo lo mismo hasta 1980.

edoardo, un hijo díscolo

Gianni Agnelli tuvo dos hijos: Edoardo y Margherita. Su relación con Edoardo nunca fue fácil. Bohemio, sentimental, convertido al islam, poco interesado en la empresa y en el fútbol, Edoardo tuvo problemas con las drogas y su padre amenazó con desheredarlo.

La sucesión del mando de la FIAT discurrió por otro camino: Giovanni Agnelli, hijo de Umberto y sobrino de Gianni, estaba perfectamente preparado para asumir el control de la compañía y por extensión, de la Juventus. Pero falleció a los 33 años, víctima de un cáncer fulminante, en 1997. Su última aparición pública fue en el palco del estadio de la 'Juve'.

Gianni Agnelli, en un partido de la Juventus | EFE

Tres años después, Edoardo fue encontrado muerto. Se había arrojado de un puente cerca de Turín. No faltaron las teorías conspiratorias: se llegó a afirmar que a la familia no le interesaba que la FIAT pudiese quedar en manos de un italiano convertido al islam. 

Gianni Agnelli falleció en 2003, víctima de un cáncer de próstata. Tenía 81 años. Un año después falleció su hermano Umberto.

Otro hijo de Umberto, Andrea, es el presidente de la Juventus desde 2010. Y el grupo FIAT lo preside John Elkann, nieto de Gianni Agnelli e hijo de Margherita Agnelli y del escritor francés Alain Elkann.

Tanto Andrea Agnelli como John Elkann -ambos nacidos en 1976- representan la nueva generación de dirigentes de la familia Agnelli. Jóvenes, políglotas y cosmopolitas; aunque fieles a la tradición, su vida sigue dando que hablar.

un divorcio muy sonado

Sobre todo la de Andrea, que en 2016 se divorció de su mujer, Emma Winter, porque se enamoró de la ex modelo turca Deniz Akalin. El problema era que Akalin era la mujer de Francesco Calvo, íntimo amigo suyo y director de marketing de la Juventus.

Andrea Agnelli preside la Juve desde 2010 | EFE

Poco después, Calvo dejó la Juventus para fichar por el Barça. Además, pocos años después la justicia italiana condenó a Calvo y a Agnelli a una inhabilitación de doce meses por haber mantenido negociaciones ilegales con grupos de aficionados ultras vinculados a la mafia calabresa.

El actual presidente de la Juventus, Andrea Agnelli, rompió su matrimonio porque se enamoró de la mujer de su mejor amigo

A través del grupo Exor, la familia Agnelli sigue controlando tanto la FIAT-Chrysler como la Juventus (concretamente, un 64 por ciento del accionadirado del club). Además, tiene participación en el accionariado de Ferrari y en los diarios ‘The Economist’, 'La Repubblica' y ‘La Stampa’.

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