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El Barça no aprovecha el regalo del Madrid y se amarga los Reyes en Anoeta

Luis Suárez, ante la Real Sociedad
El Barça sufrió su primer tropiezo de 2015 ante la Real Sociedad | sport

El Barça no aprovechó el regalo de Reyes del Real Madrid, que con su derrota ante el Valencia (2-1) había puesto en bandeja el liderato -eso sí, los blancos con un partido menos- a los azulgranas. Los de Luis Enrique tiraron por la borda una oportunidad de oro para reengancharse al tren del título, dando además una imagen preocupante, de equipo vulnerable y sin personalidad, frágil en defensa, sin ideas en la creación y romo en ataque. Una falta de recursos que, por desgracia, ha dejado de ser nueva esta temporada.

Ricard López

FICHA TÉCNICA

Liga BBVA / J. 17

Real Sociedad

1-0

Barça

Real Sociedad

Rulli; Carlos Martínez, Ansotegi, Iñigo Martínez, De la Bella; Bergara, Granero, Xabi Prieto; Canales (Yuri, min. 90), Chory Castro (Finngobason, min. 65), Carlos Vela (Pardo, min. 89).

Barça

Bravo; Jordi Alba, Mascherano, Mathieu (Alves, min. 69), Montoya; Sergio, Xavi, Iniesta; Munir (Messi, min. 46), Pedro (Neymar, min. 57) y Luis Suárez.

Árbitro

Del Cerro Grande (Madrid). Amonestaciones a Carlos Vela, Iñigo Martínez, Granero, Finnbogason Bergara, Mathieu, Alves, Neymar y Jordi Alba.

Gol

1-0, min. 1: Jordi Alba (p.p).

Incidencias

30.000 aficionados en Anoeta. Lluvia suave durante buena parte del encuentro.

Las sensaciones del equipo fueron ciertamente inquietantes y deberían invitar a la reflexión. Luis Enrique se la jugó sentando en el banquillo a Messi, Neymar y Dani Alves, los últimos en reincorporarse este viernes al equipo nada más volver de vacaciones de sus respectivos países. El técnico asturiano optó por darles descanso, posiblemente para evitar el riesgo de lesiones tras sus largos viajes transoceánicos. Pero en la segunda mitad, con el marcador en contra, tuvo que rectificar dando entrada a Leo en sustitución de un apagado Munir, a Neymar por un Pedro inofensivo y a Alves por Mathieu.

El Barça salió con mal pie a Anoeta, un campo que se le había resistido en sus cuatro últimas visitas ligueras: en el primer minuto, ya había cedido dos córners. Y, al minuto y medio de juego, encajó el 0-1. Jordi Alba marcó en propia portería al cabecear un centro de Canales desde la derecha.

La mala suerte se cebó con los azulgranas, aunque éstos tampoco hicieron mucho para darle la vuelta a su destino. Su juego horizontal, lento, previsible, sin alma ni profundidad, no ponía en aprietos a los vascos. Así, la primera ocasión con cierto peligro del Barça fue un chut de falta de Xavi que salió rozando el larguero a los 20 minutos. Cinco después, Pedro enviaba alto una asistencia en una contra conducida por Luis Suárez. El uruguayo, prácticamente inédito y perdido en punta, apenas recibió balones ni desequilibró.

Puede quejarse el Barça, cierto, que el árbitro, Del Cerro Grande, pasó por alto un clarísimo penalti a su favor por mano de Íñigo en el área donostiarra. Pero eso no puede servir de excusa. Y menos si se tiene en cuenta que la derrota pudo ser incluso más abultada si Canales, tras dejar sentado a Montoya con un quiebro brutal, llega a marcar el 0-2 en el 36'. Por fortuna, Bravo lo evitó con una parada salvadora. Ya al filo del descanso, en el 43', llegó el primer remate del Barça entre los tres palos, gracias a un chut lejanísimo de Pedro que detuvo Rulli.

La entrada de Messi, primero, y de Neymar, después, en la reanudación, apenas cambió las cosas. El Barça deambulaba por el campo sin rumbo ni 'punch'. Su ritmo cansino le puso las cosas muy fáciles a la Real, que supo resguardarse bien atrás esperando la ocasión de sentenciar a la contra en algún aguijonazo de los rápidos Canales y Vela.

La tónica siguió siendo la misma. El Barça no llegaba arriba, y sus contadas ocasiones se producían mediante algún esporádico chut lejano, como el de Iniesta en el 59'. El manchego, como el resto de sus compañeros, no tuvo su noche en un partido para olvidar.

Y a todo esto Luis Suárez, desasistido, estuvo negado ante el marco rival en sus contadas apariciones con el balón en los pies. El uruguayo tuvo en sus botas el 1-1 en el 85', pero Rulli le ganó la partida en el mano a mano, en la opción más clara de los azulgranas en todo el encuentro. Un minuto después, el meta local volvió a desbaratar un testarazo a bocajarro suyo, aunque el árbitro invalidó la jugada por un supuesto fuera de juego de Busquets. El empate no llegó, y el Barça tiró por la borda una oportunidad de oro de volver a poner la Liga al rojo vivo.

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