La felicidad del runner y la pirámide de Maslow

La felicidad del runner y la pirámide de Maslow

Compartir

El domingo corrí la Maratón de Madrid. Me salió una buena carrera aunque no mejoré mi marca personal. Carrera de menos a más, terminando muy fuerte con la sensación de que la carrera se estaba haciendo corta. Las sensaciones de acabar fuerte en una carrera de larga distancia son impagables.

He vuelto de mi fin de semana en Madrid sumergido dentro de un estado de total felicidad. Pero, ¿no había dicho que no había conseguido mejor marca personal?. En el Running no siempre hay correlación entre felicidad y marca conseguida, de otro modo seríamos más infelices con el paso de los años y el empeoramiento de las marcas.

Maslow fue un psicólogo que en 1943 escribió “Una Teoría de la Motivación Humana”. Las teorías generalistas sobre la felicidad de Maslow se pueden aplicar para explicar esta paradoja de empeorar marcas y ser más felices. A medida que los individuos van satisfaciendo necesidades más básicas, éstos van desarrollando deseos más elevados. Para obtener la plena felicidad el individuo va subiendo de nivel dentro de la pirámide de Maslow.

Apliquemos esta pirámide al caso de un corredor que se prepara una carrera exigente que le lleva semanas o meses de entrenamiento específico.

a)      Necesidades básicas (fisiología). En este nivel está el entrenamiento y el descanso. Es el nivel básico para enfrentarse a la carrera. Si hemos entrenado bien, hemos “cumplido con el plan” y acabamos sin lesiones, tenemos esta etapa completada y podemos pasar a la siguiente.

b)     Seguridad. Los ritmos salen según lo previsto, encontramos buenas sensaciones en los entrenamientos, los tests dan los resultados que deseamos. De esta forma completamos el nivel de seguridad de la pirámide de la felicidad de Maslow.

c)      Afiliación. El ser humano es un ser social, siente la necesidad de relacionarse. Como corredores, bien formamos parte de un equipo de entrenamiento, de un club de atletismo, tenemos un blog, somos foreros de un foro de Running, etc. Todo eso nos ayuda a compartir lo que nos gusta y nos da un sentido de comunidad. Queremos acabar la carrera y contárselo a nuestros compañeros.

d)     Estima. Nos sentimos apreciados por nuestro grupo de entrenamiento, sentimos que nuestros comentarios cuentan, se nos hace caso, se nos felicita por nuestras carreras y nosotros hacemos lo mismo. Se genera un efecto bola de nieve en el cual todos nos sentimos más apreciados y como consecuencia más felices.

e)     Autorrealización. Cuando hemos completado los niveles anteriores como runners, podemos llegar a la autorrealización. Es el nivel superior de felicidad. Después de tener cubiertas las necesidades anteriores, el día D nos sale una gran carrera, todo sale según lo previsto, los ritmos que queríamos, sensación de control, acabando fuerte. Nos hemos autorrealizado. No es necesario hacer la mejor marca de tu vida, sino sentirte satisfecho con lo conseguido.

No todos los individuos necesitan buscar la autorrealización, esto es una conquista individual. El runner por definición es una persona que sí busca esta autorrealización. Un “jogger” que corre media hora a ritmos tranquilos por el parque se queda en el nivel básico de necesidades (fisiología, nivel 1).

Las necesidades superiores no surgen hasta que las necesidades anteriores o básicas no están cubiertas.  Es lógico, hasta que no tienes un entrenamiento sólido no piensas en retos superiores, no te apuntas a un club, no abres un blog de running, etc.

Maslow explica claramente por qué he vuelto de la Maratón de Madrid tan feliz. La próxima vez que inicies un reto exigente como preparar una carrera de larga distancia, piensa en Maslow y en sus etapas de la felicidad.

Imagen: BlogSalmon
Compartir

Te puede interesar...

Deja un comentario

Con la publicación de un comentario acepto expresamente recibir la newsletter y soy conocedor de que puedo darme de baja en cualquier momento de acuerdo a nuestra política de privacidad