Rossignol 'se pasa' al pádel

Presentó en su fábrica de Artés la nueva línea de palas de pádel por la que ha apostado

La marca aplica las tecnologías y patentes que utilizan en los esquíes para ofrecer unas palas tecnológicamente impecables de gama alta

Momento de la presentación de las palas de pádel Rossignol en la fábrica de Artés
Momento de la presentación de las palas de pádel Rossignol en la fábrica de Artés | sport

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Rossignol presentó su primera colección de palas de pádel. El evento tuvo lugar en su fábrica de Artés (Manresa), uno de los centros de producción de esquís más avanzados, en el que se fabrican el 15% de los esquís que se venden en el mundo.

En la presentación, el entrenador de pádel Pablo Aymà desgranó una por una las peticiones que trasladó a Rossignol para que se fabricara una pala 10, mientras que el ingeniero Jordi Lladó explicó como lo hicieron para cumplir con todas ellas y lograr la un producto de alta calidad y a la vez con todas las exigencias de los jugadores sean del nivel que sean.

En la primera parte del evento se presentó la colección de palas de pádel de la marca que está formada por 5 palas de hombre y 4 de mujer. Además se hizo hincapié en las sinergias que existen entre la producción de esquís y la de las palas, lo que ha permitido aplicar a éstas, tecnologías y construcciones ideadas para los esquís.

Rossignol se ha beneficiado de un know how de 110 años para poder crear un producto único que sin duda consigue diferenciarse de la competencia y que incorpora 4 patentes exclusivas. El objetivo es hacer un producto exclusivo y no salir a competir en precios a un mercado donde Rossignol quiere diferenciarse por la calidad y durabilidad del producto. En estos momentos pueden producir 500 palas al me y en función de como evolucione el producto se plantearán ampliar el negocio.

características excepcionales

Durante la presentación se explicaron muchos conceptos pero hubo alguno que caló más que el resto, como por ejemplo el de durabilidad, cuando el ingeniero Jordi Lladó afirmó, según los tests realizados, que las palas de Rossignol tienen una durabilidad bastante superior a la media del mercado.

“El tubo estructural exterior que soportan a la mayoría de palas del mercado, nosotros lo hemos replicado en el interior de la misma, consiguiendo que el 'corazón' de la pala quede estructuralmente blindado. Y, además, hemos desarrollado un tubo estructural de carbono específico para nuestras palas, nacido y trenzado en nuestra planta de fabricación de bicicletas TIME, verdaderos especialistas. Lo hemos bautizado con el nombre “Double Power Frame”.  Creemos que no hay ninguna otra marca del mercado de pádel que tenga un sistema industrial en interno de tratamiento del carbono”, explicaba el ingeniero Jordi Lladó durante la presentación.

También dio mucho de qué hablar el 'Rossignol Fit Concept', un concepto innovador que ha sido desarrollado en Artés y que permite medir al milímetro el peso, la dureza y la inercia de las palas. Este concepto responde a la demanda de Pablo Aymá, uno de los mejores entrenadores del WPT, que ayer explicaba “En mi opinión creo que algún día se tendrá qué crear un lenguaje de identificación de palas más allá de la potencia y el control. Algo que pueda ser universal, que permita comparar todas las palas y sirva para elegir o recomendar la mejor pala a cada jugador en función de su nivel de juego.”

visita a la fábrica y... a las pistas de pádel

Tras las explicaciones tecnológicas de la pala Rossignol, los asistentes a la presentación pudieron visitar la fábrica y ver en vivo y en directo cómo se fabrican las palas así como la fabricación de los esquíes.

El acto finalizó con el desplazamiento a unas pistas de pádel cercanas a la fábria Rossignol Artés para que quien quisiera pudiera probar las palas en la pista y dar su opinión del produvto. 

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