Xavi, en una imagen de archivo en rueda de prensa

Xavi quiere cambiar la historia en Munich

OPINIÓN

Lluís Mascaró

@LluisMascaro

Xavi fue presentado como nuevo entrenador del Barça el 8 de noviembre. Hoy hace exactamente un mes. Y esta noche juega su primera final. Un partido a vida o muerte. En el que solo vale ganar. El técnico blaugrana ya tenía asumido, en el momento de aceptar el cargo, que la presión le acompañaría desde el minuto uno. El, mejor que nadie, sabe qué es el Barça. Por lo tanto, afrontó sin miedo el reto mayúsculo de sustituir a Koeman para resucitar a un equipo moribundo. Lo que no se imaginaba es que solo cuatro semanas después de sentarse en el banquillo del conjunto blaugrana debería enfrentarse a un partido tan dramático. Porque en el encuentro de esta noche hay mucho en juego. Muchísimo.

Y no hablo únicamente de los 20 millones de euros que el Barça dejaría de ingresar por no clasificarse para los octavos de final de la Champions. Hablo, sobre todo, del desprestigio que significaría para la ya debilitada imagen del club no pasar de la fase de grupos y tener que jugar una competición menor como la Europa League. En estos momentos en los se busca/negocia un crédito de 1.500 millones de euros para el Espai Barça, quedar fuera de la Copa de Europa a las primeras de cambio no es un buen mensaje para los inversores. Aunque tanto el presidente Laporta como el CEO Ferran Reverter siguen asegurando que la marca Barça mantiene su alto valor en los mercados a pesar de los últimos fracasos deportivos…

Xavi es consciente de la extrema dificultad de ganar al Bayern en el Allianz Arena. Los bávaros han endosado 11 goles a los blaugranas en los dos últimos partidos en los que se han enfrentado, con apenas un año de diferencia. Las referencias, por lo tanto, no generan demasiado optimismo. A pesar de las estadísticas adversas (el Bayern ha marcado 19 goles en 5 partidos de Champions y el Barça solo dos, ambos al Dinamo de Kiev), el entrenador quiso mandar ayer un mensaje de esperanza. O, mejor dicho, de coraje. De motivación.

Xavi no quiere rendirse antes de tiempo. Y no quiere ni oír la palabra fracaso. Al contrario, cree que su equipo puede cambiar la historia y lograr la primera victoria del club blaugrana en Munich. “Tenemos mucha ilusión y lo intentaremos hasta el final”, aseguró el técnico en la rueda de prensa previa al encuentro. Xavi sueña con el milagro futbolístico de ganar a uno de los mejores equipos del mundo y en su campo. La situación del Barça no invita a soñar. Pero soñar es gratis. Así que, ¡soñemos!.

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