Arranca la Copa América

Uruguay se prepara para llevar la Copa América a casa

EFE

X. Serrano

La Copa América levanta el telón en una edición con más dudas que certezas. La anfitriona Brasil parte como gran favorita pese a la baja de Neymar Argentina es una gran incógnita, pero tiene a Messi.

Colombia Uruguay, que han sabido apuntalar sus competitivos bloques, también presentarán candidatura. Mientras, la vigente bicampeona, Chile, llega al torneo en horas bajas.

Brasil, la favorita

Pese a la importante ausencia de Neymar, referente absoluto en Rusia, y todas las polémicas extradeportivas que han rodeado al ‘10’ en los últimos tiempos, Brasil parte como clara favorita para reconquistar un título que se le resiste desde 2007 y supondría su novena Copa América. La historia está de su lado: la ‘Seleçao’ ha ganado las cinco ediciones que ha acogido.

Así pues, Tite tiene ante sí el reto de devolver a Brasil a la cima. Para ello cuenta con una lista de élite, seguramente la mejor jugador por jugador. Mezcla de veteranía y talento joven, su mayor desafío será superar su dependencia hacia el ‘10’. Para ello, se espera que jugadores como Coutinho den un paso al frente en ataque, donde el técnico cuenta con innumerables variables. 

El reto de Messi

La sigue Argentina, en la que todavía colean los efectos del desastroso Mundial de Rusia. Con  Messi como única certeza para levantar su decimoquinta Copa América, la ‘Albiceleste’ es una incógnita. Así lo han probado los últimos amistosos, sin una idea clara de juego y un plantel a medio camino entre la renovación y el grupo que alcanzó la final en Brasil 2014 y las Copas América de 2015 y 2016.

Será una prueba de fuego para el debutante Lionel Scaloni, cuyo contrato finaliza tras el torneo. La presión podría ser un enemigo añadido para una selección que no reina en Sudamérica desde 1993.

Los otros aspirantes

Más certezas ofrece Uruguay, la selección más laureada de la competición con 15 títulos. El último, en 2011. Bajo la batuta del ‘Maestro’ Tabárez, la ‘Celeste’ conserva su estructura, aunque con un centro del campo renovado y más técnico. Sus fortalezas siguen siendo una sólida defensa y un ataque letal, con la única duda del estado físico de Luis SuárezLuis .

Otra que podría dar la campanada es Colombia, campeona solo en la edición de 2001. En el primer examen de Carlos Queiroz tras el exitoso ciclo de Pékerman en el banquillo, una de las mejores horneadas del balompié cafetero llega a Brasil en el cénit de su madurez. Con una ofensiva de élite, ofrece más dudas en defensa.

Mientras, la bicampeona Chile llega al torneo en horas bajas. Todavía afectada por el varapalo que supuso no clasificarse para el Mundial, la ‘Roja’ mantiene ciertas dudas sobre el proyecto del seleccionador Reinaldo Rueda y algunos miembros de la ‘generación de oro’, que volverán a liderar al combinado austral. Chile intentará ser tan física y directa como antaño, aunque los años no pasan en balde. Su gran debilidad es la incapacidad de generar juego ante equipos que se cierran atrás.

Nada que perder

Por detrás de las cinco grandes, la Perú de Gareca intentará seguir creciendo y refrendar la buena actuación mundialista. También espera dar la sorpresa Venezuela, equipo competitivo con nombres consagrados en Europa.

Menos pretensiones ostenta la Paraguay de Berizzo, con poco tiempo para armar un proyecto y con su histórica garra como gran baza. Tampoco llega en su mejor momento Ecuador, inmersa en plena reestructuración y con más futuro que presente. Asimismo, el único objetivo de la humilde Bolivia, sin nada que perder, será plantar cara.  

Asiáticos en América

Catar y Japón, finalistas de la última Copa de Asia, será las dos selecciones invitadas al torneo. En ambos casos, lo vivirán como una prueba de fuego para futuros eventos. Los JJ.OO. de 2020 en el caso nipón y el Mundial 2022 en cuadro del Golfo PérsicoJapón rodará a su nueva camada y Catar buscará consolidar su proyecto.