Corro carreras populares y me gustaría debutar en triatlón: Guía para mi...

Corro carreras populares y me gustaría debutar en triatlón: Guía para mi primer triatlón

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Guía de iniciacion al triatlon
Te explicamos cómo afrontar tu debut en triatlón con garantías de disfrutarlo

Debutar en triatlón puede ser una experiencia memorable o convertirse en una pesadilla con consecuencias, que en casos extremos llegan a ser fatales. Dar el salto para un corredor de pruebas populares a un triatlón, no es tan fácil como algunos imaginan, ni es tan difícil como otros temen. Desgranamos las claves para afrontar el debut en el deporte del triple esfuerzo de la mejor manera posible; tanto para perderle el miedo como para tenerle el respeto necesario… y terminarlo con una sonrisa.

Consejos para el primer triatlón ¿Qué preparación física necesito?

Antes de nada, incluso antes de acudir a un profesional que pueda guiar el camino hacia el primer triatlón, cada uno puede valorar con honestidad su situación de partida. En casi ningún deporte cabría una respuesta única, pero si hablamos de triatlón, todavía resulta más complejo. La preparación necesaria resulta muy variable en función del pasado deportivo y de la experiencia en las distintas disciplinas.

Para un corredor, aunque tenga mucha experiencia, dos preguntas básicas son imprescindibles: ¿sé nadar?; ¿domino la bici?. Pueden parecer obvias, pero conviene contextualizarlas en el entorno en el que se celebra la competición de triatlón.

Por una parte, la natación se celebra en aguas abiertas (en el mar, un lago o el río), en una salida más o menos masiva, en la que por lo general hay que nadar junto a muchos más competidores. Por lo tanto, puede haber golpes, olas, corrientes e incluso puede que uno tenga esa sensación, frecuente en debutantes, de entrar en una lavadora, que puede ser muy desagradable. Estos y otros elementos fácilmente pueden resultar estresantes, provocar que se trague agua y, en general, hacer que la natación del triatlón se convierta en una situación agobiante (hasta el punto de que cada año muere algún triatleta en el segmento de natación). Para evitar estas situaciones y poder disfrutar de un estrés sano y competitivo en el agua, conviene tener un nivel mínimo de natación en términos de soltura y comodidad en el medio acuático. No es cuestión de ritmo… hasta un cierto punto. Uno tiene que sentirse cómodo en el juego acuático con todos estos factores.

Por otra parte, el segmento ciclista es técnicamente más sencillo de cara a un primer contacto con el triatlón. Los elementos técnicos son menores. No obstante, hay que tener en cuenta que se va a desarrollar en un circuito al que probablemente haya que dar varias vueltas, y en el que nos encontraremos con más gente que nos adelantará o a la que tendremos que adelantar. Con el pulso alto, la capacidad de gestionar técnicamente la bici se ve reducida y es más fácil tener una caída… o incluso provocarla.

Si no se siente la confianza suficiente en estos dos aspectos, lo más sensato será tener paciencia y posponer la fecha de debut en triatlón hasta que verse realmente preparados.

Filosofía finisher para disfrutar

Un corredor popular con una buena base deportiva y que se sienta cómodo tanto en el agua como en la bici puede preparar un triatlón de distancia corta (sprint o supersprint) en poco tiempo si la idea es acabarlo. La filosofía finisher del triatlón promueve que se empiece con el objetivo de terminar la prueba (yo añadiría, y con una sonrisa en la cara).

Para preparar un triatlón de distancia sprint (750m de natación, 20km de bicicleta, 5km de carrera a pie) con garantías, un corredor popular que entrene 3-4 días a la semana, necesitaría unas 6-8 semanas en las que incluya idealmente: un mínimo de 2 sesiones de natación (a poder ser alguna en aguas abiertas) de entre 30 y 45 minutos; y 2 de bicicleta (incluyendo alguna sesión de técnica en función de la destreza inicial), una de ellas de una duración mayor, que se acabe acercando a las 2 horas. Probablemente, en función de la disposición de tiempo, convendrá reducir la carga de carrera a pie habitual; 2 sesiones semanales puede resultar suficiente, teniendo en cuenta que ya es la disciplina que mejor dominamos. Con todo, esto es un esquema general de utilidad pero que debe ser adaptado a las circunstancias deportivas de cada uno.

Más horas de entrenamiento, menor intensidad

El entrenamiento de triatlón requiere de un mayor volumen de horas de trabajo y de un reparto equitativo entre las disciplinas, que por supuesto también varía según las capacidades personales en cada disciplina. Se trata de buscar el mejor equilibrio posible y de entender el entrenamiento de tu primer triatlón como un todo y no como una suma de partes. Por ejemplo, no será demasiado útil estar muy fino corriendo, si se llega demasiado fatigado al último segmento; probablemente no compense. Este mayor volumen también implica que la intensidad de los entrenamientos se puede (y se recomienda) reducir con respecto a cuando solo se corre. La constancia es si cabe más importante todavía para poder mantener el nivel en las tres disciplinas.

Las transiciones de una disciplina a otra también deben de formar parte de una preparación óptima. El día de la competición podemos tomarnos el tiempo que queramos para hacerlas, pero será toda una satisfacción que seamos capaces de cambiarnos en boxes (la zona de transición) más rápido que Superman en una cabina de teléfono. Las transiciones forman parte del triatlón de igual manera que las tres disciplinas de las que consta este deporte único.

¿Quién me puede asesorar en la preparación?

Tras estas consideraciones generales que nos animen a lanzarnos a por nuestro primer triatlón, sería ideal dejar aconsejarse de forma específica por un profesional que pueda ayudarnos a individualizar nuestra preparación o adaptarla a un grupo. En los últimos años, han proliferado las llamadas “escuderías virtuales” que ofrecen entrenamientos personalizados a distancia a distintos precios en función de los servicios prestados.

Como decía el triatleta Antón Ruanova en este artículo sobre cómo España se ha convertido en una potencia mundial de triatlón, uno de los motivos principales es la gran cantidad y calidad de entrenadores de triatlón, y al mismo tiempo la gran capilaridad. Es decir: que probablemente sea fácil encontrar un buen entrenador cerca para comenzar la preparación. No solo online sino también físicamente en los muchos clubs de triatlón que hay en España.

Para más información, las federaciones autonómicas pueden echarte una mano con su lista de clubs.

En esta guía de iniciación al triatlón os mostramos un esquema de visualización de la preparación psicológica para tu primer triatlón y todo lo necesario para afrontar el día-D con garantías.

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