La preparación psicológica para tu primer triatlón. Un esquema de visualización.

La preparación psicológica para tu primer triatlón. Un esquema de visualización.

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debutar en triatlon

Después de una primera entrega de consejos para afrontar con éxito la preparación física ante tu primer triatlón hoy nos detenemos en los aspectos psicológicos. La parte psicológica de la preparación para un triatlón resulta más compleja que para una carrera pedestre. Hay muchos más elementos en juego; y con esto me refiero sobre todo a aquellos que están bajo nuestro control y que podemos preparar antes de nuestro debut. Sentirse confiados en el proceso de preparación que nos ha llevado hasta la prueba y tener confianza en las tres disciplinas es clave.

Existen varias técnicas que podemos realizar nosotros mismos pueden resultar muy beneficiosas. Entre ellas destaca la visualización, que es una técnica psicológica sencilla que consiste en anticipar en nuestra mente acontecimientos futuros para que, una vez que sucedan, podamos actuar de forma más automática, con la mente liberada, tras haber previsto ciertas dificultades para sortearlas de antemano.

Visualizar la prueba de principio a fin, fijándose en cada detalle, suele resultar muy útil para afrontar un triatlón. Puede ayudarnos a evitar errores y darnos una mayor confianza para afrontar la prueba.

Este trabajo mental se puede también hacer junto a otra persona que tenga experiencia y que pueda ayudarnos a visualizar correctamente toda la prueba.

A continuación, viene un esquema de los distintos elementos que convendría visualizar (al margen del material, del que hablaremos más adelante):

Esquema de visualización para un triatlón

Previo

¿Cómo voy a colocar mi material en la zona de transición? ¿Dejo todo en su sitio (casco, gafas, zapatillas de bici…)? ¿Están las zapatillas de correr ahí o me las he dejado guardadas en la mochila? Busco una referencia (un edificio, unas banderas, etc.) que me ayude a situar mi lugar para que cuando vuelva corriendo, con el pulso disparado, después de nadar, no me cueste trabajo encontrarlo.

Salgo de la zona de transición y me dirijo hacia la zona de natación. Siento que me he hidratado bien. Observo e identifico si hay corrientes, u otros elementos a tener en cuenta. Pregunto a alguien que me puede ayudar si no estoy seguro. Visualizo el recorrido que tendré que hacer: cuáles son las boyas, a qué lado debo dejarlas… (el triatleta está obligado a conocer el recorrido de la prueba). Veo cómo es la salida (desde el agua, corriendo desde la playa, desde un pantalán, etc.). He calentado en el agua y ya tengo una referencia visual en el horizonte en tierra que me ayude en la vuelta a tierra.

Natación

Dan la salida del triatlón. Salgo y empiezo a nadar. Siento cómo voy nadando, cómo respiro, levanto la cabeza para situarme y ver que sigo el rumbo adecuado. Respiro con tranquilidad. No me preocupo si me dan algún golpe, es normal y sigo sereno. No malgasto mis fuerzas en la pelea. Veo la referencia visual que había establecido y confirmo que voy por el buen camino. Veo como vuelvo a tierra.

Primera transición

Salgo del agua, corro hacia la transición. Visualizo si tengo que sacar el neopreno, qué hago con el gorro y las gafas, cuál es el orden de las acciones (y lo repito).

Llego a boxes y ejecuto de forma ordenada, paso a paso todas las acciones, según como me sea más práctico. Por ejemplo: tiro el gorro y las gafas dentro de la caja, me saco el neopreno y lo guardo en la caja, me pongo el dorsal (si es necesario), me pongo el casco (y las gafas) siempre antes de tocar la bici y después la agarro para salir con ella de la mano por boxes. Repito la secuencia varias veces (este suele ser un momento difícil tras salir del agua, a veces, un poco mareado).

Bicicleta

Visualizo cómo me monto en la bici tras pasar la línea de montaje establecida. Me veo en el transcurso la bici, pienso en beber y comer algo si hace falta (para un sprint no suele ser necesario tomar alimentos sólidos si hemos comido bien anteriormente). Si conozco el circuito, visualizo aquellos puntos más conflictivos.

Segunda transición.

¿Me quito las zapatillas y las dejo colgadas en los pedales? Me bajo antes de la línea de línea de montaje. Me permito esas sensaciones extrañas que puedo tener en las piernas nada más bajarme de la bici. Busco la referencia y me encamino a boxes. Dejo la bici colocada correctamente. Me descalzo si no lo he hecho antes de bajarme de la bici. Coloco la bici y después, solo después, me desabrocho el casco y lo dejo en la caja. Me calzo, cojo la gorra o lo que necesite y salgo a correr.

Carrera a pie

Si has llegado hasta aquí… ahora visualiza cómo vas a disfrutar de terminar tu primer triatlón, si te espera algún abrazo especial en la meta o alguna recompensa que te haga particular ilusión.

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