Woodland: el triunfo del golf más modesto

El estadounidense ha tenido que superar el nacimiento precoz de su hijo para ganar su primer grande

Gary tan solo había logrado levantar antes el Transitions, el Reno Tahoe y el Phoenix Open

Woodland, besando el trofeo del US Open
Woodland, besando el trofeo del US Open | AFP

Albert Gracia

Ni el propio Woodland en sus sueños más dulces sería capaz de atisbar un escenario como el que se le abre tras conquistar el US Open después de combatir las embestidas de Koepka en la jornada final. De naufragar por el PGA Tour como uno más a atraer el foco mediático. De un año dramático a tocar la gloria. Al final, esto es la magia de todos y cada uno de los deportes. Sudar, caer y levantarte. No hay otra. Y cuando llegas a la cima el éxito es doble.

El triunfo de Woodland en el US Open es el de todos los deportistas de oficio, acostumbrados a vivir a la sombra de los mosntruos que todo lo acaparan. Al golfista estadounidense le ha llegado la gloria de la fama a los 35 años. Y es que Woodland, en su carrera deportiva, tan solo había sido capaz de el Transitions 2011, el Reno Tahoe de 2013 y el Phoenix Open de 2018. Nada más allá de tres títulos de importancia menor. Aunque no para él, especialmente el último de ellos. La victoria en Phoenix fue el primer torneo que pudo ver en directo su hijo, Jaxson, un pilar fundamental y razón de sí de Woodland en los últimos meses. 

Una historia de superación

El golfista estadounidense ha vivido un auténtico calvario, con la vida de su primogénito pendiendo de un hilo. Jaxson nació diez semanas antes de lo previsto y pesando tan solo un kilo y medio. El episodio dejó totalmente KO a Woodland en 2017, que tuvo que abandonar el Match Play que tenía previsto disputar. Los siguientes meses fueron un auténtico drama para él puesto que tuvo que ver como su hijo crecía primero en una incubadora y, semanas más tarde, en casa con respiración asistida. Un panorama desolador.

“Fue el año más difícil de mi vida”, aseguró Woodland, roto por el dolor de ver a su hijo debatiéndose entre la vida y la muerte. Aun así, Jaxson se aferró a la vida y logró tirar adelante. Con su hijo estable, Woodland retomó su carrera hasta llegar a lo más alto conquistando el US Open. Jamás imaginaría llegar donde ha llegado. Entre tanto, al golfista estadounidense también tuvo tiempo para darse a los demás, como el tierno episodio que protagonizó con una mujer discapacitada en febrero pasado en Phoenix, vídeo que se acabó haciendo viral.

La victoria modesta

El triunfo de Woodland demuestra una vez más que las historias de superación se encuentran en todos y cada uno de los deportes. Además, la historia de Woodland añade un nuevo componente, y es que no había ganado ningún grande con 35 años de edad y nadie esperaba que lo hiciera. Las embestidas de Koepka de nada sirvieron para quitarle el sueño, como tampoco sirvieron las embestidas que le ha puesto la vida. Meritazo. 

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