El Villarreal decidirá por Kubo ante el interés del Betis

El Villarreal decidirá por Kubo ante el interés del Betis

Kubo y la desternillante novatada del Villarreal: tuvo que entonar la canción de Doraemon delante de todos | Villarreal

El japonés quiere irse en el mercado de invierno por la falta de minutos de calidad que le da Unai Emery

Pero el club amarillo tiene la última palabra sobre su salida pese al jugador y a la opinión del Real Madrid

Take Kubo no está a gusto en el Villarreal. Es un hecho. Unai Emery tiene una plantilla amplia y repleta de jugadores de calidad que cierran el paso al japonés. Hasta el partido de anoche en el Bloomfield de Tel Aviv ante el Maccabi de la Europa League, había jugado un tercio de los minutos posibles, 427 sobre 1.2160 (el 33,8%). Demasiado poco para un jugador de 19 años que eligió irse al equipo amarillo para crecer rodeado de jugadores de calidad. 

Kubo quiere marcharse en el mercado de invierno y ya hay varios equipos interesados. El Betis se postula como una opción real. Busca un relevo para el lesionado Canales, y el japonés tiene el perfil que necesita para ese puesto. A las órdenes de Pellegrini es posible que tenga más oportunidades que con Unai Emery, con el que ha jugado los minutos de la ‘basura’ contra los tres rivales más fuertes: 1 minuto ante el Real Madrid, 5’ contra el At. Madrid y 16’ ante el Barça. 

EL MADRID APOYA AL JUGADOR 

El Real Madrid apoya al jugador y aceptará lo que decida el japonés al ser un activo que ilusiona y en Villarreal no progresa. No quiere otro ‘caso Lunin’, que no jugaba en el Leganés y tampoco en el Valladolid, y acabó cediéndolo en enero del año pasado al Oviedo. El club blanco tiene otro expediente abierto como el de Kubo, el del brasileño Reinier. No ‘rasca bola’ en el Borussia, y también le buscan una salida en enero para que pueda tener más protagonismo que en Alemania.  

En cualquier caso, la última palabra siempre la tendrá el Villarreal, que firmó la cesión del japonés hasta el final de la temporada y que paga 2,5 millones de euros. Puede abrirle la puerta para ahorrarse la mitad de esa cantidad y porque no le necesite, o puede decidir que no se va diga lo que diga el jugador y el Real Madrid. Unai Emery tiene la última palabra y el club hará lo que pida su entrenador.