Una temporada sin Messi

Una temporada sin Messi

Alfredo Martínez
Messi en un partido con el PSG
Messi en un partido con el PSG | AFP

¿Qué habría pasado si Leo Messi hubiera seguido en el Barcelona? Cuando Messi y el Barcelona separaron sus caminos, por decisión de Joan Laporta, uno de mis primeros pensamientos fue pensar quien perdería más. Quien se vería más perjudicado en el año I después de Messi.

Al pasar la primera temporada ya tenemos suficientes elementos de análisis como para asegurar, sin temor a equivocarnos que perdieron los dos. Tanto monta, monta tanto, el Barcelona y Messi. Nadie ganó o mejoró con ese divorcio. Bueno si, ganaron sus rivales, el Barça fue menos Barça y Messi fue menos Messi.

El astro argentino acaba de hacer un repoker con su selección, es verdad que era frente a la modesta Estonia, pero son cinco goles, cinco, en un partido de selecciones. Con el combinado nacional Leo Messi vive su momento más dulce y de liderazgo absoluto tras ganar la Copa América y convirtiendo al actual grupo de Lionel Scaloni en uno de los favoritos para conquistar el próximo Mundial de Qatar.

En esta temporada que terminó en el Barcelona, seguro que habría resuelto muchos de esos partidos que tanto se le encallaron al equipo. Incluso en Europa es más que probable que en el enfrentamiento contra el Benfica en el Camp Nou y que condenó a la eliminación de la Liga de Campeones también hubiera sido un elemento diferencial.

Europa siempre motivó mucho a Messi. En esos momentos surgía con esas jugadas individuales o esas asistencias de oro que desencallaban un partido sí y otro también los duelos más complicados. Baste decir que el último jugador que marcó un gol de falta directa del Barcelona fue el propio Leo Messi y que en toda esta campaña ninguno de los componentes de la plantilla del Barcelona ha sido capaz de marcar de tiro directo.

Me hubiera gustado además, ver a Messi a las órdenes de Xavi Hernández. Una combinación extraordinaria. Un cóctel más que interesante, hablan el mismo idioma del fútbol. Se conocían de compartir césped y a buen seguro que el técnico de Terrassa hubiera sabido potenciar y exprimir al máximo las enormes cualidades del argentino.

Aunque Messi no ha tenido la regularidad que tenía en el Barcelona con el PSG sus cifras de esta primera temporada son más que aceptables. No son las sublimes de toda su carrera pero teniendo en cuenta que era un año de adaptación tras dieciséis temporadas en un mismo club y en otra liga, y que ha tenido más lesiones de las que habitualmente solía tener y que le han parado más partidos de lo normal, son significativas.

Buenísimas si no estuviéramos hablando del gran dominador del fútbol Mundial a nivel individual de los últimos tiempos. Son 11 goles y 14 asistencias en 34 partidos, no todos los partidos completos. Es decir que participó en 25 goles. Nunca lo sabremos. Aunque ya hemos aprendido a vivir sin Messi. No queda más remedio.

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