Un referéndum y un estadio históricos

Un referéndum y un estadio históricos

Lluís Mascaró
Laporta
| sport

El Barça necesita un nuevo Camp Nou. El ‘viejo’ se está cayendo a pedazos. Literalmente. Goteras, cascotes que se desprenden, insalubridad… consecuencias lógicas de un estadio que se construyó en 1957. Y que a pesar de las diversas remodelaciones (la más importante, la ampliación de 1982) se ha quedado muy antiguo. Demasiado. El Camp Nou acaba de cumplir 64 años y se hace urgente una profunda transformación para adaptarlo a las necesidades del siglo XXI. Eso, evidentemente, tiene un coste. Un gran coste. Que la junta directiva de Laporta ha cuantificado en 1.500 millones de euros.

Un elevado presupuesto que incluye el nuevo Camp Nou (900 millones), el nuevo Palau Blaugrana (420 millones), la creación del Campus (100 millones), las inversiones para la modificación del Plan General Metropolitano (60 millones) y el estadio Johan Cruyff, ya construido (20 millones). Puede parecer, de hecho es, mucho dinero. Y más teniendo en cuenta la precaria situación económica del club y su deuda de 1.350 millones de euros. Pero, como aseguró ayer Ferran Reverter, CEO del club, para salir de la crisis hay que invertir. El Espai Barça generará cada temporada (se prevé que esté acabado a finales del 2025) 200 millones de ingresos adicionales, imprescindibles para revertir la compleja situación de la entidad y poder competir con los grandes equipos de Europa. 

El Barça, evidentemente, no tiene esos 1.500 millones para construir el nuevo Camp Nou y el resto del Espai Barça. Pero sí tiene capacidad para conseguirlos. A través de un crédito extraordinario que se pagará a 35 años con los beneficios que genere el nuevo estadio. La financiación no cruzará ninguna de las tres líneas rojas que se ha marcado Laporta: no costará ni un euro a los socios, no pondrá en riesgo la gestión deportiva y no hipotecará el patrimonio del club. Los socios ya aprobaron en asamblea la financiación del Espai Barça, pero ahora deberán ratificar este apoyo en un referéndum (que se celebrará el día 19 de diciembre) que también será histórico: por primera vez se utilizará el voto electrónico.

Un voto electrónico que tendrá la máxima seguridad y la máxima transparencia. Que contará con todas las garantías que puede ofrecer una empresa especializada en este tipo de comicios. Y que permitirá una participación récord. El Barça se juega mucho. Nada más y nada menos que su futuro. Y los socios tienen la obligación de pronunciarse. Masivamente. Seguro que lo harán.