Opinión

Més que mai

FC Barcelona  - Atlético de Madrid

FC Barcelona - Atlético de Madrid

Fue mejor que un triunfo y fue una alegría. Los agoreros peninsulares, cuya ansiedad por ver al Barça encerrado en la mala calidad del juego, no preveían este momento de vida del Fútbol Club Barcelona. 

Asido a su calidad verdadera, en la que residen el juego y el entusiasmo, doblegó al Atlético de Madrid, le enseñó el lado de acá de un futbolista que en realidad le pertenece, y encajó un gol que parecía hecho en la factoría en la que inventaron el fútbol como obra de arte. 

El gol de Joao Félix fue más que un tanto: fue un emblema que hoy tendrá que pasar por las pantallas con la misma frecuencia con que a los adolescentes de entonces nos pasaban el gol con el que Evaristo eliminó al Madrid de una de las primeras copas de Europa. 

El Barça de las derrotas fue anoche, sin embargo, el Barça de Joao Félix, de Pedri, de Araujo, de De Jong… y de Iñaki Peña. Dotado de una intuición que parece heredada de Ter Stegen, el portero suplente reclamó para sí la raíz y el fuego del triunfo, pues el Atlético de Madrid, que parecía hecho en la segunda parte de una pasta que lo abandonó en la primera, estuvo a punto de acabar con el sueño con el que, en el primer tiempo, nos durmió el portugués errante. Éste marcó algo más que un gol, una obra de arte fue este gol de Joao Félix. 

Celebrar este gol permitió la respiración feliz en un campo acostumbrado a que casi todo lo que puede derrumbarse se termina rompiendo, hasta que llegó este portugués de vidr