Ronald Koeman, en el entrenamiento previo al Barça - Levante

Koeman se la juega y Laporta, también

OPINIÓN

Lluís Mascaró

@LluisMascaro

Examen final para Koeman. Y para el Barça. Lo que suceda esta tarde en el Camp Nou marcará el futuro inmediato del equipo blaugrana. Y, también, del mandato de Laporta. Una victoria alargará la interminable y agotadora agonía del entrenador holandés. Pero una derrota desembocará, inexorablemente, en su destitución y en el fichaje de su sustituto. Y ahí es donde el presidente se jugará la credibilidad de su proyecto. Laporta lleva más de seis meses culpando de todo los males del Barça a la pésima herencia recibida. La gestión de Bartomeu fue, efectivamente, desastrosa. Hundió al club en una triple crisis económica, deportiva e institucional de la que será muy difícil salir. Durante medio año, Laporta, atado de pies y manos, ha gestionado como ha podido la miseria. Sin embargo, ha llegado el momento de las grandes decisiones. Las decisiones estratégicas que marcarán su segunda etapa presidencial.

En tres semanas, el presidente se someterá a una complicada asamblea en la que deberá defender sus presupuestos al mismo tiempo que denuncia todas las irregularidades (presuntas irregularidades) cometidas por la anterior junta directiva. Y antes de ese encuentro trascendental con los socios, tendrá que haber fichado al entrenador que debe dirigir al nuevo Barça que se está empezando a construir. Ya ha quedado claro que ese técnico no será Koeman. No por incapacidad. Sino porque no tiene ninguna sintonía futbolística con Laporta. Ideológicamente no están alineados y así resulta imposible gestionar la dura situación del equipo y del club. Si el Barça gana hoy al Levante, el despido del técnico se aparcará... hasta que llegue la primera derrota. No hay vuelta atrás. La decisión ya está tomada. Ahora solo falta escoger el relevo entre Xavi Hernández, Robert Martínez y el resto de posibles candidatos (Oscar García, Andrea Pirlo, Phillip Cocu...).

De todas formas, la mejor noticia del partido de esta tarde será, sin duda, el regreso de Ansu Fati. Después de diez meses apartado de los terrenos de juego (y tras cuatro intervenciones quirúrgicas en su maltrecha rodilla), el joven delantero volverá a jugar un partido de fútbol vistiendo la camiseta blaugrana. Le veremos poco rato. Apenas 15 minutos. Pero estoy convencido de que ese cuarto de hora será la mayor explosión de ilusión del barcelonismo en mucho tiempo. Ansu, el nuevo ‘10’, está llamado a ser el revulsivo que necesita este triste equipo. Y la alicaída afición. El Barça le necesita. Mucho. 

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