Un Reyno de canguelo

Sufrir, sufrir, sufrir. Con el rumor del botellón en los oídos, el Madrid visita un campo hostil y a un rival peleón que este año, además, le renta su fútbol a las órdenes de Mendilibar. Los blancos están obligados a ganar para conservar los seis puntos que llevan al Barça, y huir del `cagómetro¿ que se instaló en su vestuario tras los empates ante el Málaga y el Villarreal. Les tortura la idea de saber que el Barça se dejó tres puntos en el Reyno de Navarra y quieren obviar refranes admonitorios que dicen que `cuando las barbas de tu vecino veas pelar¿¿ Tienen muy claro que afrontan una salida de aúpa en la que tendrán que poner hasta la última gota de sudor y sangre para salir airosos. Una visita difícil, donde Juande Ramos recibió la carta de despido hace tres temporadas, donde Pellegrini no pudo pasar del empate hace dos y donde Mourinho masticó el sabor de la derrota hace uno.

Alejandro Alcázar

Un Osasuna que vive en el `top ten¿ del campeonato y, aún más, tiene asegurada el objetivo de la permanencia asegurado, después de unos años de sufrimiento en ese tiovivo del ser o no estar entre los grandes de nuestro fútbol. Al Madrid le espera ese Reyno de Navarra que tiene tirria a todo lo blanco, que enloquece viendo a los suyos arrinconar a un rival detestado. Además, ganarle tiene doble premio, el subidón de autoestima de todo Pamplona y acercarse un poco más a Europa.

Un partido grande en donde los blancos están obligados a dar la cara, a confirmar que han salido de un bache que ha puesto en jaque su ventaja hacia el título de Liga. Un Madrid confuso en sus relaciones de vestuario con los caprichos de un técnico peculiar; de un técnico que antepone su ego para que la conquista de metas le haga a él más grande a costa del esfuerzo de un batallón de estrellas que reniega de métodos infames. Un Madrid poderoso pero dubitativo por esas escabrosas relaciones internas. Osasuna es de los que no perdonan, de los que sacan rédito de cualquier situación y si este Madrid no está unido Osasuna lo descubrirá.

Mendilibar pierde a cuatro jugadores por lesión Masoud, Sola, Ibrah y Marc Bertrán, pero recupera a Nekounam. Pide tensión a los suyos después de asegurarse la permanencia. Sabe que si no corren más que el Madrid, tienen poco que hacer.

Mourinho pierde a Khedira pero recupera a Xabi Alonso y Di María. Además, no tendrá a Pepe en el eje de la zaga por lo que Varane volverá a adelantar al Albiol en la alineación titular con Carvalho lesionado. En ataque es el turno de Benzema, pero podría repetir con `perro y gato¿ y poner a Higuaín como referente arriba. Lo normal es que utilice dos centrocampistas si Di María no sale de inicio y vuelva a juntar a Ozil y a Kaká.

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