El Sevilla sale con vida en el festival de Haaland

Con un doblete y una asistencia, el noruego destrozó a los de Lopetegui, que se habían adelantado mediante Suso

El técnico vasco cambió el decorado del equipo tras una primera parte nefasta y Óscar y De Jong fabricaron el gol de la esperanza

El Sevilla reacciona pero no a tiempo: el resumen de la victoria del Borussia Dortmund | MEDIAPRO

Roger Payró

En el duelo del orden táctico contra el frenesí ofensivo se impuso lo segundo. O lo que es lo mismo, el Dortmund noqueó al Sevilla y se acerca a los cuartos de final (2-3). Tres goles como tres soles que sacaron unas vergüenzas jamás vistas en la zaga de Koundé y compañía. La asfixiante presión alta que imprimió el cuadro de Edin Terzic incomodó al Sevilla en la primera mitad y con Haaland arriba las probabilidades de salir victorioso son muchas. Dos goles y una asistencia para el noruego. De la noche de Mbappé ayer se pasó hoy a la de Haaland. La entrada de Óscar en la segunda parte generó el gol de De Jong que da esperanzas a los de Nervión.

FICHA TÉCNICA

Champions League

SEV

2-3

DOR

Sevilla

Bono; Navas, Koundé, Diego Carlos, Escudero; Jordán (Óscar, 72'), Fernando, Rakitic (Gudelj, 46'); Suso (De Jong, 60'), En-Nesyri (Munir, 60') y Papu Gómez (Óliver, 60').

Dortmund

Hitz; Mateu Morey, Akanji, Hummels, Guerreiro (Passlack, 76'); Dahoud (Meunier, 89'), Emre Can, Bellingham; Reus (Brandt, 80'), Sancho; Haaland.

Goles

1-0 M. 7 Suso. 1-1 M. 19 Dahoud. 1-2 M. 27 Haaland. 1-3 M. 43 Haaland. 2-3 M. 84 De Jong.

Árbitro

Danny Makkelie (Países Bajos). T.A.: Óscar (88') / Hummels (73') y Haaland (91').

Incidencias

Ramón Sánchez-Pizjuán. A puerta cerrada.

Desde el 0-4 en la última jornada de la fase de grupos de la Champions, con un equipo medio suplente, que no encajaba tanto el Sevilla. De hecho, hoy es la segunda vez en toda la temporada que le hacen tres goles. Llegaba el cuadro de Lopetegui al duelo con la solidez defensiva por bandera. Siete porterías a cero consecutivas y apenas una derrota en los últimos 19 encuentros. Enfrente, un Dortmund que en liga ya está desahuciado… pero cuya calidad arriba es irrefutable. No es un equipo de grises y esta noche ametralló a la defensa sevillana.

No soltó el gatillo Haaland. Con el doblete de hoy ya suma 37 goles en sus 38 partidos en el Dortmund. Una auténtica bestialidad. Pero la pesadilla no fue inmediata. En el primer acercamiento Suso penalizó a los ‘borussers’. Amagó con la izquierda y su disparo con la derecha lo desvió con de forma trascendental Hummels. Se las prometía felices el Sevilla. El gol podría haber desestabilizado a un Dortmund que brilla por su irregularidad, pero los pupilos de Terzic siguieron a rajatabla las instrucciones y fruto de la presión alta llegaron sus alegrías.

Pero no todo es Haaland. La remontada renana empezó en una jugada en la que el noruego atrajo a gran parte de la zaga, de la que se zafó sin problema y cedió a Dahoud, que teledirigió su remate donde Bono no llegó. El gol hacía justicia, aunque no se esperaba el Sevilla la que le iba a caer. Pecó de dejar espacios a Haaland en la siguiente llegada y no perdonó. Arrancó como un búfalo desbocado, nadie le paró y tiró una pared con Sancho que le valió para hacer el segundo.

No estaba bien el Sevilla, que se volvió a disparar en el pie. Una pérdida en la zona de creación entre Rakitic y el Papu la castigó Reus, que contemporizó a la perfección antes de ceder a un Haaland que no falla de cara a puerta. Bono solo le sacó una en la primera parte, y gracias. Medio metro le basta para disparar. Hummels, en un córner, aún pudo hacer más grande la herida.

Julen mueve el banquillo

Lopetegui juraba en arameo en la banda. No le gustaba nada lo que veía y su intervencionismo no se hizo esperar. Metió a Gudelj por Rakitic en la reanudación para pasar a un 3-4-2-1 y ante la ausencia de un efecto deseado, a la hora de juego realizó un triple cambio. El decorado fue distinto. Al menos se pudo controlar la sangría en defensa y pasó a dominar el partido, a pesar de que no podía hincar el diente al Dortmund. Hasta que llegó Óscar.

El ex del Leganés fue la última bala que quemó Lopetegui y en la primera que tocó ya besó el palo. Un tiro libre marca de la casa. Su personalidad le hizo adjudicarse todos los balones parados ahí nació el gol de la esperanza. La puso con mimo en el segundo palo y De Jong, otro de los revulsivos, pudo acortar distancias.

Un zurdazo de Sancho en la única clara de los alemanes en el tramo final pudo matar casi del todo la eliminatoria. El destino quiso que, a pesar de quela misión será complicada, el Sevilla llegue a Renania con opciones reales de avanzar de ronda.

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