Koeman, tranquilo, seguro de sí mismo ... y optimista

El entrenador azulgrana cree que hay plantilla para jugar mucho mejor y luchar por algunos títulos

Recuerda cómo empezó la temporada pasada y lo ocurrió pocos meses después: campeón de Copa y con opciones en la Liga

Koeman habló ante los medios tras la derrota ante el Bayern de Múnich | Movistar

Ronald Koeman es tozudo. Cree en sus jugadores y en su plantilla, aunque de un solo golpe haya perdido el 47,5% de los goles de la temporada pasada (Messi 38 dianas y Griezmann 20). Es perro viejo en estas lides y sabe que siempre estará sujeto a la dictadura del marcador, que no entiende de paciencia, de lesionados ni de ausencias. Y mucho menos el entorno, que solo acepta que se gane, sin tener en cuenta ninguna de las circunstancias que han rodeado a la composición de esta plantilla, reforzada en unos puntos y debilitada en otros. Lo asume con resignación porque todas las decisiones que ha tomado han sido pensando en el bien del FC Barcelona. Por eso ayer por la mañana, aún estando "jodido", como él suele decir, quiso mantenerse en pie y ser positivo, sin dejarse llevar por esa corriente de opinión que parece que ya lo ha sentenciado y que ya le ha buscado sustituto. Estaba más preocupado por la lesión de Jordi Alba (otra piedra más en este sinuoso camino) que por lo que se dice en el exterior.

El técnico neerlandés recordaba ayer cómo empezó el equipo la temporada pasada. Firmó la peor primera vuelta de los últimos cuarenta años, llegando a estar a doce puntos del líder, el Atlético de Madrid y a seis del Real Madrid. También en Champions League sufrió un duro revés en la fase de grupos, aquel 0-3 ante la Juventus de Cristiano Ronaldo. Y a pesar de perder a Ansu Fati y Coutinho, el equipo fue de menos a más (sumó nueve triunfos consecutivos en campo ajeno en Liga) y acabó ganando la Copa del Rey con un juego brillante. Llegó incluso a depender de sí mismo para conquistar la Liga.

Koeman es el primero en reconocer que el equipo tiene que jugar mejor y ser más atrevido, pero quiere que se tenga en cuenta que actualmente el Bayern Munich es mejor equipo. Hay que ser humildes para aceptar esta realidad. Pide paciencia y que no se quiera quemar todo por haber perdido contra uno de los grandes de Europa en la actualidad. También es consciente que todos tienen que dar más de sí mismo, él primero. Pero no arroja la toalla y su primer objetivo es recuperar anímicamente a sus jugadores para superar este tropiezo. Sabe que, de momento, tiene la complicidad del club y está convencido que en los próximos partidos se notará la mejoría, mientras espera que regresen jugadores que han de ser muy importantes, como Dembélé.

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