Weah, Schmeichel, Blind, Thuram… bienvenidos al Mundial de hijos legendarios

Weah, Schmeichel, Blind, Thuram… bienvenidos al Mundial de hijos legendarios

Estados Unidos - Gales | El gol de Weah
| AFP

En Betfair, las selecciones que cuentan con hijos de jugadores que en el pasado fueron a fases finales, tienen un buen presagio para avanzar en el torneo

El hijo del Balón de Oro, Timothy Weah, ya se ha estrenado como goleador en el primer partido mientras que Kasper Schmeichel ha dejado ya su portería a cero

 El Mundial de Qatar está siendo un mundial muy familiar. Un campeonato repleto de historias de parentesco, bien con hijos de futbolistas legendarios e incluso con hermanos enrolados en selecciones diferentes. En Qatar 2022 ya hemos vivido episodios destacables de lazos de sangre futbolísticos como el gol del hijo de George Weah (quien por cierto, nunca jugó un Mundial), una buena actuación del hijo de Peter Schmeichel, la presencia del hijo de Danny Blind en Países Bajos, el debut mundialista del hijo de Thuram o los hermanos Williams, cada uno en una selección.

Según los pronósticos de Betfair, las selecciones con lazos de sangre muy futboleros tienen buen presagio en el torneo. Una de las revelaciones puede ser Dinamarca con una portería muy reconocible. La trayectoria de Kasper Schmeichel, que levantó en 2016 el primer título del Leicester City en la Premier League inglesa, recuerda muchísimo a la de su padre Peter campeón con Dinamarca en la Eurocopa de 1992 y leyenda del Manchester United.

Ambos ganaron su primer gran título como porteros un 2 de mayo, a los 29 años, y con 23 años de diferencia. Schmeichel padre conquistó la primera liga del United en 26 años, pero la actuación de su vástago fue, sin duda, aún más asombrosa. De paso, se convirtieron en la primera pareja compuesta por padre e hijo en proclamarse campeones de la Premier League desde que Ian Wright y Shaun Wright-Phillips hicieran lo propio. Kasper ya ha mantenido su portería a cero en el primer partido en Qatar. Según los pronósticos de Betfair, que Dinamarca sea eliminada en Qatar en semifinales se paga a 7€ por euro apostado. Es decir, una probabilidad bastante alta de estar entre los cuatro mejores equipos del torneo.

De los Cruyff a los Blind

Países Bajos tiene también una importante tradición familiar. Si en el pasado, Johan y Jordi Cruyff vistieron la camiseta neerlandesa en uno de sus casos de parentesco más famosos, en esta ocasión lo vuelve a hacer Daley Blind, hijo de Danny Blind, excelente central en los 90 que lideró la defensa de Países Bajos en el mítico equipo de los Bergkamp, Davids, Kluivert o los De Boer (otra relación familiar) en Mundiales como el de Francia 98. Según los pronósticos de Betfair, que Países Bajos caiga en semifinales se paga a 5€ por euro apostado, otro buen presagio para un combinado que quiere volver a hacer una buena fase final.

Un Balón de Oro con un hijo ilustre

Otro caso llamativo familiar es el de los Weah. Timothy Weah, jugador de la selección de fútbol de Estados Unidos, se ha convertido en una de las estrellas del combinado nacional marcando en el debut de su país contra Gales. Este joven futbolista es hijo del legendario George Weah, exfutbolista y actual presidente de la República de Liberia desde 2018. El padre de Tim, George Weah, fue una auténtica estrella del fútbol e incluso ganó un Balón de Oro en 1995, siendo el único jugador africano en conseguir el título más preciado en el fútbol a nivel individual. Lo único que lo diferencia de su hijo es que no llegó a disputar un Mundial de Fútbol. George era internacional con la selección de Liberia. "Estoy orgulloso y emocionado por ver a mi hijo jugar una Copa del Mundo. ¡Vamos Tim!", asegura George Weah, exjugador del Milán, entre otros. Según los pronósticos de Betfair, que Estados Unidos llegue a cuartos de final se paga a 7€ por euro apostado, lo que sería su techo en una fase final.

Francia, y los Giresse

Francia también ha contado en el pasado con padres e hijos ilustres. Thibault, hijo de Alain Giresse, ejerció su profesión en la primera y segunda categoría del fútbol francés. Sin embargo, quedó eclipsado por su padre, exinternacional francés y miembro del “cuadrado mágico” en la medular de Les Bleus en 1982 y 1986. Es un caso idéntico al de Jordi Cruyff a quien se le comparó constantemente con su padre, el legendario Johan. Jordi Cruyff. Ahora en Les Bleus se ha producido un caso similar, con el debut en una fase final de un campeonato del mundo de Marcus Thuram, hijo de Liliam Thuram, ex defensa del FC Barcelona y campeón en 1998. De vencer en este campeonato, en Francia encontraríamos un caso único de sagas de campeones del mundo. En Betfair que Francia se lleve el campeonato se paga a 7€ por euro apostado. Es el segundo combinado con más opciones por detrás de Brasil (4.0).

Los Alonso en España

En España ha habido varios casos como la familia Alonso. De corazón Txuri-urdines por la Real Sociedad, ambos tuvieron el honor de lucir la camiseta de su país y ser parte de un Mundial: Periko de España 1982 y el Xabi del 2006, 2010 y 2014 (tres ediciones), con el plus de haber alzado la Copa en 2010 como campeón. También fue famoso el caso de los Sanchís. Manuel Sanchís padre ganó la Euro del 64. Su hijo, ex capitán del Real Madrid, también compitió con España hasta el Mundial de Italia 90.

En España encontramos precisamente uno de los casos de parentescos particulares de este Mundial, con la presencia de Nico Williams. El joven extremo del Athletic no es el único William que participa en este torneo. Su hermano, Iñaki, también competirá, pero no con España (a la que representó en las inferiores), sino con Ghana, el país de origen de sus padres.

Maldini, un binomio único en Italia

En Italia destaca el apellido Maldini. El desarraigo en esta familia no existe: Paolo aprendió de su padre la vocación del defensor, el amor por el fútbol, la exclusividad a la bandera de Italia y el semblante de líder. No le quedó nada en el tintero. Ambos fueron capitanes del AC Milan y disputaron mundiales con la selección azzurra: Cesare jugó la Copa del Mundo de 1962, mientras San Paolo participó en las cuatro ediciones entre 1990-2002.