El running y las redes sociales: el Social Running

El running y las redes sociales: el Social Running

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Selección Zapatillas de running amortiguadas

El mundo del running está cambiando por momentos, y todos los que estamos metidos hasta el cuello, de una o otra manera estamos cambiando junto a él. El auge de las redes sociales gracias a los dispositivos móviles es uno de los factores que están influyendo de múltiples formas a los corredores, para ayudarnos en la mayoría de veces, pero también para ponernos piedras en nuestro duro camino hacia nuestro objetivo deseado.

Social Running

Históricamente el running se ha socializado mucho más fuera del mundo de internet que dentro, ya que no puedes correr con tus amigos y amigas e-runners, si no que tienes que quedar con ellos en el parque de siempre o en la pista de atletismo. Sí podemos compartir en la red nuestras rutas, resultados o nuestra foto cruzando la línea de llegada, ¿pero eso es socializar? no hay nada mejor que compartir el sudor y el sufrimiento (también las alegrías) zancada a zancada junto a nuestros/as compañeros/as de entrenamiento.

Las redes sociales creadas específicamente para corredores y corredoras no han acabado de triunfar, es más, ha habido sonoros fracasos (strands.com). La única que parece salvarse del desastre es la del gigante Nike, una mezcla de red social/publicidad de sus productos que es Nike Plus, dirigida básicamente a la gran masa de corredores principiantes y que básicamente salen a correr sin ninguna planificación u objetivo más allá de ponerse un poco en forma.

Las redes sociales, ¿buenas o malas?

Las redes sociales no son buenas ni malas, son herramientas a nuestro servicio, y depende de nosotros mismos sacarles la utilidad deseada, de sacarles el máximo provecho para ayudarnos en nuestra preparación/motivación. Es una obviedad que gracias a las redes sociales nos es más fácil conectar con nuestros amigos runners, por lo que los mensajes de ánimos cuando nos lesionamos, o cuando nos sale una mala carrera, los consejos sobre entrenamientos, el compartir las experiencias buenas (o malas) en determinadas carreras hace que las redes sociales sean una herramienta muy útil para el corredor o corredora.

#PostureoRunner, #SpamRunning, #Finisher

La otra cara de la moneda son determinadas actitudes que se multiplican en las redes gracias a la explosión que está sufriendo este deporte, desde el conocidísimo #PostureoRunner (nos preocupamos más en colgar la foto del entrenamiento que en hacerlo), el #SpamRunning, aumento de los mensajes sin ningún tipo de contenido interesante provocando que nos perdamos en una maraña de información inútil ocultando los mensajes que realmente nos pueden interesar, quedándose ocultos cual corredor popular en el cajón de sub 45′.

Un peligro para el corredor/a derivado del mal uso de las redes sociales es la degeneración 2.0 de la famosa frase del barón de Pierre de Coubertin en la inauguración de los primeros juegos olímpicos de la era moderna, en Atenas 1896: “Citius, altius, fortius” (más rápido, más alto, más fuerte). Esta frase que simboliza el espíritu olímpico*, se ha transformado en las redes sociales en un peligroso “Where is the limit” mal entendido, donde nos dejamos media vida atlética (la acortamos) para alimentar nuestra vanidad 2.0, teniendo como objetivos unos tristes “me gustas” o RT llevándonos a realizar auténticas barbaridades, a atrevernos a correr cada vez en carreras más largas o más duras sin tener la preparación adecuada, sin haber quemado etapas, simplemente para poder poner en el perfil de nuestra red social favorita uno de los adjetivos más mal entendidos de nuestra época, la palabra ‘finisher’.

¿#slowrunning o #fastrunning?

El running es un deporte “a largo plazo” donde los resultados y la mejora se obtiene a base de constancia, de años de práctica, pero se está abriendo paso en una sociedad donde todo lo queremos “ahora y aquí”. El papel de las redes sociales pueden tener un doble filo, nos pueden ayudar en nuestro largo camino o nos pueden empujar hacía el lado oscuro de la fuerza, saltándonos planificaciones, consejos, etc… todo por un “me gusta”.

#Gentequecorre

El correr siempre tiene que ayudarnos a conocernos mejor, a ser mejor persona, a disfrutar -por qué no- de nuestra “soledad del corredor de fondo”, a evadirnos de nuestros problemas (o a verlos de una manera diferente), a conocer mundo corriendo (¿qué mejor manera de hacer turismo?) y sobre todo, correr nos tiene que ayudar a conocer a #gentequecorre, que ve el mundo con nuestros ojos. Para ello las redes sociales pueden ser la mejor herramienta posible, realizando quedadas para salir a rodar, para calentar antes de una carrera o para tomar una buena cerveza recuperadora justo después.

* Espíritu Olímpico / Juramento Olímpico: “En nombre de todos los competidores, prometo que participaremos en estos Juegos Olímpicos, respetando y ateniéndonos a las reglas que los gobiernan, comprometiéndonos a un deporte sin dopaje y sin drogas, con el espíritu verdadero de la deportividad y el honor de nuestros equipos

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14 Comentarios

  1. Las redes sociales, con todos sus fallos y limitaciones, son un excelente instrumento para motivarte. Ves lo que hacen otros, te animas con la filosofía runner de otros, conoces gente, etc. Correr es un deporte solitario y gracias a estos instrumentos conocemos otras almas gemelas que piensan igual independientemente de donde estén.

    Por otra parte, el ser humano es un ser social, necesita socializar. Preparar una carrera a nivel amateur es 33% prepararla, 33% correrla y 33% contarla. Las redes sociales nos hacen un 66% del trabajo. ¿qué hay mucha estupidez en torno a ellas? Por supuesto que sí, la misma estupidez que hay en todas partes, el Running no se salva.

    #quebuenaentrada

    • La clave es que las ganas de “querer contarla” no superen a las ganas de “querer entrenarla” porque luego vienen las decepciones. Un ejemplo: no puedes correr una cursa casi cada fin de semana porque te “calientes” al leer en TW o FB que funalito o menganito van a correrla y te propongan hacerla. No durarás ni un año sin reventar físicamente y psicológicamente, por no hablar de la mejora de tus marcas a largo plazo…

      • David, Estoy muy de acuerdo contigo. Sin embargo, hablas desde la experiencia de alguien que ha recorrido un camino largo y está maduro. Puede sonar como el padre que le dice al adolescente que no salga todos los fines de semana porque se va a quemar o el que le dice que no corra con el coche. Hay mucha adolescencia en el mundo running por el reciente boom, gente que comienza y que su única afición es apuntarse a todo lo que se menea. No piensan como un “pistero” que viene de vuelta de todo. Debemos, como a los adolescentes, dejar que recorran su camino, que se caigan y se levanten y que al final lleguen a la misma sabia conclusión que defiendes tú y yo.

        #megustanlasentradasquegenerandebate

        • Mi última intención es parecer condescendiente, pero por ser “adolescente” en un deporte no significa que no puedas crecer “correctamente” dentro de él. Una de las principales razones del nacimiento de la BC, del #retoberlin, del #retofrankfurt y el club fué esa, intentar aportar sentido común y mucha pedagogía dentro del boom que se estaba cociendo.

          Sigo dando la chapa, creo que hay que diferenciar dos tipos de corredores/as (como en todos los deportes) los y las que corren como una afición sin más, para ponerse en forma un poco y competir en mil carreras… perfecto, las redes serán una fuente inagotable a la cual no parar de beber! Pero luego, también existen los que quieren mejorar, bajar marcas y ponerse retos, y entonces ahí, es cuando viene lo difícil, creo que no hay que dejarse llevar por mil inputs que te vienen por diferentes vías, que pueden hacer que te desvíes fácilmente, básicamente intentar buscar el santo grial: “el criterio”.

  2. La clave es que las ganas de “querer contarla” no superen a las ganas de “querer entrenarla” porque luego vienen las decepciones. Un ejemplo: no puedes correr una cursa casi cada fin de semana porque te “calientes” al leer en TW o FB que funalito o menganito van a correrla y te propongan hacerla. No durarás ni un año sin reventar físicamente y psicológicamente, por no hablar de la mejora de tus marcas a largo plazo…

  3. Venía a contar algo pero Gonzalo lo ha explicado 20.000 veces mejor. Sólo añadiré que las redes sociales son el fiel reflejo de esa persona corriendo, creo que uno puede sacar un montón de conclusiones físicas y, sobre todo, psicológicas y morales de quien las utiliza. I’m watching you. #pedazodeartículo aouita.

    • Merci company! 🙂 exacto, por eso mismo hay mil “personalidades” diferentes en las redes, y cada cuál tener clara la suya, no dejarse llevar por “efectos killian” por ejemplo…

  4. Para correr sólo necesitas “ganas” y unas buenas zapatillas. Lo demás está de sobra, relojes, móviles, etc. Sinceramente creo que el running es para desconectar de todo y disfrutar de uno mismo. La gente está muy gregaria, que twittea hasta cuando va al aseo. Lamentable.

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