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Que el correr con lluvia no sea una excusa para quedarte en casa

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correr con lluvia

Cuando no vamos muy sobrados de motivación siempre acabamos buscando excusas para no salir a correr, y la lluvia suele ser una de ellas.

¿Es posible que tengamos una especie de miedo ancestral a mojarnos? como si de lluvia radioactiva se tratará y que por el mero hecho de mojarnos significara automáticamente acabar enfermos y postrados en la cama durante una semana entera.

Correr con lluvia significa seguir unas pautas básicas, nada más. Los entrenamientos más memorables (y competiciones) que recordarás al cabo de los años, posiblemente serán bajo un aguacero… ¿Te acuerdas ese día que llovía tanto y…?

Corriendo y cantando bajo la lluvia

Cuestión de actitud. Correr con lluvia puede significar un cambio en la monotonía de tu rutina de entrenamiento, una oportunidad para hacer algo diferente y buscar otras sensaciones. Sal a correr sin música y disfruta de tu entorno agudizando tus sentidos, en los días de lluvia el campo o hasta la ciudad huelen diferente. ¿Que mejor sensación que oler a tierra mojada o escuchar tus pisadas sobre terreno mojado?

Igual que entrenas las condiciones con las que te vas a encontrar en una carrera muy calurosa de verano, ¿por qué no entrenar para cuando llueva en carrera? convierte una excusa para no salir en una oportunidad para entrenar en condiciones de lluvia, tanto si es en la montaña (presencia de barro, rocas resbaladizas, pérdida de visibilidad…) como en la ciudad (pistas de patinaje disfrazadas de pasos de peatones, alcantarillas… ) la pérdida de adherencia y visibilidad te hará perder velocidad, entrenándolo mejorarás tus prestaciones bajo la lluvia.

Ropa adecuada para correr con lluvia

Vas a correr con lluvia, no a escalar el Everest. Básico y de sentido común, hazte con un chubasquero decente, ligero al máximo y con un buen tallaje para que no te vaya ni muy holgado ni muy justo. Que te deje correr sin que parezca que lleves una bolsa de basura encima. Un chubasquero que sea transpirable para no empaparte de sudor y si puede ser con capucha mejor que mejor. Eso si, encontrar el equilibrio entre impermeabilidad y transpirabilidad puede ser más difícil de lo que parece (¿prefieres ir un poco mojado o un poco sudado?)

No lleves varias capas debajo del chubasquero, con una camiseta transpirable más que suficiente. Cuando llueve se suaviza el frío y no es necesario vestir con 36 capas, si la lluvia acaba traspasando el chubasquero la sensación de humedad y frío será peor contra más capas lleves.

La opción gorra no hay que descartarla, sobre todo para evitar la desagradable sensación de que te caiga lluvia en la cara y tengas que achinar los ojos todo el rato.

No descuides tus pies, calcetines y zapatillas de correr para la lluvia.

Siempre irás mejor con unos calcetines que te protejan bien para evitar rozaduras o ampollas y unas zapatillas aptas para correr con lluvia, del estilo de las Pegasus 34 Shield o las Adidas Ultraboost All Terrain. Zapatillas que sean capaces de repeler la lluvia sin perder toda su transpirabilidad.

Visibilidad

Con la lluvia perdemos la visibilidad, no solo nosotros, los coches, las motos, y los peatones a esquivar… llevar ropa reflectante (o las tiras que se usan también cuando vas en bici) siempre ayudará a que te vean mejor y evitar sorpresas desagradables.

Corriendo con lluvia en una competición.

En los ‘fatídicos’ días que la lluvia hace acto de presencia en la carrera no te quedes en casa, la carrera no se va anular a menos que la integridad de los y las corredoras corran peligro. Protégete de la lluvia lo que puedas para no pillar frío los momentos antes de la salida y si tu carrera no es muy larga -tipo 10k- salir a la batalla sin chubasquero es una buena opción, más si tu idea es salir rápido. Un chubasquero de los chinos que puedas desechar justo antes de la salida (en un contenedor eh?) puede ser un gran aliado y la envidia de tus compañeros de carrera.

Final feliz (y seco)

La humedad de tu piel al evaporarse (como el sudor) genera enfriamiento. Lleva una toalla en el coche o en la mochila para secarse una vez finalizado el entreno y cámbiate de ropa -y de zapatillas- lo antes posibles. Si vas directo del remojón a casa, meterse en la ducha solo llegar te ahorrará un susto en forma de resfriado.

¿Cuantas veces llueve al año? aprovéchalo.

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