El Barça pierde al descanso ante el Olympiacos

El Barça jugó con fuego, pero ganó

OPINIÓN

Nacho Solozabal

VICTORIA SIN BRILLO, PERO TRIUNFO DE MÉRITO

No acabo de tener claro si fue el Barça quien ganó el duelo o, por el contrario, si lo perdió el Olympiacos. En todo caso, dicen que son los equipos campeones quienes se llevan el gato al agua en este tipo de situaciones. Los primeros veinte minutos del Barça fueron para olvidar. Una sucesión de errores y precipitaciones impropias de los de Saras. Pero, por suerte, el conjunto griego no supo aprovechar la coyuntura para llegar al descanso con una renta más amplia. Ningún hombre del Barça se salvó del descalabro.

Suerte que en la reanudación pudimos ver una clara transformación de los blaugranas. Un tercer cuarto que el Barça jugó con seriedad, dureza, mentalidad y acierto. Pareció que el partido se decantaba de manera clara para los blaugranas, pero, en los diez últimos minutos, el equipo volvió a las andadas. Cabe decir que Jasikevicius me sorprendió colocando en pista, al unísono, a los tres bases, aunque no sirvió para nada. Tampoco en estos horrendos momentos de los blaugranas, los de Bartzokas aprovecharon su oportunidad. Parecía como si nadie quisiera ganar el partido. Es evidente que, en un encuentro muy trabado y difícil, la victoria del Barça fue lo más destacable de la noche.

MIROTIC AL RESCATE

Fue el jugador que decantó el resultado. Tras el descanso empezó a carburar, pero fue en la prórroga donde se echó el equipo a la espalda y se jugó todas las posesiones importantes. Es evidente que se le fichó para que aparezca en estos momentos decisivos. El jugador montenegrino es el referente del equipo y su actuación ante el conjunto griego deja buenas sensaciones entre los seguidores. El Olympiacos jugó “a la griega” durante muchos minutos, demostrando que puede ser un conjunto peleón y muy difícil de ganar.

Ya dijo Jasikevicius a la previa que el duelo marcaría en qué estado de forma estaba su equipo. Sin duda, el Barça se fajó y nunca bajó los brazos. Pero hay déficits que empiezan a preocupar. Sin ir más lejos, el juego interior, con la lesión de Sanli, está muy debilitada. Si, además, Davies comete las cinco faltas, el problema es mayúsculo. Un irregular Fall fue, durante gran parte del encuentro, una pesadilla para los blaugranas. El Barça necesita tener mucha presencia en sus pívots. Esperemos que pronto podamos ver en acción a un Sanli que, de momento, no ha entrado en juego. Ha de ser un complemento muy importante.

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