Junts cuestiona la legitimidad de Aragonès para continuar con el Govern

Junts cuestiona la legitimidad de Aragonès para continuar con el Govern

La presidenta de Junts, Laura Borràs, y el secretario general del partido, Jordi Turull.
| DAVID BORRAT / EFE

Los posconvergentes evitan pedir elecciones al 'president', pero insisten en que debe someterse a una cuestión de confianza. También dejan en el aire la aprobación de los presupuestos

"Junts gana y Pere Aragonès pierde". Así ha valorado Laura Borràs la decisión de la militancia posconvergente de salir del Govern y romper con ERC. La presidenta del partido ha empezado a exhibir ya el tono "firme" que tendrán en su estreno como grupo de la oposición.La base sobre la cual pivotará su discurso a partir de ahora lo ha puesto en circulación desde el primer minuto: el Executiu en minoría de los republicanos "ha perdido la legitimidad democrática" porque en lugar de centrarse en la mayoría de la investidura "ha priorizado" el acuerdo con el PSOE en Madrid. "Este es un Govern fracasado", ha sentenciado Borràs.

Tanto la presidenta de Junts como el secretario general, Jordi Turull, han evitado pedir abiertamente al 'president' que convoque elecciones, aunque ha dejado caer que él "tendría claro qeé hacer" si se quedara sin el apoyo de 41 de los diputados que votaron la investidura de Aragonès.Sí que han insistido en que debería someterse a la cuestión de confianza que, precisamente, encendió la mecha de la ruptura cuando la invocaron en el debate de política general. Que no están dispuestos a dar margen al 'president' lo demuestra el hecho de que han dejado en el aire la aprobación de los presupuestos a pesar de que los haya diseñado el 'conseller' de Economía, Jaume Giró.

| Agencia ATLAS / Foto: EFE

Que no están dispuestos a dar margen al 'president' desde la oposición lo demuestra el hecho de que han dejado en el aire la aprobación de los presupuestos a pesar de que los haya diseñado el 'conseller' de Economía, Jaume Giró. "No sabemos qué presupuestos llegarán y, además, están hipotecadísimos", ha dejado caer Turull como antesala de los palos a las ruedas que piensan poner para garantizar la estabilidad de Aragonès. Este mismo viernes los 'consellers' están presentando sus dimisiones al 'president' y, según la cúpula de los posconvergentes, todos han cerrado filas con la decisión tomada.

Las dos principales espadas del partido se han esmerado en exhibir unidad interna y en destacar que de la consulta Junts sale "más fuerte" para disipar el fantasma de la escisión que ha sobrevolado las últimas semanas. Han puesto como ejemplo los aplausos al final de la reunión de la ejecutiva o el mensaje de apoyo recibido por Xavier Trias, cuyo nombre sigue en la palestra como posible alcaldable.

Una decisión "coherente"

"No somos los del no a todo", ha hecho hincapié Borràs intentando disipar que la salida del Govern sea fruto de un arrebato. Ha subrayado que se trata de una decisión madurada que parte del hecho que el Executiu no ha avanzado en el eje nacional en los términos que se planteó en el acuerdo de investidura. Además, han recordado la "mano tendida para enderezar la situación" que ha sido rechazada por el 'president' incluso en "tiempo de descuento". "Lo hemos probado todo, esto no iba de ultimátums", ha añadido Turull dejando caer que ha quedado demostrado que ERC "no les conoce" si pensaba que no serían capaces de hacer este ejercicio de "coherencia".

Conscientes de la contrariedad y el desasosiego que la salida del Govern provoca, especialmente, en alcaldes y cargos territoriales con la vista puesta en las municipales del año que viene, Turull ha intentado insuflar moral dejando claro que el partido no se va a "desentender de lo que preocupa a la gente" y que estarán "a su lado" desde los ayuntamientos. "Esto no es un descalabro, es un revulsivo", ha afirmado con vocación de disipar el pesimismo que sabe que se apoderará de la parte del partido que se ha pronunciado a favor de continuar en el Govern como atalaya clave para los comicios municipales. La formación ha declinado también hacer referencia al impacto económico que tendrá la decisión, aunque Borràs ha apuntado que si hace falta harán campaña para sumar más militantes.

Lo que sí se mantendrá intocable es el pacto con el PSC para gobernar la Diputación de Barcelona, del que la presidenta de Junts ha renegado en múltiples ocasiones. Este viernes ha reafirmado que, a pesar de su oposición a esa alianza, no se someterá a consulta porque solo se ha materializado solamente la que se incluyó en la ponencia política en referencia a la gobernabilidad de Catalunya. También ha dejado claro que no tiene ninguna intención de dejar vacante el cargo de presidenta del Parlament, del que está suspendida y que en estos momentos somete a la Cámara catalana a un interinidad 'sine die'.

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